“Para esto es la oración, hijas mías; de esto sirve este matrimonio espiritual: de que nazcan siempre obras, obras.” Palabras de Teresa escogidas de los textos de hoy para darnos la Bienvenida. Para ello este espacio y tiempo en el Silencio.
En un Espacio seguro, confidencial, donde cuidar y cuidarnos. De Pequeñas dosis de formación contemplativa.
De Pequeños tiempos, suficientes, de intercambio de palabra que vivimos, sentimos, experimentamos.
Palabras cortas, moderadas, que quepan todas, que se conviertan en sonido para dejar de ser ruido.
Palabras que contagien de Espíritu. Aquí, en el pensar no está lo importante. Lo importante está en el prójimo.¡Desiertos Carmelitanos de vocación de encuentro en Dios, en el Silencio!… Gracias
