Esta vez tendremos el Silencio como guía de la oración contemplativa.
Thich Nhat Hanh nos dice:
“Como una radio que nunca se apaga, nuestro pensamiento siempre está reviviendo acontecimientos del pasado, y proyectando temor hacia el futuro.”

Necesitamos el silencio como el aire que respiramos, porque si nuestras mentes están llenas de pensamientos y palabras, no queda espacio para nosotros.
La calma es esencial para conocer la alegría y la paz.
El silencio nos permite oír la llamada del corazón. Sólo cuando escuchamos esa llamada, somos capaces de responder a todas esas preguntas que resuenan en él.
Día 2 de Julio 2020. Hora a las 05:15h pm abrirmos la sala para comenzar puntuales a las 5,30h pm. La duración aproximada será de una hora y cuarto.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/89400730720?pwd=RWJ1UUZPTCtOakxSMTRrRytvZWcwdz09
ID de reunión: 894 0073 0720
Contraseña: 8CiBPK
“ Toni de Mello dice que hay 4 estadios de la oración que ayuda a comprender por donde se transita.:
en una primera fase:
yo hablo y Él escucha –
en una segunda fase:
yo callo y El habla
en una tercera fase:
ninguno de los dos habla,
los dos nos escuchamos
Pero aquí todavía hay dualidad.
en una cuarta fase:
Ninguno de los dos habla,
ninguno de los dos escucha,
hay SILENCIO,
que es el lugar originario
de la palabra comunicación,
que se sumerge en el silencio
para conectar con la profundidad
de la interioridad
y después vincularla
con la vida ordinaria.
Es imprescindible
encontrar espacios
de silencio.
*
“ Una palabra habló el Padre,
que fue su Hijo,
y ésta habla siempre
en eterno silencio,
y en silencio
ha de ser oída del alma”
San Juan de la Cruz,
Dichos de Luz y Amor, 99
*
El Sí mismo es eso donde no hay absolutamente ningún pensamiento «yo».
Eso es llamado «Silencio».
El Sí mismo es el mundo;
el Sí mismo mismo es Dios;
todo es Siva, el Sí mismo.
Sin deseo, propósito o esfuerzo, el sol sale; y en su mera presencia, la piedra solar emite fuego, el loto florece, el agua se evapora.
Entregar el sí mismo de uno a Dios, significa permanecer constantemente en el Sí mismo sin dejar sitio a que surja algún pensamiento diferente del pensamiento del Sí mismo.
Cualquier peso que se pone en Dios, Él lo soporta.
Nosotros sabemos que el tren lleva toda la carga, de modo que después de subirnos a él, ¿por qué debemos llevar nuestro pequeño equipaje sobre la cabeza, para nuestra incomodidad, en lugar de ponerlo en el tren y sentirnos cómodos?
Bhagavan Sri Ramana Maharshi
*

