De lo Finito a lo Infinito nos revela el trayecto esencial de una vida humana y, particularmente, de una vida cristiana. Es una recopilación de textos escogidos de Santa Edith Stein que llevan a vivir la vida, con sus claros y oscuros, sus dolores y alegrías, iluminada por la profunda cosmovisión de esta santa y mística del siglo XX.
Hechos de vida más cotidianos y domésticos, así como nos elevaremos en los temas más arduos de la metafísica… siempre desde el aquí y el ahora para reencontrarnos con Aquel queda plenitud de sentido a nuestras vidas.
Fue precisamente una religiosa del mismo convento de Colonia “Sancta Maria von Frieden”, contemporánea a Edith Stein, quien decidió realizar semejante tarea de recopilación con temas para meditar cada día, utilizando los manuscritos de Edith Stein que tienen en su archivo.
Esta religiosa, fue quien hizo la recopilación y disposición de los textos, la Hna. María Amata Neyer. Con gran acierto entiende ella que la obra de Edith Stein hay que sacarla del claustro y llevarla a la vida del hombre y el cristiano común.

Son textos de meditación que abarcan un lapso de 25 años de la vida de Edith Stein: la joven atea reflexiona sobre su vida, la política y las particularidades sociales y culturales de su tiempo; la mujer profesional y madura que se aboca a temas que conciernen al “encuentro consigo” y la formación espiritual del ser humano, llevar a cabo la vida y su tarea; la filósofa cristiana que hace la búsqueda de ascender en el “sentido del Ser”; la mujer de oración finalmente da consejos sobre el recogimiento y el silencio, el profundizar en la fe en el Señor y cómo vivir unidos a Él.
«Cuando entré en el Carmelo de Colonia en el avanzado
otoño de 1944 nadie hablaba en él de Edith Stein; se la llamaba
siempre por su nombre en religión: Teresa Benedicta de la Cruz.
Hoy nos hemos acostumbrado a llamarla con su nombre de familia:
Edith Stein. Pienso que, en el fondo, de este dato hay
un profundo significado y un mensaje para la Orden a la que
perteneció: que esta carmelita nos «pertenece» a los carmelitas
menos que los demás santos de la Orden; que, en cierto sentido,
le pertenece al mundo entero. Por haberse sentido especialmente
unida a sus hermanos y hermanas hebreos, en incondicional comunión
de pasión y destino, vamos a llamarla en este estudio
con el mismo nombre que le dieron sus padres *. Ella misma,
después de su toma de hábito, pidió a sus hermanos que usasen
en la dirección de las cartas su nombre religioso, pero luego
añadió: «No obstante, si preferís usar el nombre antiguo, aquÍ
eso 10 comprenden y no lo toman a mal» ‘. La llamaremos, pues,
Edith Stein en un trabajo que dividimos en tres partes:
- Hacia el Carmelo.
- En el Carmelo.
- Más allá del Carmelo.»
MARÍA AMATA NEYER
Carmelo de Colonia (Alemania)
De este escrito la Hna hizo una agenda cuyo final del mes de Enero podéis ver:

