Queridos amigos del Cei, este próximo jueves día 1 de julio vamos contemplar en la oración a un Dios cercano y tierno. Su presencia nos rodea, nos acompaña y no nos abandona nunca.
Dice el salmo 139:5: “Tu presencia me envuelve por completo; la palma de tu mano reposa sobre mí.”
Margarita Porete escribe:
“Cada cosa ha de encontrarse donde se halla, y porque él es todo por todas partes, en todas partes lo encuentra el alma. Y por ese motivo cualquier cosa le conviene pues no hay nada en ningún sitio donde no encuentre a Dios”
Y Santa Teresa de Jesús fruto de una locución escuchó:
“Alma, buscarte has en mí y a Mí buscarme has en ti”.
Búscate, en mí;
Búscame, en tí
El perderse el alma en el Amado es el modo de reencontrarse consigo misma, tal como el Amado, perdiéndose en el alma, se reencuentra consigo mismo.
Ignacio de Loyola propone como culminación de sus Ejercicios Espirituales la contemplación para alcanzar amor, que consiste en percibir cómo Dios está presente en todas las cosas, cómo él y el mundo son inseparables:
“Considerar cómo Dios habita en las criaturas, en los elementos dando el ser, en los vegetales vegetando, en los animales sensando, en los seres humanos dando a entender…”
Oración on line: día 1.7.2021, a las 5,30h pm puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK
Textos orantes:
“Toda la naturaleza es caridad, pero sólo el místico vive experimentalmente ese amor. El amor de Dios nos rodea por todas partes. Su amor es el agua que bebemos y el aire que respiramos y la luz que miramos.
Nos movemos dentro de su amor como el pez en el agua.
Y estamos tan cerca de Él, tan embebidos en su amor y en sus dones, (nosotros mismos somos un don de Él), que no nos damos cuenta de ello por falta de perspectiva. Su amor nos rodea por todas partes y no lo sentimos, como no sentimos la presión atmosférica.”
Ernesto Cardenal “Vida en el amor”
“Mi Amado: las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos.
Las montañas tienen alturas, son abundantes, hermosas, graciosas, floridas y olorosas.
Estas montañases mi Amado para mí.
Los valles solitarios son quietos, amenos, frescos, umbrosos, de dulces aguas llenos, y en la variedad de sus arboledas y suave canto de aves, hacen gran recreación y deleite al sentido, dan refrigerio y descanso en su soledad y silencio.
Estos valles es mi Amado para mí.
Los ríos todo lo anegan, hinchen todos los vacios que hallan delante, y tienen tal sonido, que todo otro sonido privan y ocupan.
El alma dice que su Amado es los ríos sonorosos”
Juan de la Cruz, Cántico Espiritual, 14
“Dondequiera que os dirijáis, allí está la Faz de Dios. Dios es inmenso, omnisciente”
Corán 2, 109

