Oración CEI on line 2.9.2021

Queridos amigos, el jueves 2 de setiembre el centro de la oración contemplativa será la Sabiduría. Nos acompañará el libro de la Sabiduría, 1,7, el Salmo 139: «Señor Tú me sondeas y me conoces”…y un himno de los pueblos africanos al Dios Omnisciente, de los Akan.

La Sabiduría es un atributo de Dios. Es la que regula todo ya en la creación y la que guía los acontecimientos de la historia y se identifica con Dios en el gobierno del mundo. También es una “emanación pura de la gloria del Omnipotente… un reflejo de la luz eterna, una imagen de Su bondad.

En Santa Teresa, la contemplación es sabiduría de la experiencia y en San Juan de la Cruz, la contemplación es “sabiduría de Dios amorosa”.

El Maestro Eckhart dice: “La espiritualidad no se aprende al aislarse del mundo, o al huir de las cosas, o al volverse solitario y lejano al resto del mundo. En vez, debemos aprender a encontrar la sabiduría de la soledad dentro de nosotros mismos, donde quiera y con quiera que estemos. Debemos aprender a penetrar las cosas para encontrar a Dios ahí.”

Oración on line: día 2.9.2021, a las 5,30h pm puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.

Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09

ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK

Textos orantes:

Sabiduría 1, 7

Porque el espíritu del Señor llena la tierra
y, como da consistencia al universo,
no ignora ningún sonido.

Del Salmo 139

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares.

¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro;

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias,
porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras;
conocías hasta el fondo de mi alma,
no desconocías mis huesos.

¡Qué incomparables encuentro tus designios,
Dios mío, qué inmenso es su conjunto!
Si me pongo a contarlos, son más que arena;
si los doy por terminados, aún me quedas tú.

Himno al Dios Omnisciente, de los Akan (pueblos africanos) 

El sol fulgura y manda ya su calor;

la luna se levanta en su esplendor;

cae la lluvia y vuelve a salir el sol.

Pero el ojo de Dios domina todas estas cosas;

nada se le oculta.

Aunque estés en tu casa, en la orilla del rio

o a la sombra oscura de los árboles,

Él está en todas partes sobre ti.

Tú crees que puedes abusar de un pobrecillo huérfano,

y te apoderas de sus bienes y lo engañas,

pensando nadie me ve.

Pero no olvides: tú estás ante los ojos de Dios.

 

 

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