Queridos amigos del Cei, algunos de nosotros acabamos de llegar de un Retiro de Silencio en el Desierto Carmelitano de las Batuecas. Este jueves día 14 queremos orar sobre el silencio contemplativo de la mano de Santa Teresa de Jesús, cuya fiesta celebraremos mañana y con un texto de Rabindranath Tagore.
La oración silenciosa es el encuentro íntimo con Dios en nuestro corazón y la puerta, es el Silencio.
Dios, siempre está presente en nosotros, pero vivimos tan en la superficie, que la hojarasca nos impide caer en la cuenta de su Presencia. Hacemos silencio, para darnos cuenta de esa Presencia que nos habita.
Teresa de Jesús nos dice: «El silencio es recogimiento. “Llámase recogimiento, porque recoge el alma todas las potencias y se entra dentro de sí con su Dios” (C 28,4), para “estar con quien sabemos nos ama” (V 8,5).
“Así en este templo de Dios, en esta morada suya, solo Él y el alma se gozan con grandísimo silencio” (7M 3,11).
“Bien es procurar más soledad para dar lugar al Señor y dejar a Su Majestad que obre como en cosa suya; y cuanto más, una palabra de rato en rato, suave, como quien da un soplo en la vela”(C 31,7).
Oración on line: día 14.10.2021, a las 5,30h pm puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK
Textos orantes:
Teresa de Jesús sobre el Silencio en la oración:
«Representad al mismo Señor junto con vos y mirad con qué amor y humildad os está enseñando. Y creedme, mientras pudiéreis no estéis sin tan buen amigo… ¿pensáis que es poco un tal amigo al lado?” (C 26,1).
Miradle” (C 26,4). “No os pido más de que le miréis…Ponerse en soledad y mirarle dentro de sí y no extrañarse de tan buen huésped” (C 28,2).
“Está el alma como un niño que aún mama cuando está a los pechos de su madre, y ella, sin que él paladee, échale la leche en la boca por regalarle” (C 31,9).
“Ahora, tornando a los que quieren ir por el camino y no parar hasta el fin, que es llegar a beber de esta agua de vida, cómo han de comenzar, digo que importa mucho una grande y muy determinada determinación de no parar hasta llegar a ella, venga lo que viniere, suceda lo que sucediere»(C 21).
Rabindranath Tagore (1861-1941). El Silencio.
Si no me hablas, llenaré mi corazón con tu silencio y así podré soportarlo.
Me mantendré tranquilo y esperaré como la noche con su vigilia de estrellas y su cabeza inclinada en señal de paciencia.
Es seguro que vendrá la mañana, que se desvanecerá la oscuridad, y que su voz se derramará por lo cielos en torrentes de oro.
Entonces tus palabras saldrán volando en canciones y tus melodías estallarán en flores a lo ancho de todas mis fronteras arboledas.

