ORACION CEI on line 31.3.2022

Queridos amigos: Hoy la oración contemplativa nos conduce al Perdón de Dios. Dios quiere que seamos misericordia los unos para los otros. Cuando nos resistimos a trasmitirla, perdemos su misericordia, al no comportamos con los demás con la misma misericordia con la que Él nos ama.
El perdón es el amor de Dios. Nosotros somos instrumentos de su amor y su perdón y necesita de mí para hacerse presente entre los seres humanos.

No hay venganza ni juicio por parte de Dios, porque Dios, sólo sabe perdonar, y lo vemos en la parábola de la misericordia del Hijo Pródigo cuando el Padre dice al hijo mayor y también nos lo dice a nosotros: “Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo”.

“Somos la oportunidad del darse de Dios”. “Somos receptáculos del Ser de Dios”- Javier Melloni.

Con el Salmo 102, oramos:

“Bendice alma mía al Señor y no olvides sus amores

El perdona todas tus culpas

y cura todas tus enfermedades

El rescata tu vida de la fosa

y te colma de gracia y de ternura” (Sal 102).

En la oración es hoy, se nos invita a mirar con la misma mirada de Dios, que no cesa de mirarnos con Amor. Hoy nos guiará un fragmento del Evangelio de Lucas 15, 32; un texto de Henry J.M. Normen “ El regreso del hijo pródigo”; y una oración: “El coraje del perdón” de Ali Amín un místico egipcio contemporáneo.

Oración on line: día 31.3.2022 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.

La duración será aproximadamente de 1,15h.

Unirse a la reunión Zoom

https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09

ID de reunión: 837 1363 6409

Código de acceso: 8CiBPK

Textos orantes:

 Del evangelio de San Lucas 15, 32

 “El padre le dijo: Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo”.

 De Henry J.M. Nowmen “El regreso del hijo pródigo”,  1.932-1.996, sacerdote católico holandés, premio Thomas Merton 1.985.

Esta no es una historia que separe a los hermanos en bueno y en malo. Solo es bueno el padre. Él quiere a los dos hijos, sale al encuentro de los dos. Quiere que los dos se sienten a su mesa y participen de su alegría.

El hermano mayor se queda atrás, mira el gesto misericordioso de su padre, y no puede olvidarse de la ira que siente y dejar que el padre le cure.

El amor del Padre no fuerza al amado. Aunque quiere curarnos a todos de nuestra oscuridad interior, somos libres para permanecer en la oscuridad o caminar hacia la luz del amor de Dios. Dios está allí. El perdón de Dios está allí. El amor sin fronteras de Dios está allí, siempre dispuesto a dar y perdonar, independientemente de lo que nosotros respondamos. El amor de Dios no depende de nuestro arrepentimiento o de nuestros cambios. Ya sea el hijo menor o el hijo mayor, el único deseo Dios es llevarnos a casa.

EL CORAJE DEL PERDON, Aly Amin, místico egipcio contemporáneo.

Señor,

no dejes que me convierta

en víctima del orgullo cuando triunfo,

o de la decepción cuando fracaso.

 Señor,

hazme comprender

que el estar dispuesto a perdonar

es uno de los mayores signos de fuerza;

y que el deseo de venganza

es una de las manifestaciones

de la debilidad.

 Señor,

si he herido a mi prójimo,

dame el valor de excusarme;

si las personas me han hecho daño,

dame el coraje del perdón.

 

¡Señor!,

si yo te olvido,

no me olvides Tú!

 

 

 

 

 

 

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