Primavera en el «Silencio»

Bienvenida Abril 2022

“Yo soy tuy@ y para ti, y gusto de ser tal cual soy por ser tuy@ y para ti” Dios no lo dice a cada una de nosotras, como bienvenida permanente cada vez que nos disponemos a relacionarnos con Él.  S, Juan de la Cruz  lo experimentó y nos lo trasmite. Estar siempre en la casa del Padre-Madre como hij@s, es una gran oportunidad de escuchar este susurro cual un silbo continuo, permanente y así como  hij@s mayores poder sentir  de ese Padre-Madre Bueno que “todo lo suyo es nuestro”.

Los textos de hoy de S. Juan de la Cruz, Al-halaj y de Ernesto Cardenal nos traen la vivencia del continuo suave “silbo”, esa nueva noticia. ¡Quizás, un Tiempo y  un Espacio  puede ser este!, en el Silencio callado donde Él susurra suave. El CEI tiene esta vocación de habilitar la posibilidad de esta experiencia en:

       El Dios Amor, en la Naturaleza,

                   en el Silencio y la soledad Sonora.

    En un Espacio seguro, confidencial, donde cuidar y cuidarnos.

    En donde disponer de pequeñas dosis de formación contemplativa.

    En donde habilitar pequeños tiempos, suficientes para compartir nuestra experiencia en la oración, con palabras cortas, moderadas, que quepan todas. Palabras que contagien de Espíritu.

Gracias Hoz de Anero, huerta carmelita donde el “susurro” de Dios se hace semilla en los surcos del silencio. Monasterio, casa, lugar de compartir tantas posibilidades de ecumenismo que nuestras mentes no son capaces de descifrar.  


Vista exterior de desierto Carmelita descalzo en Hoz de Anero, Cantabria

1 Texto de la Mañana de  San Juan de la Cruz

Canción tercera de Llama de amor viva

3. «¡Oh lámparas de fuego,

en cuyos resplandores

las profundas cavernas del sentido,

que estaba oscuro y ciego,

con extraños primores

calor y luz dan junto a su Querido!

DECLARACIO Extracto: Canción 3ª, los Tres Primero Versos  de «Llama de Amor Viva»  

  1. (…) el que la leyere habrá menester advertencia, porque, si no tiene experiencia, quizá le será algo oscura y prolija, como también, si la tuviese, por ventura le sería clara y gustosa.

         

En esta canción el alma encarece y agradece a su Esposo las grandes mercedes que de la unión que con él tiene recibe, (…) y con calor de amor, como lo están, para poder dar luz y amor al que las esclareció y enamoró. (…)

¡Oh lámparas de fuego!

  • (…) es de saber que las lámparas tienen dos propiedades, que son lucir y dar calor.

(…) es de saber que Dios,  en su único y simple ser, es todas las virtudes y grandezas de sus atributos: (…)Y siendo él todas estas cosas en su simple ser, estando él unido con el alma, cuando él tiene por bien abrirle la noticia, echa de ver distintamente en él todas estas virtudes y grandezas, conviene a saber: omnipotencia, sabiduría, bondad, misericordia, etc. (…),y así cada uno de estos atributos es una lámpara que luce al alma y da calor de amor. 

5. De donde es de notar que el deleite que el alma recibe en el arrobamiento de amor, comunicado por el fuego de la luz de estas lámparas, es admirable e inmenso, porque es tan copioso como de muchas lámparas, que cada una abrasa en amor, ayudando también el calor de la una al calor de la otra, y llama de la una a la llama de la otra, así como también la luz de la una da luz a la otra, porque por cualquier atributo se conoce el otro; (…)

6. (…) todas estas lámparas de noticias de Dios, que amigable y amorosamente te lucen a ti, ¡oh alma enriquecida!, (…) ¿Y cuánto y cuán aventajado, y de cuántas maneras será tu deleite, pues en todas de todas recibes fruición y amor, comunicándose Dios a tus potencias según sus atributos y virtudes?

Porque cuando uno ama y hace bien a otro, hácele bien y ámale según su condición y propiedades; y así tu Esposo, estando en ti, como quien él es te hace las mercedes: (…), con este su rostro lleno de gracias y diciéndote en esta unión suya, no sin gran júbilo tuyo: Yo soy tuyo y para ti, y gusto de ser tal cual soy por ser tuyo y para darme a ti.

 7.¿Quién dirá, pues, lo que sientes, ¡oh dichosa alma!, conociéndote así amada y con tal estimación engrandecida?. (…)

¡Oh admirable cosa, (…)! con ser fuego inmenso, es como aguas de vida que hartan la sed del espíritu con el ímpetu que él desea. De manera que estas lámparas de fuego son aguas vivas del Espíritu, (…)

Y así, aunque es fuego, también es agua; (…) Y así, este Espíritu de Dios, en cuanto está escondido en las venas del alma, está, como agua suave y deleitable, hartando la sed al espíritu; y en cuanto se ejercita en sacrificio de amor a Dios, es llamas vivas de fuego (…), ¡Oh lámparas de fuego!

Todo lo que se puede en esta canción decir es menos de lo que hay, porque la transformación del alma en Dios es indecible. Todo se dice en esta palabra: que el alma está hecha Dios de Dios, por participación de él y de sus atributos, que son los que aquí llama lámparas de fuego.    

En cuyos resplandores.

9. (…) es de saber que estos resplandores son las noticias amorosas que las lámparas de los atributos de Dios dan de sí al alma, (…) con sus llamaradas (…)

10.(…). Y los movimientos de estas llamas divinas, (…) no las hace sola el alma transformada en las llamas del Espíritu Santo, ni las hace sólo él, sino él y el alma juntos, moviendo él al alma, como hace el fuego al aire inflamado.

  17. (…) ¡oh Sabiduría divina!, muchas cosas se ven en ti viéndose una, porque tú eres el depósito de los tesoros del Padre, (…) en cuyos resplandores,

las profundas cavernas del sentido

18.Estas cavernas son las potencias del alma: memoria, entendimiento y voluntad, las cuales son tan profundas cuanto de grandes bienes son capaces, pues no se llenan con menos que infinito.

(…) cuando están vacías y limpias, es intolerable la sed y hambre y ansia del sentido espiritual; (…) porque el manjar que echan menos también es profundo, que, como digo, es Dios.   

19. (…) la primera caverna es el entendimiento, su vacío es sed de Dios, y ésta es tan grande, cuando él está dispuesto, (…).Y esta sed es de las aguas de la sabiduría de Dios, (…)

  • La segunda caverna es la voluntad, y el vacío de ésta es hambre de Dios tan grande que hace desfallecer al alma, (…) es de la perfección de amor que el alma pretende.

21La tercera caverna es la memoria, y el vacío de ésta es deshacimiento y derretimiento del alma por la posesión de Dios, (…)

22  Es, pues, profunda la capacidad de estas cavernas, porque lo que en ellas puede caber, que es Dios, es profundo e infinito; y así será en cierta manera su capacidad infinita, y así su sed es infinita. (…)

23.Pero, ¡válgame Dios!, (…) así parece que, si el alma cuanto más  desea a Dios más le posee, y la posesión de Dios da deleite y hartura al alma,(…). Tanto más de hartura y deleite había el alma de sentir aquí en este deseo, cuanto mayor es el deseo, pues tanto más tiene a Dios, y no de dolor y pena.

24.En esta cuestión viene bien notar la diferencia que hay en tener a Dios por gracia en sí solamente, y en tenerle también por unión; (…)

27 ¡Oh qué buen lugar era éste para avisar a las almas que Dios llega a estas delicadas unciones, que miren lo que hacen y en cúyas manos se ponen, porque no vuelvan atrás!, (..) no sólo para estas almas que van tan prósperas, sino también para todas las demás que andan en busca de su Amado, lo quiero decir.

28 Cuanto a lo primero, es de saber que, si el alma busca a Dios, mucho más la busca su Amado a ella; y si ella le envía a él sus amorosos deseos, que le son a él tan olorosos (…). Y así ha de entender el alma que el deseo de Dios en todas las mercedes que le hace en las unciones y olores de sus ungüentos, es disponerla para otros más subidos y delicados ungüentos, más hechos al temple de Dios (…)

**

69.(…) estas tres potencias, memoria, entendimiento y voluntad, las llama el alma en este verso cavernas del sentido profundas, porque por medio de ellas y en ellas siente y gusta el alma profundamente las grandezas de la sabiduría y excelencias de Dios. (…) cavernas profundas; porque, como siente que en ellas caben las profundas inteligencias y resplandores de las lámparas del fuego, conoce que tiene tanta capacidad y senos, cuantas cosas distintas recibe de inteligencias, de sabores, de gozos, de deleites, etc., de Dios. (…)          

** Puntos del 29 al 67 – formarían un Tratadillo : “Maestros Espirituales” o “Meditación-Contemplación»


2 Texto de la Mañana

Texto del libro “Vida en el amor” de Ernesto Cardenal

Toda la naturaleza es caridad, pero sólo el místico vive experimentalmente este amor. El amor de Dios nos rodea por todas partes. Su amor es el agua que bebemos y el aire que respiramos y la luz que miramos. Todos los fenómenos naturales no son sino diversas formas materiales del amor de Dios. Nos movemos dentro de su amor como el pez en el agua. Y estamos tan cerca de Él, tan embebidos en su amor y en sus dones (nosotros mismos somos un don de Él) que no nos damos cuenta de ello por falta de perspectiva. Su amor nos rodea por todas partes y no lo sentimos, como no sentimos la presión atmosférica.

La naturaleza es el amor sensible, materializado, de Dios. Su providencia está visible en todo lo que vemos. Los seres humanos caminan en las calles aprisa y llenos de preocupaciones, sin detenerse un momento para pensar en El y para pensar que en El se mueven y que El los rodea por todas partes y que todos los cabellos de su cabeza «están contados», todas las células están contadas. ¿y por qué preocuparnos?

¿por qué caminan las personas por las ciudades con la cara preocupada, como si cada un@ se moviera sol@, en un universo extraño y hostil donde tienen que valerse sol@s? ¿por qué preocuparnos de qué comeremos y de qué beberemos y con qué nos vestiremos y qué marcas compraremos? Mirad las aves del cielo y los lirios del campo. Mirad la anémona de mar y el humilde protozoario y la Omega del Centauro que ¡no siembran ni siegan ni tienen graneros ni cuentas en los bancos ni seguros de vida!

Dios ha venido teniendo providencia de la tierra por cuatro billones de años y ha cuidado de las aves y los insectos por cien millones de años, pero tú te sientes desvalido y solo en el universo y caminas preocupado a tus quehaceres como si nadie cuidara de ti. Olvidas que Alguien está cuidando a cada instante cada uno de tus tejidos, regula el movimiento de tu sangre y la función de todas tus glándulas. Y crees que un pequeño problema de tu vida práctica nadie más que tú en todo el universo podría resolverlo.   

El escucha el grito del venado en la cañada pidiéndole una compañera, y se la da. Cuida del cuco que le pide su comida. Guía a las cigüeñas en sus migraciones. Cuando la comadreja y el tejón duermen en sus madrigueras, Él vela por ellos. La ranita, el escarabajo y el cuervo encuentran su alimento todos los días a la hora debida.

Los ojos de todos en Ti esperan, Señor, y Tú les das a cada uno su alimento a su tiempo. Abres tu mano: y llenas de bendición a todos los seres vivientes (Salmo 103).


3 Texto de la Mañana, Sufí

Texto de Al-Halaj (místico Sufi)

1  Es la verdad quien provoca los éxtasis genuinos, pero ni   la mente de los más dotados es capaz de entenderlo.

     2  ¡Y qué es el éxtasis* sino un conocimiento sutil seguido de una mirada penetrante que hace crecer una llama ardiente en lo más íntimo de los corazones!

3 Cuando la verdad anida en el fondo de la consciencia, tres estados le sobrevienen a la persona de ojo clarividente.

4 Primero, un estado que disuelve la esencia del yo; después, ante el éxtasis, un estado de total admiración.

5 Y, por fin, un estado en el que todas las cualidades de la consciencia se unifican y se inclinan ante un rostro que las preserva de otros ojos con la mirada.     

*.   Watden el original árabe. Aparte de ‘éxtasis’, wau/ significa también ‘encuentro’. Según I:lallãé, el éxtasis constituye una suerte de irrupción repentina de la consciencia en el ámbito de la existencia divina. De hecho, el poeta juega en el poema con el campo semántico de la raíz gramatical árabe wakada, que incluye, al menos, cuatro significados: ‘ser’, ‘existencia’ y los ya mencionados ‘éxtasis’ y ‘encuentro’.


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