Queridos amigos del Cei. Con gran alegría celebraremos la festividad de la Virgen del Carmen, nuestra patrona, en la oración de este jueves.
María, es el silencio contemplativo, que ha acogido la Palabra. Maria desde el silencio contemplativo nos enseña a no permanecer ajenos a la Palabra de Vida, sino a dejarse conducir por el Espíritu Santo que habita en el creyente.
Juan de la Cruz, puede exclamar: “ los ángeles son míos, y la Madre de Dios es mía, y todas las cosas son mías”..(Oración del alma enamorada).
Edith Stein, nos dice que María es el ideal de la personalidad humana y de la libertad. Pues esa actitud perenne de María la coloca en todo momento en el puro centro del alma, en lo más profundo, donde se halla la raíz y la perfección de la personalidad y de la libertad humana (Cfr “ La Ciencia de la Cruz”). María actuaba desde lo más profundo del alma, donde mora Dios.
María, en la doctrina del Carmelo, es la maestra de la vida interior, de la fe; María es dócil al impulso interior de Dios, que vive en obediencia perfecta y humilde.
Teresa de Jesús, en las Moradas y Camino de Perfección, nos dice: “Las que se pudieren encerrar en este cielo pequeño de nuestra alma, adonde está el que le hizo, y acostumbrar a no mirar ni estar adonde se distraigan estos sentidos exteriores, crea que lleva excelente camino y que no dejará de llegar a beber el agua de la fuente. Si es verdadero el recogimiento, siéntese muy claro, porque hace alguna operación. Quién lo tuviere, sí entenderá. El alma llegará a la verdadera pobreza, que es no buscar consuelo ni gusto, sino consolación en los trabajos por amor de él. Este fue nuestro principio. De esta casta venimos, de aquellos padres del Monte Carmelo, que en tan gran soledad y con tanto desprecio del mundo buscaban este tesoro, esta preciosa margarita”.
Con María madre de Jesús, nos hacemos conscientes del anhelo, que fluye a través de nosotros, de ser cauces que trasparenten a Dios en la vida cotidiana.
Los textos que nos ayudarán a entrar el el silencio contemplativo son de:
Santa Teresa de Lisieux: “Diario de un alma, manuscrito C”.
Oración a María, Madre nuestra. Del libro “Silencio y transformación”, M. Fernández Márquez.
Texto de Martín Lutero, sermones de Navidad año 1.522 y 1.529
Oración on line: día 14.7.2022 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK
Textos orantes:
Santa Teresa de Lisieux, “Diario de un alma, manuscrito C”
“La Santísima Virgen nunca deja de protegerme en cuanto la invoco. Si me sobreviene una inquietud o me encuentro en un aprieto, me vuelvo rápidamente hacia ella, y siempre se hace cargo de mis intereses como la más tierna de las madres”.
Oración a María, Madre nuestra. Del libro “Silencio y transformación”, M. Fernández Márquez.
“María, madre nuestra,
enséñanos a orar,
enséñanos a amar,
enséñanos a contemplar,
María, madre nuestra,
libéranos de nuestros apegos,
silencia nuestros ruidos,
libéranos de nuestra angustia y ansiedad.
María, madre nuestra,
contágianos tu silencio,
contágianos tu sabiduría,
contágianos tu sencillez y humildad.
María, madre nuestra,
enséñanos a vivir abiertos al Señor,
enséñanos a vivir abiertos a los demás,
enséñanos a vivir lo esencial.
Texto de Martín Lutero, sermones de Navidad año 1.522 y 1.529
«Es consuelo y sobreabundante bondad de Dios que el hombre pueda exultar en semejante tesoro: María es su verdadera madre.
María es la Madre de Jesús y Madre de todos nosotros aunque Cristo solamente fue quien reposó en su regazo.
Si Él es nuestro, debiéramos estar en su lugar; ya que donde Él está debemos estar también nosotros y todo lo que Él tiene debe ser nuestro, y su madre es también nuestra madre»
