Oración CEI on line 8.9.2022

Queridos amigos del Cei, ante los tiempos difíciles que la humanidad está padeciendo, parece que a los cristianos se nos tiene que notar de qué casta venimos, que diría Santa Teresa, y saber de quién nos fiamos y en quién tenemos puesta nuestra esperanza.
Recordamos que hoy se celebra la Natividad de la Virgen María, que ante la visita del ángel sabe decir sí, un sí que contiene el riesgo de lo inesperado ante la Palabra de Dios y la sumisión confiada a la voluntad de Dios.

«La esperanza en Dios nos libera del miedo al futuro y de la incertidumbre. Sabemos que nuestro Dios es bueno, Él nos conoce y podemos confiar en que nos dará la fortaleza necesaria, para enfrentar las dificultades, que nos presente la vida”. (Nahúm 1:7).
«Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa». (Isaías 41:10).

Tenemos confianza y esperanza en el futuro, porque nos sentimos sostenidos; todo está sostenido. Santa Teresa habla de una interioridad habitada y dice que «no estamos huecos por dentro, sino habitados por Dios». Teresa vive tiempos recios, pero no se acobarda ante las dificultades, sino que, al vivirlas con una profunda confianza en Dios, se siente verdaderamente libre de ataduras».

La confianza brota de la certeza de que aquello, que somos, se halla siempre a salvo. En palabras del propio Jesús: “pueden matar el cuerpo, pero no pueden matar el alma”. Somos aquello que no puede ser dañado. Si comprendo que soy (somos) la misma vida expresándose, superada la consciencia de separatividad, viviré en la confianza ecuánime e imperturbable en toda situación. (Enrique Martínez Lozano)

Juliana de Norwich, mística beguina del siglo XIV proclamaba gozosa: “El pecado es necesario, pero todo acabará bien, y todo acabará bien, y cualquier cosa, sea cual sea, acabará bien”.

Hoy nos ayudará a entrar en el silencio la 2ª Carta de Pablo a los Corintios,4, 6-10 y 15 y una oración de Thayumanavar, India, (1705-1742), asceta viandante y poeta místico, cuyos cánticos todavía son cantados hoy.

Oración on line: día 8.9.2022 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm. La duración será aproximadamente de 1,15h.

Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09

ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK

Textos orantes:

San Pablo, 2ª Carta Corintios 4, 6-10 y 15

El Dios que dijo: “Brille la luz del seno de la tiniebla, ha brillado en nuestros corazones, para que nosotros iluminemos, dando a conocer la gloria de Dios, reflejada en Cristo.

Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros.

Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.

Todo es para vuestro bien”.

 

Thayumanavar, India, (1705-1742), asceta viandante y poeta místico, cuyos cánticos todavía son cantados hoy.

“Yo te contemplaba una y otra vez,

elevaba hasta ti mi llamamiento, Señor;

yo te sabía identificado con el universo entero,

que se extiende desde este mundo hasta allende los cielos.

Y siempre identificándome contigo,

consciente tan sólo de ti,

buscando únicamente a ti,

ahogado el espíritu por el dolor,

inmerso en oleadas de lágrimas,

con todo mi ser despedazado,

como quien vive en la desesperanza,

permanecía yo inmóvil,

olvidado de ti,

sin pensar en nada.

Viví días tenebrosos,

en que otros caminos me tentaron.

¡Gloria, gloria a ti, armonía que perduras,

en los tiempos, en el espacio y en lo que nos rodea!

¡Gloria a ti, gracia!

¡Gloria a ti, verdad bendita

 que las religiones exhalan,

que de las religiones trasciende!

¡Gloria a ti, naturaleza benigna,

que permite a este pobre loco

decir lo que ha dicho!.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario