Queridos amigos de Cei: Un jueves más llenos de alegría, nos reunimos para orar contemplativamente.
«Nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti», dice San Agustín. Tenemos dentro de nosotros una añoranza que, a modo de brújula, nos indica que nuestro tránsito por la vida, no es más que un camino de retomo a Dios. En lo más profundo de nuestra alma sentimos que somos espíritu, que somos peregrinos en este universo limitado en el espacio y en el tiempo. Algo dentro de nosotros nos dice que Dios mismo es nuestro hogar, que nos ha puesto en este mundo y nos espera como el padre espera al hijo pródigo. El camino de la oración contemplativa desvela, hace más atento y disponible, nos despoja de todo. Y sólo desposeídos podemos ser poseídos por Dios.
Santa Teresa nos dice: «Importa mucho y todo que no nos imaginemos huecas en lo interior, pues es así que tenemos el cielo dentro de nosotros..” Mirad que convida el Señor a todos..”. “ Tengo por cierto que todos los que no se quedaren en el camino, no les faltará esta agua viva..”. Y otra y muy importante es «tener una determinada determinación”, para seguir el camino de la transformación necesario, para sentir la presencia plena de toda las cosas.
También Nisargadatta Marahaj expone: «El Maestro es la Realidad. Busca en tí y lo encontrarás. Comprenderás que constantemente estás en comunión con él. No es un ser. Es el Ser de todos los seres”.
Hoy nos ayudará a entrar en el silencio contemplativo: un texto de Santa Teresa de Jesús, Vida, 11 y una oración de Paramahansa Yogananda, maestro hinduista.
Oración on line: día 11.5.2023 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK
Textos para orar:
Santa Teresa de Jesús, Vida, 11
“Pues hablando ahora de los que comienzan a ser siervos del amor, que no me parece otra cosa determinarnos a seguir por este camino de oración al que tanto nos amó, es una dignidad tan grande que me regalo extrañamente en pensar en ella.
Alabad por ello a su Majestad y fiad de su bondad, que nunca faltó a sus amigos.
Sí, que no está el amor de Dios en tener lágrimas, ni estos gustos y ternura que por la mayor parte los deseamos y consolarnos con ellos, sino en servir con justicia y fortaleza de alma y con humildad”.
Paramahansa Yogananda, (1877-1952), maestro hinduista.
“He escuchado Tus advertencias
a través de la voz de mi razón,
y Te he contemplado arando la tierra de mi alma
con grandes esfuerzos.
Has sembrado las simientes de Tu sabiduría en ella;
todos los días he regado estas semillas plantadas por Ti,
y al final de mi vida,
Te ofreceré los frutos en el altar del amor”.
Paramahansa Yogananda (1877-1952)

