Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. En la oración de este jueves trataremos de nuestra morada interior.
La Presencia de Dios se da en lo más íntimo de la persona como su verdadero templo. “Porque vosotros sois templo del Dios vivo” (2Co 6, 16-17).
«Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré a él, cenaré con él y él conmigo» (Ap 3, 20). Acallar el ego y entrar en el silencio contemplativo, es la condición para reconocer y oír la voz del Espíritu y abrir la puerta del corazón.
San Juan de la Cruz, en la canción 1,8 del Cántico Espiritual, expresa la presencia de Dios en lo más íntimo de la vida interior: “¡Gózate y alégrate en tu interior recogimiento con Dios, pues le tienes tan cerca; ahí le desea, ahí le adora y no le vayas a buscar fuera de ti, porque te distraerás y cansarás y no le hallarás ni gozarás más cierto, ni más presto, ni más cerca que dentro de ti!”.
La morada del corazón es por donde nos descubrimos uno con Dios. Teresa de Jesús lo desvela en el poema: “Alma buscarte has en mí y a Mí buscarme has en ti”. Teresa escucha de nuevo: «Búscate, en mi; Búscame, en ti».
El camino interior de Etty Hillesum la llevó a escribir en su diario: “Dentro de mí hay un pozo muy profundo. Y ahí dentro está Dios. A veces me es accesible, pero a menudo hay piedras y escombros taponando ese pozo y entonces Dios se encuentra enterrado. Hay que desenterrarlo de nuevo”. Etty es consciente que vive una interioridad habitada. Nadie es capaz de conectar con lo más íntimo, sin quitar los obstáculos que impiden llegar a él.
En los textos hinduistas y budistas lo hallamos expresado, como la ciudad interior o como la flor de loto. Se trata de descubrir que en el interior del ser humano existe una estancia, la cual contiene una pequeña flor de loto; lo que hay dentro de ella, eso es lo que cada uno debe buscar y desear saber. Entrar en esa morada, en ese fondo, es lo que permite que se manifieste la naturaleza de Buda.
Este jueves nos unimos a nuestros hermanos judíos que los días 11 al 13, están celebrando Shavuot, que conmemora la entrega de las Tablas de la Ley, por Moisés al pueblo de Israel en el Monte Sinaí.
Es una festividad también conocida como la fiesta de las primicias o de los primeros frutos.
Oración on line:
Día 13.6.2024 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK
Textos orantes:
Nuestra morada interior.
Henri J.M. Nouwen, sacerdote católico holandés, 1932 – 1996, autor espiritual y premio Thomas Merton 1.985.
“Escuchar la voz del amor exige que dirijamos nuestras mentes y nuestros corazones hacia esa voz con toda nuestra atención.
Podemos usar el nombre de Jesús, o cualquier palabra que nos recuerde el amor de Dios y lo coloque en el centro de nuestra morada interior, como una lámpara en medio de una habitación oscura.
… hay un espacio dentro de nosotros, en el que habita Dios y en el que estamos invitados a vivir con Dios. Cuando descubrimos este lugar interior y santo, lugar más bello y hermoso que cualquier otro, queremos quedarnos allí y alimentarnos espiritualmente”.
De una oración del Shabat judío.
“¡Oh eterno nuestro Dios!. Tú nos has amado con una gran ternura. Tú nos has preservado con un cuidado y una atención infinita, oh Padre nuestro y rey nuestro.
Que nuestros corazones sean siempre unánimes en nuestro amor y nuestra veneración por tu nombre.
Que tu misericordia, oh eterno Dios nuestro, nos cubra sin cesar, que tu gracia infinita no nos abandone nunca.
Tú nos aproximaste a ti y tú nos diste la santa misión de proclamar con amor tu verdad y tu unidad.
Bendito seas”.

