Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. El día 16 de Julio celebraremos con gozo la fiesta de Santa María del Monte Carmelo, nuestra fiesta grande, porque el Carmelo es todo de María.
El CEI, como familia del Carmelo, quiere vivir el carisma de Teresa de Jesús y Juan de la Cruz. La Virgen María es para nosotros madre, maestra y ejemplo de vida interior y unión con el misterio de Cristo. María nos anima a escuchar la palabra del Hijo en el silencio del corazón. Nos sentimos llamados a la oración contemplativa, para vivir cada día el encuentro con el amado. Ser amigos fuertes de Dios, como pedia Teresa, es vivir la oración como amor de los unos con otros, con desasimiento de todo lo criado y humildad, que es andar en verdad.
Carmelo o Carmen, derivan de la palabra hebrea Karmel o Al-Karem, que se podría traducir como Jardín de Dios. Teresa de Jesús nos dice: «De esta casta venimos, de aquellos padres del Monte Carmelo, que en tan gran soledad y con tanto desprecio del mundo buscaban este tesoro, esta preciosa margarita”. María, en la doctrina del Carmelo, es la maestra de la vida interior, de la fe. María es dócil al impulso interior de Dios, que vive en obediencia perfecta y humilde. Con María, madre de Jesús, nos hacemos conscientes del anhelo, que fluye a través de nosotros; caemos en la cuenta de ser cauces, que trasparenten a Dios en la vida cotidiana. María es la llena de gracia, canal de Dios por su fíat, por su hágase en la anunciación. Por amor se hizo capacidad y dejó que el Espíritu Santo la llenara por completo. En la medida que nos vaciamos, Dios va llenando nuestros vacíos, las profundas cavernas del sentido, las cuales son tan profundas, nos dice Juan de la Cruz, que no se llenan con menos de infinito. Y esto es lo que hizo María, se vació para llenarse del infinito, de Dios mismo.
San Juan de la Cruz puede exclamar en oración de alma enamorada: “Los ángeles son míos y la Madre de Dios es mía y todas las cosas son mías”.
Bartolomé María Xiberta: “El Carmelo, hasta el final de los tiempos, será un sumergirse en Dios, al calor maternal de María”.
Juan de Hildesheim: “La misión del carmelita es continuar en este mundo el amor, que profesó María a Jesús en la tierra”.
En esta oración recordamos a nuestros hermanos musulmanes, que desde el día 16 martes al anochecer y el día 17 celebran la festividad de la ASHURA, de especial relevancia para la corriente Chíi del Islam. Conmemoran el asesinato del que consideran el legítimo sucesor de Mahoma, el Imam Husáin Ibn Alí, nieto del Profeta e hijo del Califa Alí, yerno del Profeta. Husáin Ibn Ali murió en la batalla de Kerbala en el año 680 y es recordado en todo el mundo como un símbolo de resistencia y representante de valores humanos. Esta fiesta se recuerda con ritos que emulan los sufrimientos de Husain. Para los musulmanes de la corriente sunnita, es un día de ayuno, en recuerdo del ayuno con el que Moisés agradeció la liberación del pueblo de Israel de mano de los egipcios.
Oración on line:
Día 11.7.2024 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK
Textos orantes:
FRAY MIGUEL MÁRQUEZ, OCD. Superior General de los Carmelitas. De la revista Orar.
“CON MARIA, HERMANA, ESPERANZA y CAMINO.
Eres una mujer sola y sin defensa, armada sólo de confianza.
Fiada en la Palabra inaudita de un Dios sorprendente y desconcertante.
Tú conmueves el corazón de Dios, dejándote llevar a la aventura de su proyecto de salvación.
Dios encontró en ti un alma pequeña y simple, desarmada que, sin mirarse a sí, se lanzó a lo desconocido.
Audaz y humilde, valiente y sencilla. En tu audacia se nos enseña el camino…
Con ella no hay ruinas que no anuncien casa, oscuridad que no encierre una luz decisiva, pobreza que no encierre un tesoro.
… en ella confiamos y con ella nos ponemos en camino…”
CORAN, 3, 37-42
“Y acuérdate de cuando los ángeles dijeron: ¡Oh María! Dios te ha elegido y te ha purificado. Te ha elegido sobre todas las mujeres de los mundos.
Acuérdate de cuando los ángeles dijeron: ¡Oh María! Dios te albricia con un Verbo, emanado de Él, cuyo nombre es el Mesías, Jesús, hijo de María, que será ilustre en este mundo y en el otro, y estará entre los próximos a Dios.
Ella dijo: Señor mío: ¿cómo tendré un hijo si no me ha tocado ningún mortal? Él dijo: Así: Dios crea lo que quiere. Cuando decreta algo sólo dice: “sé” y es”.

