ORACIÓN CEI ON LINE 1.8.2024

Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. La oración de este jueves tiene como hilo conductor la mística de la acción y de la contemplación.

Santa Teresa nos dice que la oración contemplativa “deja dejos”, deja obras, es decir deja huella en nuestro interior, que se refleja en un modo de estar y actuar en la vida con otros valores y sentimientos. Es un don que va haciendo crecer algo nuevo, nos cambia y lo notamos en las obras que son los “dejos” confirmados, que se manifiestan en la entrega y en el servicio a los demás. Amar «es servir con justicia, fortaleza y humildad”.

La contemplación y la acción van juntas cuando son verdaderas. En Marta y María (Lc 10) se dan dos actitudes que están también en cada uno de nosotros. Ambas lejos de excluirse se reclaman; la contemplación es el corazón del compromiso y la acción es expresión de la contemplación; el compromiso sin contemplación sería puro activismo. Igualmente la contemplación sin compromiso sería una forma de narcisismo.

Santa Teresa supo juntar en sí a Marta y a María para llevar a cabo la obra de Dios, la verdadera unión con su voluntad. Y así escribe: «Que aunque es vida más activa que contemplativa, cuando el alma está en este estado, nunca dejan de obrar juntas Marta y María, porque en lo activo, que parece exterior, obra lo interior y, cuando las obras activas salen de esta raíz, son admirables y olorosísimas flores, porque proceden de este árbol del amor de Dios y por sólo El, sin ningún interés propio”.

El testimonio y las palabras de Santa Teresa sobre la contemplación y la acción, nos alientan a “hacerse espaldas unos a otros… para ir adelante” (Vida 7, 22). A esto “convida el Señor a todos” (Camino de Perfección19,15), sea cual sea nuestra condición.

Madeleine Delbrel nos habla de la importancia de la oración en medio de la vida: “debe dilatar a través de nuestro actos externos y visibles esas fuerzas invisibles, que el Espíritu Santo quiere agitar en nosotros”. Cuando dejamos que el Espíritu obre en nosotros con entera libertad, podemos hablar de una mística de la acción. Ya no hay dicotomía sino unidad; nos referimos a ser místicos en la acción, porque ya no es una acción puramente ascética.

Oración on line:

Día 1.8.2024 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.

La duración será aproximadamente de 1,15h.

Unirse a la reunión Zoom

https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09

ID de reunión: 837 1363 6409

Código de acceso: 8CiBPK

Textos orantes:

Hadewijch de Amberes, siglo XIII, mística contemplativa, maestra de un grupo de beguinas, que hizo de su vida una ofrenda al Amado.

Del libro “Hadewijch de Amberes-Beatriz de Nazareth

“El amor místico no es una posesión, sino una misión;

no es saciedad, sino hambre,

no es cumplimiento, sino servicio,

no es placer, sino deseo”.

Antiguo texto budista, citado por J. Melloni en el libro: “El Uno en lo múltiple”.

Los bodhisattwas (los que han alcanzado la esencia de la liberación), no pretenden alcanzar su nirvana privado. Por el contrario, recorren el mundo sumamente doloroso de la existencia, a pesar de estar deseosos de llegar a la suprema iluminación. Se ponen en camino para el bien del mundo, para la felicidad del mundo, por piedad hacia el mundo. Han tomado esta decisión: convertirse en un refugio para el mundo, en un resguardo, en un lugar de reposo, de descanso final para el mundo. Ser para los demás luces, guías, medios de salvación del mundo”.

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