

Bienvenida Verano 2024. Aniversario de Clara Caro
Dejemos de nuevo sentir la bienvenida; de esta propuesta de espacio y tiempo, de esta casa, de un entorno que nos invita a zambullirnos em nuestro corazón, donde encontraremos el de tod@s.
Agosto para el Carmelo Ecuménico e Interreligioso es el mes donde Clara Caro, la persona que tuvo la inspiración del CEI, nació y murió. Agosto es el símbolo de la cosecha, del cereal maduro. Hoy vamos a traer a nuestro Silencio Contemplativo, a nuestra meditación… un texto de Clara que recoge esa inspiración, como una forma de honrarlo y honrarla. Es un texto que abre la interioridad de una persona y de un proyecto que se iniciaba. Permitirnos esta licencia. Lo van acompañar dos textos cortos en la segunda parte: uno hinduista y otro budista, que señalan la vertiente interreligiosa y la humildad del aprendizaje que la intuición de Clara tiene.
Recordaremos lo que caracteriza este Espacio y Tiempo en el Silencio Contemplativo, acompañadas y a solas. Aquí queremos beber de la experiencia contemplativa de las diferentes tradiciones; carmelita, ecuménica e interreligiosas, en sus textos y con algunos de sus soportes que actualizamos a nuestros días como son: Textos inspiradores, que conectan los corazones con el alma.
Atender nuestro Cuerpo; su respiración, su postura, con relajaciones, estiramientos ligeros, movimiento y quietud, donde sintonizar la calma del cuerpo y el manantial del que procede.
La Mente Consciencia se alimenta; de textos , de la repetición del mantra, invocación o frase corta personal, donde poco a poco se hace Silencio, y desaparece la rumiación mental que quiere controlarlo todo.
La Naturaleza cual ojosdel amado/da donde mirar y ser mirada, donde sentirnos queridas en la Presencia.
Todo ello bajo el gran Soporte que lo abarca todo y nada, el Amor Misterio de Dios. Donde la confidencialidad que cuida nos cuida, la sabiduría que nos legaron nos forma; donde el intercambio de nuestras palabras es apropiada, suficiente para que quepan todas.
Manifestar la gratitud a este cobijo y su comunidad que nos permite hacer nuestra experiencia en Dios, en este espacio y tiempo.

INTUICION ORIGINAL de Clara Caro, del CEI
(DOCUMENTO LLEVADO A PORTUGAL EN NOVIEMBRE DEL 2.000)
La intuición del Carmelo Ecuménico forma parte de un conjunto de intuiciones, cuya gestación comenzó hace aproximadamente diez o doce años y que desembocarían de una manera más concreta, el año 1.995 y 1.996, en lo que ahora se llama ya Carmelo Ecuménico, a partir del visto bueno y aprobación del P. General, el 8 de Diciembre de 1.996, festividad de la Inmaculada Concepción.
Un conjunto de Intuiciones que, a lo largo de estos años, han ido surgiendo casi todas en el tiempo de la oración personal, (y a veces fuera de ella y de una manera repentina) a través de frases de la Biblia (mayoritariamente del Evangelio y de las Cartas de San Pablo) que, como “flashes” de luz, irrumpían en mi mente con toda nitidez, (sin estar pensando por mi parte en nada de eso) y que se grababan en todo mi ser de una manera tan sólida y fundante, que no podía dudar de que el Señor me quería decir algo importante con ellas…Y aunque pasara mucho tiempo, las recordaba claramente y, lo que es más curioso aún, quedaba dentro de mí una sensación de tener esas palabras no solo en el interior de mi mente, sino formando parte de mi ser, de toda mi persona.
Las frases que me llegaron de esta manera que digo, a través de la oración y por el orden que me llegaron, son las siguientes:
1. – “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?” (Lc. 24, 5)
2. – “Mi casa es casa de Oración y así la llamarán todos los pueblos” (Isaías 56, 7; Lc 19,46)
3. – “No puede echarse vino nuevo en odres viejos” (Mr. 2, 12; Mt. 9, 11; Lc. 5, 37)
4. – “Para ser libres nos libertó Cristo” (Gálatas 5, 1)
5. – “Padre, que todos sean uno…” (Jn. 17, 21)
La primera intuición fue la de Cristo Resucitado, que me llegó aproximadamente hace unos ocho años, (de que no podíamos seguir viviendo nuestra Fe con expresiones tan dolientes e incluso tristes, como si solo creyéramos en Jesús muerto en la cruz y no en Cristo VIVO y Resucitado), y esta intuición fue seguida casi simultáneamente por la segunda y la cuarta, si bien anterior a ellas es la llamada a hacer surgir una vida Contemplativa nueva, que la tenía ya antes de 1.989, y que posteriormente quedó plasmada e identificada en la frase de Jesús: “No podéis echar vino nuevo en odres viejos”, como un deseo muy profundo del Espíritu, que nos pedía a los Contemplativos, para nuestra Iglesia y el mundo.
Estas palabras o “flashes” de luz no iban acompañadas de ninguna explicación o aclaración. Es decir que, aun cuando por razonamiento entendía su significado, lo que no comprendía es lo que el Señor me quería decir con ellas, ni a dónde quería ir a parar con todo eso, si es que todo eso se trataba del Señor. Por eso a veces lo consulté y discerní con sacerdotes y personas espirituales, que me confirmaban que era algo del Señor y que esperara el tiempo de su clarificación.
Era como si hubieran puesto entre mis manos las piezas de un rompecabezas que yo no sabía montar ni ajustar… Me sentía como un niño en manos del Señor, pero con la conciencia de que tenía ante mí y en mi, algo que venía de Él, a pesar de mi pobreza, y algo muy valioso. Además, otra cosa curiosa es que, desde que empezaron estas intuiciones, me he sentido conducida por Dios, aunque no sepa a dónde me lleva.
Siento que el Señor me conduce y que Él es quien conduce todo esto a su gusto y complacencia, y que ha ido encajando las piezas del “rompecabezas” a su tiempo y de la forma que ha querido y quiere, y no de la mía.
Estas piezas fueron encajando en un principio en la llamada “Comunidad de Cristo Resucitado”, pero intuía que faltaba algo y no sabía lo que era. Me parecía entender del Señor (por medio de esa “palabra viva” que resuena dentro de todo el ser), que solamente con “Cristo Resucitado” era como si su Pascua quedara pequeña o empequeñecida, con lo cual cada vez entendía menos. Porque si Cristo Resucitado no era suficiente, siendo como es la base y fundamento de nuestra Fe, entonces no comprendía nada de nada.
Esta especie de incertidumbre, obscuridad, desconcierto, duró hasta comienzos del verano de 1.996… Y fue en el pueblo de La Cavada (Cantabria), una mañana, sin hallarme en tiempo específico de oración… (esta vez no fue con “palabras flashes”)… Fue repentinamente como si la sala donde me encontraba en ese momento, perteneciera a otra dimensión o a mi me hubieran trasladado a esa otra dimensión… Me encontré dentro como de un “paisaje nuevo” (no se trata de un paisaje de la naturaleza)… sino de algo existencial. Era como hallarme dentro de una luz de armonía total, de una atmósfera esencial, de la que todo mi ser participaba en su misma substancia… Algo radicalmente nuevo, sublime y diferente a todo lo conocido en la tierra… como si la sala cobrara vida nueva y distinta… Y fue en ese estado, situación o dimensión cuando, sencillamente, como la brisa suave del profeta Elías, se descorrió ante mí lo que, hasta entonces, había permanecido oculto…
Entonces, de todo mi ser brotó gozosa y sin palabras la exclamación: ¡Es la UNIDAD!, ¡eso es lo que faltaba!… Y a continuación, en “palabra-manantial”, (porque parece que brota desde dentro de las entrañas como una fuente), estas palabras de Jesús: “Padre, que todos sean uno…” (Palabra que se repetía dentro de mí una y otra vez como el chorro de una fuente cantarina…) “Padre, que todos sean UNO…”
Y casi al mismo tiempo también, como esos “flashes” de luz, pero sin frase bíblica, recordé o el Señor me llevó a recordar, con nitidez asombrosa, aquel momento del video de San Juan de la Cruz (que había visto el año 1.995) en el que, al referirse a su madre, el narrador decía: “La Catalina, que creían era morisca…” Ya estaba encajada la última pieza y ahora el “rompecabezas” mostraba su significado y su forma: Teresa de Jesús, de origen judío; Juan de la Cruz, de origen morisco… El Señor quería una Comunidad Ecuménica y Contemplativa, en clave Teresiano-Sanjuanista. Un Carmelo Ecuménico que hiciera de todo el Carmelo, el Carmelo Universal abierto a todos.
A lo largo de estos años, a pesar de las dudas, las dificultades, desánimos y desconcierto, esta experiencia o estas intuiciones siempre han dejado paz dentro de mí y como un “sabor muy dulce”, como la miel y la enjundia de que habla el Salmista. Y, aunque algo o alguien decía dentro de mí que todo esto no eran tonterías ni utopías mías, si no llega a ser por la confirmación y discernimiento de Sagrario (Superiora de Loeches) a la que, con mucha vergüenza por mi parte, consulté esto y ella me remitió al P. Provincial Francisco Brandle, el cual confirmó también la intuición como venida de Dios, y a su vez me remitió al P. General Camilo Maccise,(General de la orden) no hubiera sido posible el comienzo del Carmelo Ecuménico. (El nombre también está aprobado por el P. General y su Consejo).
Se me olvidaba decir que la llamada al Carmelo, no ha sido solo por lo del video de San Juan de la Cruz. El vídeo solo ha sido como la confirmación ecuménica de que toda esta intuición formaba parte de la espiritualidad Teresiano-Sanjuanista. Como que nuestros Santos estaban pidiendo abriésemos cauces ecuménicos en el Carmelo.
Y es que la llamada carmelitana viene de bastante más atrás: cuando al leer, desde muy joven, a nuestros Santos Hermanos, comprobaba siempre que, en sus experiencias místicas más elevadas y profundas, se encontraban con el CRISTO TOTAL, DIOS AMOR, y no solo con el Cristo de los católicos, sino con el Dios que abraza a toda la humanidad, como hijos suyos que somos, templos vivientes de su Trinidad y alabanza de su gloria, que es la nuestra.
Siento que no sepa explicar mejor todo esto. Pero Dios sabe que así ha sido y así lo he vivido, y en Él confío que lo vaya haciendo una gozosa y fecunda realidad para bien de la Iglesia, del Carmelo y de todo el mundo y, sobre todo, para gloria suya en unidad fraterna de corazones, como Él desea de nosotros.
Madrid, 8 de Diciembre 1.996
(CARMELO ECUMENICO)
2º Texto: La Respiración Consciente, THIH NHAT NANH **

Como ya has visto, la manera más fácil de liberarte de la rueda imparable de pensar sin parar es aprendiendo a ser consciente de la respiración. Respiramos todo el tiempo, pero pocas veces prestamos atención a nuestra respiración. Es muy inusual que gocemos respirando.
La respiración consciente es el placer que te ofreces cuando te centras al cien por cien en la inspiración y la espiración durante todo lo que dure. Sin prestar atención mientras respiras, es como si las células de tu cerebro y las del resto de tu cuerpo entonaran la misma canción.
Al ser consciente de la respiración
vas a tu interior. Tu cuerpo esta respirando,
y tu cuerpo es tu hogar.
A cada respiración vuelves
al hogar que hay en ti.
Tal vez haya mucha tristeza, ira o soledad en ti. Cuando conectas con la inhalación y tu exhalación, percibes esos sentimientos sin temer quedarte apresados en ellos. Tu respiración consciente es una forma de decir: “No te preocupes, estoy aquí, en casa; yo me ocupare de ese sentimiento.”
Tu respiración consciente es tu verdadero hogar. Si quieres que tu aspiraciones se cumplan, si quieres crear una conexión con tu familia y tus amigos, si quieres ayudar a tu comunidad, tienes que empezar con la respiración. Cada respiración, cada paso, cada acto realizado con plena atención te alimentará. ** de su Libro “SILENCIO” Ed. Urano
3º Texto: de Ramakrishna
India 1.834 -1.886. Místico hindú. (citado por J. Melloni, “El Uno en lo Múltiple”)
“El Ser es Uno, pero sus nombres son diferentes.
Del mismo modo que los diferentes pueblos nombran de diversos modos el mismo agua: agua, vâri, aqua, pâni, etc., del mismo modo Ser-Conciencia-Plenitud es invocado por unos bajo el nombre de Dios, por otros bajo el nombre de Allah, de Hari o de Brahman.
¿De qué nos sirve discutir sobre el océano infinito de la Divinidad, si tan solo gustando una de sus gotas ya quedamos embriagad@s?”

