Textos: 2º Modo del «TRATADILLO de ORAR o de REGAR UN HUERTO». Mañana de Octub. en el Silencio Contemplativo

Índice de este Articulo

  • Bienvenida:  Octubre 2024. ( GÜemes)
  • Tratadillo;  “2º modo de Orar-Regar el huerto” Extracto.. de Sta. Teresa de Jesús
  • Texto LIV de Kabir
  • Extracto “segundo modos de regar el huerto” de la Hna. Sagrario Fernández, ocd Olza
  • Texto de Dogen   maestro zen,  Japón
  • Programa de la Mañana en el Silencio
  • Canticos de Interiorización

Bienvenida    Octubre 2024 Güemes

Estamos invitados a danos las Gracias un@s a otr@s,  por todos los movimientos que hemos  hecho y han hecho posible el estar aquí. Un espacio y tiempo donde poder Orar, Meditar, Contemplar jutas y no solo a solas. La gratitud, las gracias, incrementan ciertas sustancias en nuestro cuerpo que dan bienestar como revote de ida y vuelta a la gratitud. Así, al verbalizar ahora la palabra Bienvenida nos damos cuenta que quiere tener un sentido de calida y humilde acogida.

Este año directamente nos hemos zambullido en la piscina de la Presencia, de Dios, el Misterio, el Cristo que es la vida consciente, que Teresa ilumina con su experiencia compartida. Ella a modo de parábola lo llama el huerto exuberante y rico que somo y es la vida. Nos presenta todo un proceso de toma de conciencia, de dejarse hacer por el verdadero “hortelano” que le encanta vivir en el.

Hoy, seguimos en el libro de la Vida, nos presenta el segundo modo de  regar el huerto u oración y seguiremos acompañados con el comentario de la hna, Sagrario Ocd. También dos textos interreligiosos apoyan e inspiran ese regar el huerto de Dios, desde otras culturas y otras tradiciones.

Este Espacio y Tiempo en el Silencio Contemplativo, acompañadas y a solas busca posibilitar vivir  nuestra experiencia personal en Dios.  Nuestro carisma es facilitarlo, en el beber de la experiencia contemplativa de las diferentes tradiciones con sus mític@s; carmelita, ecuménica e interreligiosas, en sus textos y utilizando algunos de sus soportes que actualizamos a nuestra realidad;

El Silencio; cual “música callada” donde “tú me encontraste, … en el silencio me abandone”.

Textos inspiradores, que conecten los corazones con el alma, los otros, el universo, Dios.

Atender nuestro Cuerpo; su respiración, su postura, con relajaciones, estiramientos ligeros, movimiento y quietud, donde sintonizar la calma del cuerpo y el manantial del que procede.

La Mente Consciencia se alimenta; de los textos, del rítmico mantra, invocación o frase corta personal …, donde poco a poco se hace Silencio, y desaparece la rumiación mental que quiere controlarlo todo.

La Naturaleza cual ojosdel amado/da donde mirar y ser mirada, donde sentirnos queridas en la Presencia.

El gran Soporte que lo abarca todo y nada, es el Amor Misterio de Dios. Donde la confidencialidad que cuida nos cuida, la sabiduría que nos legaron nos forma; donde el intercambio de nuestras palabras es apropiada, suficiente para que quepan todas.

Queremos seguir habilitando un tiempo más prolongado aquí, en Cantabria, en Suesa del 7 al 9 de FEBRERO de 2025, con el apoyo de Beatrice CM. Donde disponer más acompañamiento confiado en nuestros caminar personal en la experiencia de Dios (en el Silencio Contemplativo).

Gracias, Gracias en alto, a esta casa de Ernesto, Omar y de peregrinaje, por el esfuerzo que han hecho al acogernos estando de vacaciones en Barcelona, así y todo han buscado una voluntaria. Seamos conscientes y si cabe más agradecidos y amorosos.

1º Modo, El pozo
2º Modo, la Noria

TEXTO: Extracto: “Tratadillo Modo de Oración o regar el huerto”                                     2 Modo.                                                         

Libro de “La Vida” de Sta. Teresa de Jesús                      

CAPÍTULO 14

1. Pues ya queda dicho con el trabajo que se riega este vergel … sacando el agua del pozo, digamos ahora el segundo modo de sacar el agua … para que con artificio de con un torno y arcaduces (cubos en la noria) sacase el hortelano más agua y a menos trabajo, y pudiese descansar sin estar continuo trabajando … aplicado a la oración que llaman de quietud, es lo que yo ahora quiero tratar.

2. Aquí se comienza a recoger el alma, toca ya aquí cosa sobrenatural, porque en ninguna manera ella puede ganar aquello por diligencias que haga. Verdad es que … se ha cansado en andar el torno y trabajar con el entendimiento …; mas aquí está el agua más alto y así se trabaja muy menos que en sacarlo del pozo.  … porque la gracia dase más claramente a conocer al alma. Esto es un recogerse las potencias dentro de sí para gozar de aquel contento con más gusto; … sola la voluntad se ocupa de manera que, sin saber cómo, se cautiva (recoge, encierra); … .

4. Pues todo esto que pasa aquí es con grandísimo consuelo y con tan poco trabajo, que no cansa la oración, aunque dure mucho rato; porque el entendimiento obra aquí muy paso a paso y saca muy mucha más agua que no sacaba del pozo.

5. Este agua de grandes bienes y mercedes que el Señor da aquí, hacen crecer las virtudes muy más sin comparación que en la oración pasada, … porque comienza Su Majestad a comunicarse a esta alma y quiere que sienta ella cómo se le comunica. … que está Su Majestad tan cerca de ella que ya no ha menester enviarle mensajeros, sino hablar ella misma con El, y no a voces, porque está ya tan cerca que en meneando los labios la entiende.

6.  … siempre nos entiende Dios y está con nosotros. En esto no hay que dudar que es así, …, y lo que hace su presencia, y que quiere particularmente comenzar a obrar en el alma, en la gran satisfacción interior y exterior que la da, y en la diferencia que, como he dicho, hay de este deleite y contento a los de acá,(…). Es en lo muy íntimo de ella esta satisfacción, y no sabe por dónde ni cómo le vino, ni muchas veces sabe qué hacer ni qué querer ni qué pedir. Todo parece lo halla junto y no sabe lo que ha hallado, ni aun yo sé cómo darlo a entender,…

7. … cuando el Señor comienza a hacer estas mercedes, la misma alma no las entiende ni sabe qué hacer de sí.

8. Querría mucho el Señor me favoreciese para poner los efectos que obran en el alma estas cosas, que ya comienzan a ser sobrenaturales, para que se entienda por los efectos cuándo es espíritu de Dios.

9. Ahora tornemos a nuestra huerta o vergel, y veamos cómo comienzan estos árboles a empreñarse para florecer y dar después fruto, y las flores y claveles lo mismo para dar olor. Regálame esta comparación, porque muchas veces en mis principios … me era gran deleite considerar ser mi alma un huerto y al Señor que se paseaba en él. … Con conocer no hay diligencia (de uno mismo) que baste si el agua de la gracia nos quita Dios, y tener en poco nuestra nada, … gánase aquí mucha humildad; … .

10. ¡Oh Señor mío y bien mío! … si no es por nuestra culpa nos podemos gozar con Vos, y que Vos os holgáis con nosotros, pues decís ser vuestro deleite estar con los hijos de los hombres! ¡Oh Señor mío! ¿Qué es esto? Siempre que oigo esta palabra me es gran consuelo, aun cuando era (estaba)muy perdida. …

CAPÍTULO 15

1. (…)  Parécele -como no ha llegado a más- que no le queda qué desear y que de buena gana diría con San Pedro que fuese allí su morada. No osa (quiere) bullirse ni menearse, que de entre las manos le parece se le ha de ir aquel bien; ni resolgar algunas veces no querría. No entiende la pobrecita que, pues ella por sí no pudo nada para traer a sí aquel bien, que menos podrá detenerle más de lo que el Señor quisiere.

2. (…)  hay muchas, muchas almas que llegan a este estado y pocas las que pasan adelante,  (…). Y va mucho en que el alma que llega aquí conozca la dignidad grande en que está y la gran merced que le ha hecho el Señor, … y desventurada será si torna atrás. (…)

3. Y así ruego yo, … a las almas a quien Su Majestad ha hecho tan gran merced de que lleguen a este estado, que se conozcan y tengan en mucho, con una humilde y santa presunción para no tornar a las ollas (esclavitud) de Egipto (…) Lo que aviso mucho es que no deje la oración, que allí entenderá lo que hace y ganará … fortaleza para levantarse; y crea que, si de ésta se aparta, que lleva, a mi parecer, peligro.

4. Es, pues, esta oración una centellica que comienza el Señor a encender en el alma del verdadero amor suyo, y quiere que el alma vaya entendiendo qué cosa es este amor con regalo, esta quietud y recogimiento y centellica, si es espíritu de Dios y no gusto dado del demonio o procurado por nosotros. … por mucho que (una) quiera comenzar a hacer arder el fuego para alcanzar este gusto, no parece sino que le echa agua para matarle. (…)

5. Es esta centella una señal o prenda que da Dios a esta alma de que la escoge ya para grandes cosas, si ella se apareja para recibirlas. (…) Querríalas mucho avisar que miren no escondan el talento, pues que parece las quiere Dios escoger para provecho de otras muchas, en especial en estos tiempos que son menester amigos fuertes de Dios para sustentar los flacos. Y los que esta merced conocieren en sí, ténganse por tales (amigos), (…)

6. Lo que ha de hacer el alma en los tiempos de esta quietud, no es más de con suavidad y sin ruido. Llamo «ruido» andar con el entendimiento buscando muchas palabras y consideraciones para dar gracias de este beneficio… . Todo esto se mueve aquí,… . La voluntad, con sosiego y cordura, entienda que no se negocia bien con Dios a fuerza de brazos, y que éstos son unos leños grandes puestos sin discreción para ahogar esta centella, y conózcalo y con humildad diga: «Señor, ¿qué puedo yo aquí? ¿Qué tiene que ver la sierva con el Señor, y la tierra con el cielo?», o palabras que se ofrecen aquí de amor, fundada mucho en conocer que es verdad lo que dice, y no haga caso del entendimiento (los pensamientos), que es un moledor. Y si ella le quiere dar parte de lo que goza, o trabaja por recogerle, que muchas veces se verá en esta unión de la voluntad y sosiego, y el entendimiento muy desbaratado, y vale más que le deje que no que vaya ella tras él (de los pensamientos), … sino estése ella gozando de aquella merced y recogida como sabia abeja; porque si ninguna entrase en la colmena, … mal se podría labrar la miel.

7. Así que perderá mucho el alma si no tiene aviso en esto; en especial si … La razón que aquí ha de haber es entender claro que no hay ninguna (razón) para que Dios nos haga tan gran merced, sino sola su bondad, y ver que estamos tan cerca, y pedir a Su Majestad … no con ruido de palabras, sino con sentimiento de desear que nos oiga. (…) , para avivar este amor, y haga(mos) algunos actos amorosos de qué hará por quien tanto debe, sin -como he dicho- admitir ruido del … que busque grandes cosas.

Y aunque no les dejarán de aprovechar mucho las letras antes y después, aquí en estos ratos de oración poca necesidad hay de ellas, a mi parecer, si no es para entibiar la voluntad ; porque el entendimiento está entonces, de verse cerca de la luz, con grandísima claridad, que aun yo, con ser la que soy, parezco otra.

de Kabir* texto LIV

1.440-1.518. Místico y santo de la India.

“¿No has escuchado la melodía que la música no sonada canta?

En medio del aposento, el arpa de la alegría está siendo tocada, ¿por qué salir fuera a escucharla?

El Kazi busca en las palabras del Corán para enseñar , pero si su corazón no está rebosante de amor, ¿de qué le servirá ser maestro de los seres humanos?

El Yogui tiñe sus vestidos de rojo: pero si ignora el color del amor, ¿de qué sirve que sus vestidos estén teñidos?

Dice Kabir: “esté yo en el templo o en el balcón, en el campamento o en el jardín de flores, te digo en cada instante: mi Señor se está deleitando en mi”.

* Predicó la unidad esencial de todas las religiones. No se definió ni como hinduista ni como musulmán. También se le conoce como Bhagat Kabir (San Kabir)

Texto :

Extracto del 2º Modo; “Cuatro modos de regar el huerto”

Teresa de Jesús, Maestra de Orantes

Hna. Sagrario Fernández, ocd Olza

Segunda etapa: Contemplación y atención a los demás

El agua de la “Noria” (V 14-15)

Se abre una nueva etapa orante y existencial que va a estar definida por los comienzos de la contemplación: “El Señor del huerto ordenó para que sacase el hortelano más agua y a menos trabajo, y pudiese descansar sin estar continuo trabajando” (V 14,1) La iniciativa de nuevo, la tiene el Señor del huerto, Dios. Él está viendo el gran trabajo que tiene su hortelano y decide, viendo su determinación hacerle más fácil el trabajo… Dios … se fija en todos los seres humanosEstoy viendo la aflicción de mi pueblo le dirá a Moisés y he decidido bajar a librarlo… Dios, nuestro Dios nos mira, le interesamos, esto debemos tenerlo gravado a fuego en nuestro corazón, para Dios somos alguien. Teresa da en el clavo y así nos invita a que descubramos a este Dios. La contemplación no significa tener visiones extrañas, fenómenos raros, sino entrar en el descanso de Dios, es decir en el día séptimo, cuando Dios descansó de su tarea creacional. Otro término que se puede usar para definir esta nueva forma de oración es oración de quietud.

Hay que dejar muy claro que esta nueva forma de regar no es el resultado o premio a los esfuerzos del hortelano, total gratuidad: “No se gana aquello por diligencias que haga”. Gracia especial de este amigo divino, que desde lo hondo de su misterio se hace presente y toma la iniciativa en el trato de amor recíproco: “Acaecíame venirme a deshora un sentimiento de la presencia de Dios, que en ninguna manera podía dudar que estaba Él dentro de mí o yo toda engolfada en Él” (10) Es el sentimiento de una presencia que acontece sin saber cómo: Quiere este Emperador y Señor nuestro que entendamos aquí que nos entiende y lo que hace su presencia … Es en lo muy íntimo de ella (del alma) esta satisfacción y no sabe por dónde ni cómo le vino, ni muchas veces sabe qué hacer ni qué querer ni qué pedir. Todo parece lo halla junto y no sabe lo que ha hallado,” (V14,6).

No es que Dios comience a comunicarse ahora, sino que nosotros comenzamos a percibir la presencia de lo divino en un “ancho de banda mayor”. El cambio se opera en nosotros, donde por primera vez nuestra vida alcanza sintonía con la frecuencia con que Dios estaba emitiendo sus mensajes. Ya no hay que dar voces, porque está tan cerca que sólo menear los labios basta: …

La clave de este actuar de Dios la encuentra Teresa en un texto del libro de los Proverbios que emocionaba su corazón: El gozo de Dios es estar con los hijos de los seres humanos… ( V 14, 10-11)                                                                                                                          Para entrar en esa oración de quietud procede un movimiento hacia el interior. Ella en su libro Camino de Perfección lo llamará oración de recogimiento. Se trata de recoger el pensamiento, poner los ojos en Él, es toda una educación:

A la presencia, a la mirada y a la escucha.             Es en primer lugar la conciencia de estar envueltos por la presencia: No estéis sin tan buen amigo al lado….   No os pido sino que le miréis… Es en definitiva la reeducación de los sentidos. Hacer espacio a que la Palabra de Dios nos sorprenda. Esto no es fruto de un esfuerzo, es simplemente disponernos, no es cosa de un día es educar la mente y el espíritu. “Es educar la fe y el amor, el sentido de Dios, todo ello en medio de nuestros acontecimientos más triviales, para ver a Dios en todas las situaciones por las que paso. … y aterrizar en el pozo de la humildad y de la plena disponibilidad ante Él” (P. Tomás Álvarez)

La primera oración mística es una infusión de amor, una experiencia de la acción de Dios que unifica y pacifica la voluntad, dejándola en quietud. Desde ahí empieza a revertir sobre el resto de la vida y la actividad de la persona, es la influencia que afecta el aspecto ético del comportamiento: “Esta agua de grandes bienes y mercedes que el Señor da aquí, hacen crecer las virtudes muy más sin comparación que en la oración pasada. (V14,5)

En esta etapa nos da Teresa una serie de consejos:

  • Dejar el ruido de las palabras: “Lo que ha de hacer en los tiempos de esta quietud, no es más de con suavidad y sin ruido. Llamo ruido andar con el entendimiento buscando muchas palabras y consideraciones para dar gracias…” (V15,7).
  • Autoestima con humildad. Reconociendo la gran humildad en que se halla al recibir esta gracia de la oración: … (V15,2) … para no confiarse y volver atrás en su camino. Ella constata que son muchas las personas que llegan aquí, pero pocas las que siguen adelante…
  • Una serie de señales para reconocer y discernir el propio espíritu, si la oración va haciendo efectos en la persona: seguridad con humildad, verdadero … (admiración) de Dios, amor a Dios sin ningún interés personal, deseo de ir adelante en el oración, buscando ratos para ello, ofreciéndose a todo…
  • Entre ellos ayudar a los más débiles: “Son menester amigos fuertes de Dios para sustentar a los flacos” (V15,5). La clave de esta cita es la finalidad a la que se encamina la dicha amistad con Dios, … . No es la amistad con Dios el salvavidas en el que mantenerme seguro de los vaivenes de la vida, al margen de cuanto sucede a mi alrededor, o para creerme algo distinto y especial del resto de los humanos. Muy al contrario, la mística cristiana-teresiana, se autentifica en los efectos que deja, en la esfera de la ética, la ética de las necesidades de los demás-. Van creciendo las flores de las virtudes. “Quien no ama a su hermano a quien ve no puede amar a Dios a quien no ve” (IJn 4,20)

La contemplación conlleva un trascender progresivo, tanto de la palabra como del discurso, no es a través de razones muy doctas como se experimenta a Dios, sino desde el amor y la humildad insistirá Teresa. Cada vez son menos necesarias las mediaciones de los mensajeros, porque crece la cercanía el roce con Dios. También mejora la relación con los demás, … y es que la verdadera contemplación compromete al orante con toda la necesidad de los que viven a su lado. La experiencia del amor es participación en ese amor entregado, de ahí que no puede quedar sin efectos en quien lo recibe y experimenta.

No es tanto por obligación moral, cuanto por experiencia mística que brotan las obras del amor. Así las VII Moradas serán las del amor hecho servicio.

Texto de Dogen

maestro zen,  Japón, 1.200 – 1.253.

“Para aprender el camino de la iluminación, hay que conocerse a sí mismo.

Para conocerse a sí mismo, hay que olvidarse de sí.

Olvidarse de sí es hacerse transparente a todo y dejarse iluminar por todas las cosas”.

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