ORACION CEI ON LINE 23.1.2024

Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. Seguimos en la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos y el CEI, que también trabaja por la unidad en Cristo Jesús, está asistiendo a los encuentros de oración en las distintas Iglesias cristianas, que la celebran.

La Unidad de toda la humanidad herida es voluntad de Dios. Jesús ruega al Padre por sus discípulos y por todos los que creerán en Él, para que todos sean Uno, para que todos vivan una perfecta comunión en el amor, porque del amor nace el deseo de la unidad entre las personas y entre las comunidades.

Cuando los primeros discípulos y discípulas de Jesús experimentan que ha resucitado, sus vidas cambian y su horizonte se sitúa en la urgencia del anuncio de lo que había transformado sus vidas. Sus fronteras locales, su mundo conocido comienzan a ampliarse y poco a poco van cayendo en la cuenta de que hay otras voces, otras miradas capaces de sentir lo que ellos sintieron.

En el Cuerpo de Cristo debe realizarse la reconciliación y la comunión, porque la Fuente de la Unidad es Jesucristo; por ello la división entre los cristianos contradice la voluntad de Cristo.

El Movimiento Ecuménico, con ayuda de la gracia del Espíritu Santo, trabaja para restaurar la unidad de los cristianos, pero a la vez es verdad que no hay verdadero ecumenismo sin una fiel conversión interior al Evangelio. El Concilio Vaticano II define la oración como el alma de todo el movimiento ecuménico, porque: “ Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos” (Mt 18,20). Porque en la oración compartida el Espíritu Santo actúa para sanar divisiones y suscitar entendimiento mutuo.

La oración ecuménica, especialmente cuando se inspira en los místicos, no sólo busca la unidad visible de los cristianos, sino la comunión en un nivel más profundo. Así Thomas Merton, monje trapense, puente entre tradiciones cristianas y no cristianas, reconoció que la oración contemplativa podía unir los corazones, porque en ella las palabras y diferencias desaparecen en favor de una unión interior, donde la experiencia de Dios une a las personas, más allá de las divisiones humanas.

Oración on line:

Día 23.1.2025 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.

La duración será aproximadamente de 1,15h.

Unirse a la reunión Zoom

https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09

ID de reunión: 837 1363 6409

Código de acceso: 8CiBPK

Textos orantes:

Thomas Merton (1915-1968). Monje trapense, teólogo, místico. Defensor entusiasta del diálogo y entendimiento entre las religiones.

De su libro “Semillas de contemplación” y “Carta a un amigo”.

“La división entre los cristianos es un pecado. Es un pecado porque, en última instancia, divide el Cuerpo de Cristo, impidiendo que podamos ver en los demás lo que es esencial: la unidad de la vida cristiana.

Los esfuerzos de la unidad cristiana deben ser más que esfuerzos organizativos. Deben ser un movimiento interior, una transformación personal, que nos lleve a ver a Cristo en el otro, en el hermano, que difiere de nosotros.

La oración y la contemplación nos permiten ver más allá de las divisiones superficiales y encontrar la unidad profunda, que es Cristo en nosotros”.

De la tradición siríaca

Isaac de Nínive [siglo VII]

“Respira la vida futura de Dios quien en esta creación vive en el amor. Ya aquí en este mundo respira el aire del nuevo nacimiento. El amor: este es el Reino al que aludía nuestro Señor, cuando prometía místicamente a los apóstoles, que comerían en su Reino: “Comeréis y beberéis en la mesa de mi Reino”. ¿Qué es lo que comerán, si no es el amor? Es suficiente el amor para alimentar al hombre en lugar de comida y bebida. Este es el vino que alegra el corazón del hombre. ¡Bienaventurado aquel que ha bebido de este vino!”

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