

Mini Reseña
El sábado 26 de abril, la mañana, nos juntamos entorno a 20 buscadores del encuentro con el Misterio, Dios. El albergue de peregrinos de Guemes, camino de Santiago por la costa, nos acoge una vez más en nuestra jornada de peregrinaje de medio día mensual. Sin duda se ha convertido en nuestro albergue. El sacerdote Ernesto Bustio su impulsor, gran amigo del último prior padre Félix Malax del desierto carmelita del norte, nos protege, nos cuida y nos gusta creer que lo hace en su nombre.
Esta ocasión fue singular por cuanto Patricia y dos amigas, Ana Isabel y Luis, de Asturias se acercaron a compartir y conocer nuestra manera de hacer como semilla del CEI que somos. Ella y el Espíritu quieren iniciar su siembra en Asturias.
a modo de Índice de los Textos del encuentro
. Bienvenida y ambientación
. 1 Texto Extracto del 4 capt. del libro de La Vida e indicaciones
. 2 Texto Extracto III del articulo Teresa Pedagogía de la Oración
de Miguel Márquez Calle ocd
. 3 Texto de Rabindranath Tagore

Bienvenida y ambientación abril 2025
Hoy también damos gracias por estar aquí. La gratitud nos posibilita sentir en el corazón el dar y recibir las bienvenidas. Todas y cada una de nosotras somos únicas creando momentos y encuentros únicos, ¡Gracias!.
Hoy queremos hacer presente con palabras y también en el silencio a nuestro querido papa Francisco. Gracias por que en muchos momentos de tu quehacer, tus palabras y gestos nos ardían en el corazón, como a los de Emaús, inspirando sentirnos muy unidos a Dios. Esto pretende este espacio y tiempo en el silencio contemplativo, esa es la fuerza que buscamos en los textos inspiradores de l@s mistic@s carmelitas, ecuménicos e interreligiosos en que nos apoyamos. Si, para ello el CEI construye este espacio y tiempo de experiencia personal y comunitaria, de encuentro en la Presencia que vaya haciéndose costumbre en nuestro vivir cotidiano. Y tú querido papa Francisco has encendido en muchas ocasiones cotidianas el interruptor de la Presencia; recordarlo es una gracia y crea gratitud.
Nombramos, como es nuestra forma de hacer, las personas nuevas en este día; Ana Isabel, Luis, Patricia. Vienen de Asturias, tan querida para muchas de nosotras. Adjuntamos una hoja específica para vosotras tres, desarrolla el programa general de la mañana.
Queremos hacer una breve mención a nuestra andadura este curso. Estamos acompañándonos con extractos del libro de la Vida de Teresa de Jesús; ella es una maestra de vivir en relación estrecha con Dios. Los últimos cuatro meses del año pasado vimos los capítulos centrales dedicados a los cuatro modos de orar o regar el huerto, el de cada una, que ella experimento y dejo por escrito. Lo acompañamos de unos textos que nos permitieron modernizar los conceptos y su compresión. Y siempre con algún texto de mistic@s interreligiosos que incorporaban más sabores y maneras de mirar. Estos meses de 2025 que hemos empezado con los primeros capítulos del libro de la Vida, van reflejando el camino de discernir lo que anhela verdaderamente nuestro corazón espiritual, el ser que somos. Este sábado nos seguimos acompañando de Teresa y el capitulo 4, de Miguel Márquez y Tagore.
Nos parece importante recordar que vamos reconociendo y configurando algunos componentes esenciales de este espacio y tiempo en el silencio contemplativo como son:
Silencio: donde el ritmo de un mantra o invocación personal acalla la mente y posibilitapercibir en el silencio, la infinita atención de Dios hacia cada un@. Silencio, senda, que abre la mirada de nuestra atención hacia los demás, hacia todo, hacia Dios.
Textos inspirados que lanzan hacia el infinito nuestro andar; el Carmelo tiene una riqueza singular de místic@s y sobre todo de mujeres que expresaron su camino y su encuentro. Textos de nuestra tradición cristiana, ecuménicos, abiertos a la profundidad de todos los linajes y senderos. Y con anhelo, textos místicos de todas las tradiciones donde se refleja el camino de relación con Dios con otras palabras y maneras.
El cuerpo que somos; reconocer su hablar (hablares). Atender la respiración, la postura, el movimiento, la relajación, la quietud; en él habita la relación con Dios.
En soledad y en compañía donde la libertadde la experiencia personal se hace consciente y se cimentan las relaciones que somos, con todo.
La Naturaleza; los “vestidos” de Dios, ojosdel amado, donde mirarla y ser miradas, donde sentirnos queridas en la Presencia.
El Amor Misterio de Dios sustenta y acoge todo y la “nada” de Juan de la Cruz. Donde la confidencialidad que cuida nos cuida y la sabiduría que nos legaron nos forma. Donde el intercambio de nuestras palabras es apropiada, suficiente y caben todas.
No queremos cansarnos de agradecer esta posada albergue de peregrinos en el camino espiritual de las personas. Nosotras sabemos que aquí hay uno de los pozos de la samaritana para el encuentro.

1 Texto. Extracto LIBRO DE LA VIDA ; Capt. 4
de Sta. Teresa de Jesús
e Indicaciones
Dice cómo la ayudó el Señor para forzarse a sí misma para tomar hábito …
1. En estos días que andaba con estas determinaciones, había persuadido a un hermano mío a que se metiese fraile, diciéndole la vanidad del mundo. Y concertamos entrambos de irnos un día muy de mañana al monasterio adonde estaba aquella mi amiga, … cuando salí de casa de mi padre no creo será más el sentimiento cuando me muera. Porque me parece cada hueso se me apartaba por sí, …
2. En tomando el hábito, luego me dio el Señor a entender cómo favorece a los que se hacen fuerza para servirle, … A la hora me dio un tan gran contento de tener aquel estado, que nunca jamás me faltó hasta hoy, y mudó Dios la sequedad que tenía mi alma en grandísima ternura…
Cuando de esto me acuerdo, no hay cosa que delante se me pusiese, por grave que fuese, que dudase de acometerla. … Esto tengo por experiencia,… Y así jamás aconsejaría … que, cuando una buena inspiración acomete muchas veces, se deje, por miedo, de poner por obra; que, si va desnudamente por solo Dios, no hay que temer sucederá mal.
5. La mudanza de la vida y de los manjares me hizo daño a la salud, que, aunque el contento era mucho, no bastó. … así pasé el primer año con harta mala salud … (su familia, padre) procuró llevarme a un lugar adonde había mucha fama de que sanaban allí otras enfermedades, y así dijeron harían la mía.
6. Estuve casi un año por allá, y los tres meses de él padeciendo tan grandísimo tormento en las curas que me hicieron tan recias, que yo no sé cómo las pude sufrir; …
7. Cuando iba, me dio aquel tío mío que tengo dicho que estaba en el camino, un libro: llámase Tercer Abecedario (de Osuna), que trata de enseñar oración de recogimiento; y puesto que … no sabía cómo proceder en oración ni cómo recogerme, y así holguéme mucho con él y determinéme a seguir aquel camino con todas mis fuerzas. Y como ya el Señor me había dado don de lágrimas y gustaba de leer, comencé a tener ratos de soledad y a confesarme a menudo y comenzar aquel camino, teniendo a aquel libro por maestro. Porque yo no hallé maestro, digo confesor, que me entendiese, aunque le busqué, en veinte años después de esto que digo, que me hizo harto daño para tornar muchas veces atrás y aun para del todo perderme; …
Comenzóme Su Majestad a hacer tantas mercedes en los principios, que al fin de este tiempo que estuve aquí [que era casi nueve meses en esta soledad, aunque no tan libre de ofender a Dios como el libro me decía,…], comenzó el Señor a regalarme tanto por este camino, que me hacía merced de darme oración de quietud, y alguna vez llegaba a unión, aunque yo no entendía qué era lo uno ni lo otro y lo mucho que era de preciar, que creo me fuera gran bien entenderlo. Verdad es que duraba tan poco esto de unión, … mas quedaba con unos efectos tan grandes que, con no haber en este tiempo veinte años, me parece traía el mundo debajo de los pies,…
Procuraba lo más que podía traer a Jesucristo, nuestro bien y Señor, dentro de mí presente, y ésta era mi manera de oración. Si pensaba en algún paso, le representaba en lo interior; aunque lo más gastaba en leer buenos libros, que era toda mi recreación; porque no me dio Dios talento de discurrir con el entendimiento ni de aprovecharme con la imaginación, que la tengo tan torpe, que aun para pensar y representar en mí -como lo procuraba traer- la Humanidad del Señor, nunca acababa.
9. Ahora me parece que proveyó el Señor que yo no hallase quien me enseñase, porque fuera imposible, -me parece-, perseverar dieciocho años que pasé este trabajo, y en éstos grandes sequedades, por no poder, como digo, discurrir. En todos éstos, si no era acabando de comulgar, jamás osaba comenzar a tener oración sin un libro; que tanto temía mi alma estar sin él en oración, como si con mucha gente fuera a pelear. Con este remedio, que era como una compañía o escudo en que había de recibir los golpes de los muchos pensamientos, andaba consolada. Porque la sequedad … era siempre cuando me faltaba libro, que era luego desbaratada el alma, y los pensamientos perdidos; con esto los comenzaba a recoger y como por halago llevaba el alma. Y muchas veces, en abriendo el libro, no era menester más. Otras leía poco, otras mucho, conforme a la merced que el Señor me hacía.
Parecíame a mí, en este principio que digo, que teniendo yo libros y cómo tener soledad, que no habría peligro que me sacase de tanto bien; y creo con el favor de Dios fuera así, …
10. Muchas veces he pensado espantada de la gran bondad de Dios, y regaládose mi alma de ver su gran magnificencia y misericordia. Sea bendito por todo, que he visto claro no dejar sin pagarme, aun en esta vida, ningún deseo bueno.
INDICACIÓNES
(PARA LA MAÑANA EN EL SILENCIO CONTEMPLATIVO)
Estamos en las primeras etapas del libro de la vida de Sta. Teresa, en ellas aparecen muchas y variadas indicaciones. Elegimos alguna que nos posibilite libremente centrar la atención. El encuentro anterior la indicación era observar la Presencia, el Misterio, Dios en nuestras vidas. Quisimos recordar alguna impresión que se quedó en nuestro ser. Hacer memoria de la presencia de Dios en nuestras vidas es un ejercicio de autoconocimiento que intentamos dejar crecer y madurar a lo largo del vivir, del orar, del meditar.
Hoy ofrecemos la siguiente indicación;
En el tiempo en el que nos encontramos hoy de nuestro vivir, atendemos con cariño y confianza, la incertidumbre de cual es o son nuestros deseos profundos del vivir. Y, el camino que ellos van encontrando para su desarrollo, como discernió la Santa y nos anima a ello.
2 Texto. Extracto III: TERESA, PEDAGOGÍA DE LA ORACIÓN…
Miguel Márquez Calle. ocd
Tanto me esperó
Para conocerle hay que desaprender. No seríamos fieles a Teresa sin atrevernos a ‘desconocer a Dios’, es decir, a dejarle libertad para ser Él mismo. Explorar la mirada de Dios y dejarse mirar, enfrentarse con Él nunca dejó en tablas el combate. Conocerle es salir herido, ponerse delante de Él es atreverse a perder para ganar. Dejarse sorprender.
La oración nos encara con un Dios siempre por conocer. Por eso, lo aviso tanto, que les será menester, aun a los muy encumbrados en oración, algunos tiempos que los quiere Dios probar, y parece que su Majestad los deja;(…) pues el que más alto estuviere, más se ha de temer, y fiar menos de sí.
En el relato de su Vida nos encandila refiriéndose a Dios empeñado en regalarla y atraerla a sí. Escuchamos sus expresiones, en las que revela cómo se sentía perseguida, acosada, esperada: “Sea bendito por siempre, que tanto me esperó”.
Este es el despertar de la oración, la caída en la cuenta de un acoso persistente, de ese amor madrugador. La primera verdad de la oración, sabernos amados por Dios. Rendirnos a ese protagonismo primero de su amor, darle crédito, consentir, dejarnos del todo en Él, dejarnos amar. …
La verdad de cuando niña
Aprender la verdad de cuando niña (V1, 5; 3, 5.) Volver al amor, a la verdad primera, que para cada uno tendrá unas resonancias especiales y concretas. En todos nosotros hay una verdad olvidada, impresa en la raíz de lo que somos, una confianza fundamental. ¡para siempre, siempre, siempre! 1, 5. Entrar en la experiencia de la temporalidad, de la fugacidad, del paso del tiempo, gran sabiduría, que despierta al presente. Entrar en oración es adentrarse en otro ritmo, el de Dios.
Itinerarios; grados
Desde siempre los grandes maestros de la oración han narrado su proceso de búsqueda y descubrimiento, y han propuesto itinerarios. Fueron exploradores a ciegas, en gran medida, una vez que llegaron hasta donde libros y maestros supieron encaminarles; a partir de ahí comenzó su original camino. Teresa hablará repetidamente de esta soledad, en la que no bastaron los libros, a la que no llegó maestro. Estuvo años aguardando, resistiendo, luchando. …
La Santa vive en su propia historia orante un proceso, que describe al pasar el tiempo, como pedagogía de Dios, una vez que los acontecimientos han ido reposándose en cierta distancia y que ella misma ha ido recibiendo luz para entender y para expresar: Una merced es dar el Señor la merced, y otra es entender qué merced es y qué gracia; otra es saber decirla y dar a entender cómo es V17, 5.
Aprender mi propio modo de orar (teología del nombre bíblico, ‘mi’ nombre, como Dios me nombra), tal como Teresa acaba encontrando en multitud de sugerencias y propuestas, la oración que tiene que ver con su personalidad. Mis ritmos, el modo como Dios me quiere llevar. Originalidad que pasa por un aprendizaje humilde, hecho de paciencia, de soledad perseverante, de escucha, de ensayos, aciertos, y errores, hasta dejarse conformar por la oración que autentifica la relación con el Amigo, encuentro de dos verdades en permanente rehacerse y renacer.
A cada orante unos ritmos, un dinamismo, una cualidad de agua. La gracia siempre es diversa, siendo una. No lleva a todos por el mismo camino, ni los tiempos son parejos, ni comparables. Cada orante habrá de vérselas a solas en un camino específico, con muchos elementos comunes, pero con una soledad y confianza irreductible, en la que hay que dejarse adentrar. No se ora de verdad imitando el camino que otro ha hecho, ni siquiera el camino de Teresa. …
Reconocemos tres fases de la oración de Teresa en las que no nos resulta difícil reconocernos: espontánea, cuando niña; difícil, de los 20 (siendo ya monja) a los 38-40; y mística, o infusa, hasta su muerte. De cara a la pedagogía y al aprendizaje, nos importa mucho preguntarle a Teresa por la dificultad en la oración y las causas de tantos años aparentemente estancada. Nunca estamos en el mismo lugar, porque nunca está Dios de la misma forma en nosotros. De aquí la necesidad de comprender las etapas del proceso, de la pedagogía divina, que atraviesa en muchos momentos el ‘no saber’, como parte esencial del dejarse conducir.

3 Texto de Rabindranath Tagore.*
“No sé desde que tiempos distantes estás viniendo a mí.
Tu sol y tus estrellas no podrían nunca esconderte de mí para siempre.
¡Cuántas mañanas y cuántas noches
he oído tus pasos!
¡Cuántas tu mensajero entró en mi corazón
y me llamó en secreto!
Hoy, no sé por qué, mi vida está loca
y una trémula alegría me pasa el corazón.
Es como si hubiese llegado el tiempo
de acabar mi trabajo.
Y siento en el aire no sé qué vago aroma
de tu dulce presencia.
* Calcuta 1.861-1941, hinduista, poeta, premio Nobel 1.913. “Gitánjali” (poemas).
