Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. La oración de este jueves nos lleva a meditar sobre el agradecimiento a Dios y a dar gracias por la vida de San Ignacio de Loyola, cuya fiesta celebramos hoy. En sus Ejercicios Espirituales destaca la importancia de reconocer los dones recibidos de Dios y responder con amor y servicio.
El agradecimiento en los místicos es una actitud profunda de reconocimiento, de que todo viene de Dios. Es el fruto maduro de una relación íntima con Dios, que transforma el corazón. Todo es don, todo es gracia. El agradecimiento es el perfume del alma, que reconoce su Fuente… Agradece incluso aquello que no comprendes … Ahí también se esconde la Sabiduría Divina.
Para San Ignacio de Loyola, la gratitud a Dios es una de las virtudes más importantes del camino espiritual. Ver la realidad y descubrir en ella, que el Señor está presente, recrea el deseo de ofrecerse del todo: Señor, Tú todo me lo das, yo todo te lo entrego.
Javier Melloni presenta a San Ignacio como el que, a través de una vida de peregrinaje y discernimiento, descubre a Dios en todas las cosas y expresa un profundo agradecimiento en la entrega total a la voluntad divina, en la búsqueda de la presencia de Dios en todas las cosas y en la transformación personal, que resulta de este reconocimiento.
El agradecimiento, en la mística judía, se vive como camino hacia Dios. Dar gracias es abrir el corazón de la Shekiná, la presencia divina, en cada momento de la vida, en cada instante que respiras, Dios te está creando de nuevo.
Santa Teresa de Jesús nos enseña que, cuando miramos con agradecimiento los regalos y dones que hemos recibido, se despierta el amor a Dios. Teresa los vive con asombro y alabanza y su forma de agradecerlo es corresponder con obras.
En San Juan de la Cruz, el agradecimiento se manifiesta en el abandono confiado a Dios, incluso en la noche oscura, en el no saber, en el no sentir; porque lo que recibe es el don del Amado mismo.
La mística sufí Rabia al-Adawiyya, siglo VIII, dice: “¡Oh Dios! Si te adoro por miedo al infierno, quémame en él. Si te adoro por el deseo del paraíso, exclúyeme de él. Pero si te adoro por Ti mismo, no me ocultes tu eterna Belleza”. Rabia agradece a Dios el hecho de amarlo, incluso si no recibe nada a cambio.
Oración on line:
Dia 31.7.2025 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK
Textos Orantes:
San Ignacio de Loyola, S.J.
Contemplación para alcanzar amor. Ejercicios espirituales, cuarta semana.
“ …traer a la memoria los beneficios recibidos de creación, redención y dones particulares, ponderando con mucho afecto cuánto ha hecho Dios Nuestro Señor por mí y cuánto me ha dado de lo que tiene. Y consiguientemente el mismo Señor desea dárseme en cuanto puede según su ordenación divina. Y con esto reflectir (interiorizar) en mí mismo, considerando con mucha razón y justicia lo que yo debo de mi parte ofrecer y dar a la Su Divina Majestad; es a saber, todas mis cosas y a mí mismo con ellas, así como quien ofrece afectándose mucho: “Tomad Señor y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer. Vos me lo disteis, a Vos Señor lo torno, todo es vuestro. Disponed a toda vuestra voluntad, dadme vuestro amor y gracia, que ésta me basta”.
Al Râzî, Yusuf ibn al-Husayn, místico sufí, siglo X.
“Oh Dios mío,
tus gracias nos rodean por todas partes.
Tú eres el tesoro donde se acumula
la gratitud que Te debemos a cambio de tus dones.
Pues por Tu Omnipotencia,
nadie puede estarte debidamente agradecido,
si no es a través de Ti mismo”.

