Siempre Dios es quien Posibilita. Retiro de Asturias en el Silencio Contemplativo

a modo de reseñas del retiro

del CEI, Oviedo verano del 2025

Dar Gracias a Dios que se expresa en Vida y sus acontecimientos. Un accidente importante de coche en el viaje de nuestra facilitadora del retiro Beatrice y su acompañante Luis Cesar no trunco la vida, la salud, ni el retiro. Queremos recordar este acontecimiento inicial; la Gratitud y el sentimiento de bendición que nos surge como balbuceos humanos de emociones, donde la Presencia se percibe, sabiendo que siempre esta.

pedazo grupo casi completo

Latores aporta una energía especial, y Beatrice d’Cunha tiñe el lugar de espiritualidad interreligiosa.

Hace unos meses, Pilar y Julio, del CEI, me propusieron organizar un retiro en Latores, un barrio a las afueras de Oviedo. Para mí, una de las últimas personas incorporadas al CEI, supuso una mezcla de miedo y de agradecimiento, y sabía que tendría su apoyo, y así fue. Todo fue muy fácil, y conocer a Beatrice ha sido una bendición: una de esas personas tan discretas como sabias, que con una sencillez infinita pone palabras a lo indefinible

una mirada de nuestra sala

El fin de semana del 11 al 13 de julio de 2025 se convirtió, entonces, en una oportunidad para recordar que, cuando El nos llama, para lo que sea, es porque somos capaces. Nunca se nos pide nada que no podamos hacer. Y para observar cómo, cuando una se pone en Sus manos y suelta el control, las cosas se hacen solas. Sólo tenemos que dejar que se haga lo que tenga que hacerse. Entregarse a Su llamado; recostarse en su regazo; permitirse hacer. Gracias CEI.

Así que, aquí os dejo algunas de las reseñas y reflexiones de algunos de los participantes. Seguro que os aportan. Patricia Diaz-Caneja

faltaban algun@s

 En primer lugar, dar las gracias al CEI por organizar el retiro que hemos vivido en Latores del 11 al 13 de Julio y a Beatrice por acompañarnos y llevarnos con firme suavidad por el camino de la contemplación. La sencillez de Beatrice me ha dejado huella, ha facilitado que se de una conexión natural y no forzada con el silencio. Esa sencillez que emana me atrae , es Sencillez con mayúsculas, es bella y me habla de una dimensión eterna que se hace presente.

Personalmente han quedado algunas cosas en mi interior: Un pájaro ha sido mi maestro, su canto me ha conducido al misterio, su canto ha entrado en mí y yo en él. Por un instante se ha hecho la unidad. La pregunta: ¿Estoy aquí?… es clave, me trae al presente. Se trata de “estar aquí”, me guste más o menos y contemplar ese “estar” para que se vaya haciendo real el “solo Dios y yo”. El grupo, esa dimensión de vivir el silencio contemplativo con otros, compartimos carne y espíritu, nos conocemos aunque no lo sepamos, estamos íntimamente unidos, aunque no lo creamos. Un fin de semana que me ha permitido dar algún paso más en mi vuelta a casa, en mi salida de la ilusión que tantas veces ciega mi mirada. Ana I.

nuestras vistas, aunque siempre diferentes

Reseña de Natalia.

Hoy leía en el estado de WhatsUpp de una amiga esta frase: «Hay una sabiduría tan profunda en el silencio. Que a veces se convierte en la respuesta perfecta». Y al leerla, inmediatamente me acordé del retiro de silencio contemplativo de Latores. Ese lugar, con esas personas y con Beatrice como guía, me permitió experimentar un silencio diferente para mi. El silencio incómodo, no el distraído, el silencio que te remueve, el silencio al que te resistes como un niño inquieto que no quiere parar. 

Beatrice nos ayudó amorosamente a llegar a ese lugar del que muchas veces queremos escapar, nuestra propia presencia, nuestro vacío, el silencio que te conduce a la aceptación radical de la vida, de lo que es, y no de lo que uno quiere que sea. El silencio que acaricia las heridas y que es, para mí, el río que se funde, naturalmente, con mi dolor, y que poco a poco, va encauzando mi ser,  mi eje, el único camino posible.

Este retiro de silencio ha sido un regalo, algo muy significativo para mí. Mucho más de lo que puedo expresar con palabras; una experiencia necesaria y sanadora que, en fin último, me está ayudando a vivir mi día a día un poco mejor.

por Luis:
Entre el 11 y 13 de julio de este 2025 un grupo de veintisiete personas, movilizados por el Carmelo Ecuménico Interreligioso (CEI), nos congregamos en la Casa de Espiritualidad Santa María del Aramo, en Latores, a las afueras de Oviedo. Procedíamos de orígenes diversos: de Oviedo y Gijón, unos; de la vecina Santander, otros; mayores distancias no echaron para atrás a muchos: Palencia, Valladolid, Madrid… Hubo quienes sufrieron un serio accidente en la carretera, pero en la tarde del viernes 11 ―gracias a Dios― los veintisiete nos encontramos en la Casa tras haber finalizado ―todos sanos y salvos― nuestro primer viaje, el más sencillo, el viaje exterior desde las variadas geografías de origen hasta la común geografía asturiana de destino.

Tocaba ya emprender nuestro siguiente viaje, el que realmente nos había movido a allí reunirnos: el viaje interior, el viaje hacia dentro de nosotros mismos. En puridad, estábamos
veintisiete emprendiendo
viajes, todos distintos: cada cual el suyo, acorde al propio fondo de cada alma y ―así es la vida espiritual― de cada llamada interior.

más miradas desde nuestra sala

Facilitó nuestro retiro Beatrice D’Cunha, Carmelita Misionera y paradigma de mestizaje cultural (nacida en India, de ascendencia portuguesa, con tres lustros de servicio en Japón y desde hace varios años establecida en España). A Beatrice nos confiamos y por ella nos dejamos guiar en una sucesión de meditaciones acompañadas de sencillas charlas, siempre arropados por un envolvente y amigable compañero de viaje: el silencio contemplativo. Quien esto leyera sin conocer la experiencia profunda del silencio interior, nos podría preguntar, quizá con reservada incredulidad: «¿Qué buscabais allí? ¿Huir del mundo?». Nada más lejos de la realidad vivida en Latores. Simplificando mucho, podemos afirmar que todo se reduce a algo muy sencillo: alcanzar una fecunda vida exterior tras una profunda transformación de la vida interior. Dicho de forma más simple: vivir en plenitud. …

Por todo, es de justicia dar las gracias a las personas del CEI que han tenido la iniciativa de organizar el retiro y que han sabido llevarlo a buen puerto; a Beatrice D’Cunha por compartir una meditación libre de ornamento y ritualidad, logrando transmitir lo complejo con sencillez; y a todos los participantes por crear en Latores ― con su actitud, silencio y buena disposición― el clima idóneo de este viaje a la propia interioridad, novedoso para unos y en renovado descubrimiento para otros.■

Reseña de Maite G.

Mi Silencio Interior: es un vacío de «yo» «otros», es llevar hasta el borde del alma el ruido y dejarlo caer, alejarlo y poner en su sitio al Creador del alma. No hacer nada, esperar con calma total que el ser interior, lo esencial y más profundo del yo viva, viva, viva, en calma y soledad de todo lo que pueda turbar.

En Latores se busca, favorecido por el ambiente exterior labrado para ello, el encuentro con un Silencio pleno y rico que predispone a, sin salir de ese Tesoro Interior, afrontar y vivir con alegría y serenidad las mil circunstancias que son nuestro discurrir cotidiano.

seguimos en camino en el Silencio Contemplativo

carmelita ecuménico e interreligioso

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