Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. En la oración de este jueves vamos a contemplar a Dios, como el que está más allá de todo.
Para ello nos vamos a guiar por la palabra de S. Gregorio Nacianceno, Padre de la Iglesia del siglo IV y arzobispo cristiano de Constantinopla.
Su himno: “Oh tú más allá de todo..”, evoca la universalidad de la experiencia mística y nos introduce ante el Misterio de Dios, inabarcable e infinito, que sostiene y celebra la vida.
Las religiones teístas están fundamentadas en la creencia-experiencia de un Dios trascendente, que es el Totalmente-Otro, hacia el cual se dirige el anhelo más hondo del ser humano. Para las religiones oceánicas Dios es inmanente, el Fondo último, que todo lo contiene y sostiene.
En este himno se reconocen tanto las tradiciones teístas, como las no teístas. En él, aunque la realidad última es referida como un Tú, ese tú trasciende lo que el ser humano conoce como persona.
Dios es al mismo tiempo Misterio inefable, el que no puede ser nombrado y a la vez es el centro del alma, como expresa San Juan de la Cruz.
En todas las religiones y espiritualidades la experiencia mística lleva a vivir el Misterio Divino como el incognoscible; pero a la vez como lo que se deja gustar en el silencio, en la unión interior y en el amor, en la medida que descubrimos, que el que está mas allá de todo, también está más acá de todo.
Oración on line:
Dia 11.9.2025 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK
Textos Orantes:
San Gregorio Nacianceno, Arzobispo cristiano de Constantinopla, actual Estambul. Padre de la Iglesia, Doctor. Venerado en la Iglesia Católica y en la Ortodoxa.
Oh Tú, el más allá de todo
1 «¡Oh Tú, el más allá de todo!,
¿cómo llamarte con otro nombre?
No hay palabra que te exprese
ni espíritu que te comprenda.
Ninguna inteligencia puede concebirte.
Sólo Tú eres inefable,
y cuanto se diga, ha salido de ti.
Sólo Tú eres incognoscible,
y cuanto se piense, ha salido de ti.
Todos los seres te celebran,
los que hablan y los que son mudos.
Todos los seres te rinden homenaje,
los que piensan y los que no piensan.
2 El deseo universal, el gemido de todos, suspira por ti.
Todo cuanto existe te ora,
y hasta ti eleva un himno de silencio
todo ser capaz de leer tu universo.
Cuanto permanece, en ti solo permanece.
En ti desemboca el movimiento del universo.
Eres el fin de todos los seres; eres único.
Eres todos y no eres nadie.
Ni eres un ser sólo, ni el conjunto de todos ellos.
¿Cómo puedo llamarte, si tienes todos los nombres?
¡Oh Tú, el único a quien no se puede nombrar!,
¿qué espíritu celeste podrá penetrar
las nubes que velan el mismo cielo?
Ten piedad, oh Tú, el más allá de todo:
¿cómo llamarte con otro nombre?».

