Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. El hilo conductor de la oración contemplativa de este jueves trata de conformar la voluntad humana con la voluntad de Dios, como camino hacia la mayor perfección espiritual.
La perfección espiritual no se entiende como ausencia de errores, sino como un proceso para alcanzar la madurez hacia la unión del ser humano con Dios, conforme a su voluntad, siendo voluntad suya lo que Dios quiere.
La verdadera libertad es no estar atado a la propia voluntad, sino estar totalmente disponible para Dios, descubriendo una plenitud, que tiene que ser a la vez humana y divina.
Jesús en Getsemaní dice: “Padre, no se haga mi voluntad, sino la tuya”.
Dice Santa Teresa: “ No permitamos a nuestra voluntad convertirse en esclava de nadie, excepto de Él, que la compró con su sangre, o, sin saber cómo, nos encontraremos cautivos en una trampa de la cual no podremos escapar…”. Teresa resalta en este texto, que la verdadera perfección espiritual se basa en la entrega y en el abandono confiado.
La mayor perfección espiritual no es fruto del esfuerzo humano, sino del amor que une y transforma la voluntad. Cuando la voluntad humana se conforma con la de Dios, nace la verdadera libertad, la paz y la plenitud del ser.
En esta semana, nuestros hermanos judíos han celebrado Rosh Hashaná, el nuevo año 5.786. El año nuevo judío, es anunciado y acompañado por el sonido de un shofar, instrumento milenario, fabricado con el cuerno de un animal puro. Al salir la primera estrella, las plegarias y el sonido del shofar en las sinagogas rememoran la creación del mundo. El shofar, según se cree, despierta las conciencias hacia la reflexión e invita a los creyentes a asumir acciones para de convertirse en mejores personas y retomar el camino de la justicia (Teshuvá).
También nos unimos a nuestros hermanos hinduistas, que desde el lunes 22 de setiembre al 1 de octubre celebran el festival de “Navaratri». Es una de las festividades más importantes del hinduismo, celebrada en honor de la diosa Devi. Su nombre significa «nueve noches”, durante las cuales se adoran las nueve formas de la diosa Devi.
Es un tiempo de intensa actividad espiritual y cultural, de introspección y reflexión, en el que se realizan rituales, danzas y ayunos, que simbolizan la purificación física y espiritual y la victoria del bien sobre el mal.
Oración on line:
Día 25.9.2025 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBP
Textos Orantes:
Santa Teresa de Jesús, OCD, Moradas II, 1
“Su Majestad sabe mejor lo que nos conviene. No hay para qué le aconsejar (aconsejarle) lo que nos ha de dar; que nos puede con razón decir que no sabemos lo que pedimos (Mateo 20,22). Toda la pretensión de quien comienza oración (y no se os olvide esto, que importa mucho), ha de ser trabajar y determinarse a disponer con cuantas diligencias pueda, a hacer su voluntad conformar con la de Dios y, como diré después, estad muy cierta que en esto consiste toda la mayor perfección que se puede alcanzar en el mundo espiritual”.
De un himno esenio(secta judía, siglo II a.C, asociada a la comunidad de Qumrán)
“Rezaré, día y noche, mi oración de alabanza,
en todos los instantes que el Señor ha dispuesto.
Cuando nace la aurora;
cuando relumbra el sol en lo alto del cielo;
cuando enciende sus luces en el ocaso de oro,
donde Dios nos revela sus secretos.
Cuando las estaciones naturales comienzan;
cuando los meses nacen, cuando llega el invierno,
o el estío ilumina las fiestas consagradas,
cumpliré, cual decreto grabado en tablas de oro por el divino dedo,
el deber de elevar la oración de mis labios al Amor Sempiterno”.

