Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. Feliz Pascua de Resurrección. La Resurrección de Jesús es el centro de la espiritualidad cristiana, manantial de alegría y gozo, cuna de Vida nueva. El Cristo total -que desarrolla Teilhard du Chardin- es Cristo, como plenitud de todo lo que existe transfigurado en Él.
El apóstol S. Pablo nos dice en Corintios: “En verdad Cristo resucitó de entre los muertos como primicia de los que mueren… En Cristo todos volverán a vivir”.
La Pascua no ha terminado. La Pascua es un dinamismo continuo, de la muerte a la vida, de la pérdida al reencuentro… La Resurrección es la irrupción de lo nuevo. El Cuerpo de Cristo, pendiendo de la Cruz, es el pasaje a la nueva orilla, es la puerta de entrada a la plenitud. “Es la brecha de su costado abierto, por donde Juliana de Norwich dice que somos engendrados a la nueva humanidad”….Así se va gestando el Cristo interior y vamos siendo engendrados como prolongación suya, para renacer a una conciencia más plena, donde todo quede abrazado en el Amor.
La experiencia de Cristo resucitado es una de las más fuertes en la vida de Teresa de Jesús. En (Vida 28,3) dice: “Estando en misa, se me representó toda esta Humanidad sacratísima como se pinta resucitado, con tanta hermosura y majestad…”.
El Cantar de los Cantares recuerda con sus versos esta época del año: “Porque, mira, ha pasado ya el invierno, han cesado las lluvias y se han ido. Aparecen las flores en la tierra, el tiempo de las canciones ha llegado, se oye el arrullo de la tórtola en nuestra tierra..”
La Presencia del Resucitado se percibe por los efectos que produce en nosotros la vida nueva que se nos ha dado. La Resurrección es un cambio de nivel de conciencia, algo totalmente nuevo, inédito, inesperado. Pero, para que pueda emerger una vida nueva, libre y unificada en el Amor, es necesario que lo viejo muera. Necesitamos ser alcanzados en nuestra hondura, entrar en la cueva del corazón, para reconocerle resucitado. Cada cual está llamado a dejar que se geste Cristo en su interior y permitir que Él llene todo ese vacío. Su Presencia naciente está en todo y en todos. Todo está grávido de Resurrección.
Oración on line:
Día 9.4.2026 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK
Textos orantes:
Edith Stein, Santa Teresa Benedicta de la Cruz, OCD. (1891 – 1942) Filosofa, mística, mártir y santa alemana de origen judío.
De sus Obras Completas, V. 365
“Nuestros pecados quedaron destruidos a fuego en la Pasión y muerte de Cristo.
Cuando esto creemos y nos unimos al Cristo Total, guiados por la fe -lo cual quiere decir que hemos entrado también decididos por el camino del seguimiento de Cristo-, ya entonces, Cristo “nos va llevando a través de su Pasión y de su Cruz a la gloria de la Resurrección”.
Esto mismo exactamente, es lo que experimenta el alma en la contemplación: el paso, a través del fuego expiatorio a la dichosa aventura de la unión de amor. Es lo que da razón de su doble carácter. Es muerte y resurrección. Tras la noche oscura resplandece la llama de amor viva”.
Dietrich Bonhoeffer. Alemania, 1906-1945. Pastor luterano, alemán y mártir; uno de los grandes teólogos de la segunda mitad del siglo XX
De sus “Obras completas” (DBW)
“La Resurrección de Jesús sucedió y sucedió aquí en la tierra, en este mundo, en nuestra propia carne. No es un suceso en un mundo más allá del nuestro, sino la irrupción de Dios en nuestra historia real.
En la Resurrección, Cristo no solo venció la muerte para sí mismo, sino que abrió el camino para que toda la creación sea liberada de su esclavitud. Es la promesa de que Dios completa lo que empezó en la encarnación”.
La Resurrección significa que el fin de la historia no es la muerte, sino la vida; no la destrucción, sino la restauración. Por eso el cristiano vive en el mundo sin escaparse de él, con la confianza de que Cristo ya ha vencido”.

