Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. El hilo conductor de la oración contemplativa del jueves es la Santidad, entendida ésta, como la realización plena de lo humano en comunión con lo divino.
El pasado día 1 la Iglesia Anglicana y la Iglesia Católica han celebrado el día de Todos los Santos. Es una fecha en la que se honra a todos los santos, conocidos y desconocidos de la iglesia cristiana. Las iglesias ortodoxas lo celebran el primer domingo después de Pentecostés.
Esta fiesta tiene un profundo sentido, si la vivimos como una invitación a la unidad de todos en Dios. Celebramos la Santidad de lo que hay de Dios en todos.
En Apocalipsis 7, 9-10, se dice: “Vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar…”
La santidad de la que habla el Nuevo Testamento es una llamada universal, que abraza la diversidad de toda la humanidad.
Santiago Agrelo, Arzobispo emérito de Tánger, expresa que: “la festividad de todos los Santos es una fiesta para la contemplación, para «ver» la obra de Dios en los seres humanos, la muchedumbre inmensa de los redimidos, la gloria del cielo”.
El Papa Francisco en la Gaudete et Exultate, escribe : “ …El Espíritu Santo derrama santidad por todas partes sobre el santo pueblo de Dios….es la santidad de la Iglesia militante. Es la santidad “de la puerta de al lado”, de aquellos que viven cerca de nosotros y son reflejo de la presencia de Dios». Nos dice que la santidad habita en la vida cotidiana y en los rostros que nos rodean.
San Agustín dice en uno de sus sermones: ”… los santos no se fían de sus propias fuerzas, sino de la misericordia de Dios..”. El santo es aquel, que se levanta cada vez que cae y sigue caminando, ayudado por la gracia.
Los Santos, tanto los grandes místicos, como los santos «de la puerta de al lado”, compartieron las mismas luchas y tribulaciones, y lloraron las mismas lágrimas, sin embargo su confianza en Cristo los llevó a la victoria. Es un camino de conversión continua y comienza cuando descubrimos, que sólo Dios apaga nuestra sed.
Del 6 al 10 de noviembre, nuestros hermanos hindúes celebrarán DIWALI, «el festival de las luces”. Es una celebración profundamente espiritual que simboliza la victoria de la luz sobre la oscuridad, del saber sobre la ignorancia y del bien sobre el mal. Es una afirmación universal de esperanza que transciende culturas, religiones y fronteras.
El encendido de lámparas de aceite, velas, luces, simbólizan la protección y la prosperidad, invitando a la diosa Lakshmi a bendecir los hogares con abundancia.
Oración on line:
Día 5.11.2026 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm. La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom:
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ID de reunión: 837 1363 6409En la
Código de acceso: 8CiBPK
TEXTOS ORANTES:
SAN PABLO, Efesios (1, 4).
“Dios nos eligió en Él antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables ante Él, en el amor”.
SANTA ISABEL DE LA TRINIDAD, OCD. Mística contemplativa. Francia 1880 – 1906. De su carta 275. El día 8 celebraremos su festividad.
“…todo depende de la intención que se tenga. Podemos santificar hasta las cosas más pequeñas y transformar en divinos los actos más ordinarios de la vida. Un alma que vive en Dios, sólo obra sobrenaturalmente. Las acciones más vulgares, en vez de separarla, la unen más íntimamente a Él”.
Texto que se ora en la fiesta budista de Lhabab Düchen
“Tomo refugio en el Buddha, el Dharma (Verdad) y la Asamblea Suprema (la comunidad) hasta alcanzar la perfección.
Lograré la iluminación para el beneficio de todos los seres con el mérito de las acciones generosas y las demás virtudes.
¡Oh bodhichitta, (iluminación, despertar del corazón) preciosa y sublime:
que surja en aquellos en quienes no ha surgido;
que nunca decaiga donde haya surgido,
sino que crezca y florezca cada vez más!”.

