Queridos amigos del Cei este es el último jueves de este año 2021, que nos reunimos a orar. El hilo conductor de la oración será: «María conservaba todas estas cosas meditándolas en su corazón”.
María, la mujer de la escucha, nos enseña que, para escuchar, hay que hacer silencio, un silencio interior, un silencio nacido al calor del amor. Se requiere aprender a “guardar las cosas en el corazón” donde todo es quietud y calma.
Maria, en el silencio contemplativo, nos enseña a no permanecer ajenos a la Palabra de Vida, sino a dejarnos conducir por el Espíritu Santo que nos habita.
Ponerse a la escucha de la Palabra implica tener un corazón atento, dejarnos fascinar por ella y ser buscadores y testigos de la Palabra.
La Virgen María sabe observar entorno a sí y vive las urgencias de lo cotidiano… María no pasa superficialmente sobre las cosas, las medita y conserva en su corazón.
Lucas anota dos veces que María meditaba y buscaba interpretar los acontecimientos. Después de la visita de los pastores se dice: “María guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón” (Lc 2,19); y después del hallazgo de Jesús en el templo, se dice: “Su madre conservaba todas las cosas en su corazón” (Lc 2,51).
María acoge la Palabra con asombro y sorpresa, tratando de comprenderla con un sentimiento de temor y de admiración.
Oración on line: día 30.12.2021 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK
Textos para orar:
Del Evangelio de Lucas, 2
“Los pastores fueron corriendo y encontraron a María y a José y al niño acostado en el pesebre.
Al verlo, les contaron todo lo que les habían dicho de aquel niño.
Todos los que lo oían se admiraban de lo que decían los pastores.
Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón”.
San Juan de la Cruz, del libro II, Subida del Monte Carmelo.
Porque es de saber que el fin de la meditación y discurso en las cosas de Dios, es sacar alguna noticia y amor de Dios”.
De un salmo de Al-Nuri, místico sufí , (m 907)
“Pobreza,
paciencia,
he ahí mis vestiduras
para arropar un corazón
que contempla a su Señor
en la fiesta de todos los días.
Para quien acude a visitar a su Bienamado,
los mejores ropajes son esos,
que el mismo Bienamado le ha proporcionado”.

