Queridos amigos del Cei: El hilo conductor de la oración contemplativa es «el centro del alma es Dios”.
Johann Tauler nació en Estrasburgo (1300-13661) fue un teólogo, predicador, místico dominico y discípulo del Maestro Eckhart considerado el fundador de la mística alemana.TAULER en el sermón sobre JN 3,1 –V60 D– (MARTÍN 282) expresa:
«Otros doctores, con mucha más acertada opinión, dicen que la imagen de la Santísima
Trinidad reside en lo más íntimo, en lo más secreto, en lo más profundo. En el oculto centro del
alma está Dios esencial, real y sustancialmente. Es allí donde Dios opera expandiendo su ser
divino, disfrutando de sí mismo.
Fondo del que Dios no puede separarse, porque Él ha dispuesto eternamente que nunca
quiere ni puede ausentarse de allí. Este fondo posee por gracia lo mismo que Dios es por
naturaleza.
La gracia nacerá allí en la medida en que el ser humano, de la manera más noble, se
consagre y abandone a este fondo”.
Hoy oramos con un texto de Llama 1, de S. Juan de la Cruz, en el que dice que el centro del alma es Dios.
También con una poesía de Rabindranath Tagore: «Día tras día, Señor de mi vida,….»
Oración on line: día 13.1.2022 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK
Textos para orar:
EL CENTRO DEL ALMA ES DIOS
San Juan de la Cruz, Llama 1.
“El centro del alma es Dios, al cual, cuando ella hubiere llegado según toda la capacidad de su ser, y según la fuerza de su operación e inclinación, habrá llegado al último y más profundo centro suyo en Dios, que será cuando con todas sus fuerzas entienda y ame y goce a Dios.
Porque el amor más fuerte es más unitivo”.
De Rabindranath Tagore.
«Día tras día, Señor de mi vida,
estaré ante Ti, cara a cara…
Con las manos juntas,
Señor de todos los mundos,
estaré ante Ti, cara a cara…
Bajo tu cielo inmenso,
en silencio y soledad,
con humilde corazón,
estaré ante Ti, Señor, cara a cara…
En este mundo laborioso tuyo,
hirviente de luchas y fatigas,
entre muchedumbres que llevan prisa,
estaré ante Ti, Señor, caraa cara…
Cuando mi obra haya sido cumplida
en este mundo, Señor de los señores,
solo ya y silencioso,
estaré ante Ti, Señor, cara a cara…
