ORACIÓN CEI ON LINE 22.12.2022

Queridos amigos del Cei: este próximo jueves día 22 de diciembre, celebraremos con gozo el nacimiento de Jesús.

Navidad es celebrar lo que ya somos, quitando los “velos” que nos despistan o incluso hipnotizan. De ahí que podamos verla también, como una invitación que conecta con nuestro Anhelo más profundo a “nacer de nuevo” y con la estrella de Belén, como luz interior que nos guía en la búsqueda y nos pone en camino.

El El poeta místico alemán Angelus Silesius escribió: «Hasta que Cristo no nazca dentro de ti, tu alma no estará entera, aunque en Belén mil veces más naciera”.

En el Evangelio Lc, 2 nos dice: “No temáis, os traigo una buena noticia, la gran alegría para todo el pueblo…encontraréis un niño envuelto en pañales”.
En la tradición cristiana, Navidad significa que Dios se hace uno de nosotros en una persona humana, en un bebé, que muestra que lo divino y lo humano están unidos.
Lo más grande y excelso (“Dios”) está (“nace”) en lo más pequeño (un niño).Todo es divino-humano, sin separación alguna.
Los cristianos reconocemos a Jesús como el “espejo nítido”, en el que todos nos vemos reflejados. Jesús de Nazaret nos recuerda: “el Padre y yo somos uno” y “lo que hacéis a cada uno de éstos, me lo hacéis a mí”.
La fiesta de Navidad se institucionalizó a partir del siglo IV; su reconocimiento oficial se produjo el año 354, por parte del papa Liberio. En su origen, en esa fecha se celebraba en Roma el “Dies Natalis Solis invicti”. Tomando el sol como símbolo de lo divino, las diferentes culturas fijaron, como fecha de nacimiento de sus respectivas divinidades, el solsticio de invierno, cuando el sol «vuelve a nacer».

En esta oración nos unimos a nuestros hermanos judíos, que este año están celebrando la Fiesta de Hanukkah, también conocida como la Fiesta de las Luces, desde el atardecer del día 18 hasta el 26 de diciembre.
En esta fiesta se revive la reinauguración del Templo de Jerusalén por Judas Macabeo en 164 a.C., después de haber transcurrido tres años desde su profanación por Antíoco Epífanes.
La tradición judía habla del milagro en el que pudo encenderse el candelabro del templo durante 8 días consecutivos, con una pequeña cantidad de aceite, que sólo debía alcanzar para una jornada.
Por eso, durante la festividad se encienden progresivamente los brazos del candelabro de nueve brazos llamado “januquìà», para simbolizar la victoria de la luz sobre la oscuridad.

Hoy nos conducirá al silencio contemplativo un texto del libro de la Sabiduría: 18, 14-15; Edith Stein, en su escrito sobre el Misterio de la Navidad; y un fragmento de un sermón de Navidad de Martín Luther King en 1967.

Oración on line: día 22.12.2022 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.

Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09

ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK

Textos orantes:

Sabiduría 18, 14-15

“Un silencio lo envolvía todo, y al mediar la noche su carrera, tu Palabra todopoderosa, Señor, vino desde el trono real de los cielos”.

Edith Stein, Santa Teresa Benedicta de la Cruz, OCD, El misterio de la Navidad”. 1.931

“El Creador del género humano, nos confiere, al asumir un cuerpo, su divinidad. Mediante esta obra admirable, el Redentor ha venido de hecho al mundo. Dios se convirtió en un hijo de los hombres, para que éstos pudieran convertirse en hijos de Dios”.

Martin Luther King, Estados Unidos 1929-1968, pastor baptista, defensor de los derechos civiles, Premio Nobel de la Paz 1.964.

De su sermón de Navidad 1.967“Todo hombre es alguien porque es hijo de Dios.

El hombre es mucho más que electrones que giran, o una bocanada de humo.

El hombre es hijo de Dios, hecho a su imagen y por lo tanto debe ser respetado como tal.

Y cuando verdaderamente creamos en la sacralidad de la persona humana, no explotaremos a la gente, no pisotearemos a la gente con el pie de hierro de la opresión, no mataremos a nadie”.

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