ORACIÓN CEI ON LINE 4.4.2024

Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, Cei. El domingo pasado los cristianos hemos celebrado la Resurrección de Jesús, que es el centro de la espiritualidad cristiana, manantial de alegría y gozo. La Resurrección de Jesús es cuna de Vida Nueva, de humanidad inaugurada por una Presencia naciente.
Y será el hilo conductor de la oración de este jueves.

«La Pascua es un dinamismo continuo de la muerte a la vida, de la carencia a la presencia, de la pérdida al reencuentro… Es la revelación de lo que está oculto a nuestros ojos. La Resurrección es un cambio de nivel de conciencia, algo totalmente nuevo, inédito e inesperado. Pero, para que pueda nacer lo nuevo, es necesario morir a lo viejo. Por esta razón, no reconocen a Jesús en sus apariciones pascuales; el reconocimiento de la manifestación de Cristo no es inmediato. El llanto de María Magdalena ante el sepulcro vacío expresa el desgarro ante lo que hemos perdido. Ya no le queda nada de lo que daba sentido a su vida. Pero permanece en el lugar de la ausencia. Hay un vacío doloroso, que se abre entre lo construido por nosotros y lo que está más allá de nuestras ideas preconcebidas, que nos incapacita para recibir lo que adviene, lo nuevo, que será diferente para cada uno de nosotros». «El Cristo naciente está albergado en cada interior humano. Hay semillas de divinidad por doquier. Jesús de Nazaret vino a despertarnos y desde entonces estamos amaneciendo a pesar de nuestro adormecimiento”. (Javier Melloni).

La experiencia de Cristo resucitado es una de las más fuertes en la vida de santa Teresa de Jesús. En (Vida 28,3) dice: “Estando en misa, se me representó toda esta Humanidad sacratísima como se pinta resucitado, con tanta hermosura y majestad”.

La Presencia del Resucitado se percibe por los efectos, que produce en nosotros la vida nueva, que se nos ha dado. Necesitamos ser alcanzados en nuestra hondura, entrar en la cueva del corazón, para reconocerle no solo resucitado, sino también resucitante, porque la resurrección está aconteciendo en cada uno de nosotros. Tenemos a Cristo dentro de nosotros esperando resucitar.

Oración on line:

Día 4.4.2024 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.

La duración será aproximadamente de 1,15h.

Unirse a la reunión Zoom

https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09

ID de reunión: 837 1363 6409

Código de acceso: 8CiBPK

Textos orantes:

Del evangelio de Marcos, 16

“… María la Magdalena, María la de Santiago y Salomé compraron aromas para ir a embalsamar a Jesús. Y muy temprano, el primer día de la semana, al salir el sol, fueron al sepulcro. Y se decían unas a otras: ¿Quién nos correrá la piedra de la entrada del sepulcro? Al mirar vieron que la piedra estaba corrida, aunque era muy grande. Entraron en el sepulcro y vieron un joven sentado a la derecha, vestido de blanco y se asustaron. El les dijo: «No os asustéis. ¿Buscáis a Jesús el Nazareno, el crucificado? No está aquí. HA RESUCITADO”.

Thich Nhat Hanh, monje budista. Vietnam 1926-2022. De su libro “Buda viviente Cristo viviente”

“… por ello resulta tan importante para los cristianos la creencia en la resurrección.

Si Jesús hubiese muerto sin resucitar ¿quién nos traería su amor eterno?

El Cristo viviente es el Cristo del Amor, que siempre está generando amor, momento a momento.

Los cristianos deben ayudar a manifestar a Jesucristo mediante su manera de vivir, mostrando a aquellos, que se encuentran a su alrededor, que el amor, la comprensión y la tolerancia son posibles.

En el budismo también nos referimos al Buda viviente, el que enseña amor y compasión y que debe manifestarse en nuestra forma de vivir”.

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