Índice de este Articulo
- Bienvenida: Septiembre 2024. ( Suesa)
- Tratadillo; “1º modo de Orar-Regar el huerto” Extracto.. de Sta. Teresa de Jesús
- Texto de Jiddu Krishnamurti.
- Extracto “Cuatro modos de regar el huerto” de la Hna. Sagrario Fernández, ocd Olza
- Texto de Dogen maestro zen, Japón
- Programa de la Mañana en el Silencio
- Canticos de Interiorización


Bienvenida , sept 2024
Gracias por nuestra presencia que permite seguir expresando estas palabras de bienvenida. Hoy quiero resaltarlas por la presencia de personas nuevas o poco habituales entre nosotras, para que se sientan acogidas…
Lo proclamamos siempre, este espacio y tiempo quiere posibilitar la “experiencia espiritual” consciente, y lo hacemos acompañadas y a solas. Ambas situaciones, a solas y acompañadas, las empezamos a percibir como imprescindibles, luminosas, complementarias, maravillosas y retadoras.
Hemos ido amasando nuestra identidad carmelita estos últimos años, nos hemos acercado a varios textos-libros esenciales de la madre reformadora-fundadora Sta. Teresa de Jesús; “Las moradas”, “Camino de perfección”. Hoy comenzaremos a acercarnos a su “primer” texto, el libro de la Vida. Dentro de él, se encierra como insertado, un tratadillo de la Oración (meditación, contemplación). Vamos a dejar que nos acompañe hasta el encuentro-retiro de fin de semana de Febrero, aquí mismo en Suesa del 7 al 9, con el apoyo de Beatrice D´Cunha CM. donde disponer de mayor tiempo para nuestros caminar personal en la experiencia de Dios (en el Silencio Contemplativo).
El libro de la Vida de Teresa es una invitación a dejarse llevar, escuchando el susurro de un árbol majestuoso que ensambla el cielo y la tierra cual un todo. Percibiremos como Dios recorre las arterias de la vida de la autora, como se da cuenta y se deja. Ella nos permite verlo, como en una ecografía, y nos invita e incita a abandonarnos en él. Quiere que aprendamos a darnos cuenta y ver como recorre (es) nuestro mismo ser y nos dejemos hacer. Y entonces, todo alcanza su sentido, la vida es puro sentido, plenitud. Esta es la metáfora del huerto, el agua, las flores, los aromas, la oración, la contemplación, … que hoy iniciamos.
Sabemos que este saber, de la tradición mística cristiana de much@s de l@s aquí presente, en otras tradiciones también tiene semejantes y enriquecedoras experiencias. Por ello hoy usaremos dos textos interreligiosos; uno hindú actual de Krishnamurti y otro Zen del maestro Dogen.
Recordando lo que nos caracteriza, algo se ha indo desgranando, en este Espacio y Tiempo en el Silencio Contemplativo, acompañadas y a solas. Aquí queremos beber de la experiencia contemplativa de las diferentes tradiciones; carmelita, ecuménica e interreligiosas, en sus textos y utilizando algunos de sus soportes que actualizamos a nuestra realidad:
Textos inspiradores, que conecten los corazones con el alma, los otros y el universo, Dios.
Atender nuestro Cuerpo; su respiración, su postura, con relajaciones, estiramientos ligeros, movimiento y quietud, donde sintonizar la calma del cuerpo y el manantial del que procede.
La Mente Consciencia se alimenta; de los textos, del rítmico mantra, invocación o frase corta personal …, donde poco a poco se hace Silencio, y desaparece la rumiación mental que quiere controlarlo todo.
La Naturaleza cual ojosdel amado/da donde mirar y ser mirada, donde sentirnos queridas en la Presencia.
Todo ello en el gran Soporte que lo abarca todo y nada, el Amor Misterio de Dios. Donde la confidencialidad que cuida nos cuida, la sabiduría que nos legaron nos forma; donde el intercambio de nuestras palabras es apropiada, suficiente para que quepan todas.
De nuevo Gracias a esta casa de las Hermanas Trinitarias de Suesa, donde la experiencia de la Presencia se hace faro y posada acogedora a otras personas. Es un gran espacio donde vivir nuestra experiencia de Dios, sea con “agua” o sin ella si así conviene.
Tratadillo; “1º modo de Orar-Regar el huerto” de Sta. Teresa de Jesús
Extractos del libro de la “Vida”; 1º Modo; cpt 11al 13
V 10,9 … yo quiera decir estas cosas de oración, será bien oscuro para quien no tuviere experiencia. Algunos impedimentos diré, que a mi entender lo son para ir adelante en este camino, y otras cosas en que hay peligro, de lo que el Señor me ha enseñado por experiencia …., que bien sabe mi Señor que no pretendo otra cosa en esto, sino que sea alabado y engrandecido un poquito de ver que en un muladar (de mulas) tan sucio y de mal olor hiciese huerto de tan suaves flores.
CAPÍTULO11 V 11,1 “Pues hablando ahora de los que comienzan a ser siervos del amor [que no me parece otra cosa determinarnos a seguir por este camino de oración al que tanto nos amó, es una dignidad tan grande, que me regalo extrañamente en pensar en ella”
V 11,2 … veo que no le hay con qué se pueda comprar (el gozo del amor de Dios) tan gran bien en la tierra; mas si hiciésemos lo que podemos en no nos asir a cosa de ella, sino que todo nuestro cuidado y trato fuese en el cielo, creo yo sin duda muy en breve se nos daría este bien, si en breve del todo nos dispusiésemos,… . Mas parécenos que lo damos todo, y es que ofrecemos a Dios la renta o los frutos y quedámonos con la raíz y posesión. Determinámonos a ser pobres, y es de gran merecimiento; mas muchas veces tornamos a tener cuidado y diligencia para que no nos falte no sólo lo necesario sino lo superfluo, …
V 11,5 Pues hablando de los principios de los que ya van determinados a seguir este bien y a salir con esta empresa, en estos principios está todo el mayor trabajo, porque son ellos los que trabajan dando el Señor el caudal ; que en los otros grados de oración lo más es gozar,
V 11,6 “Habré de aprovecharme de alguna comparación, … : ha de hacer cuenta el que comienza, que comienza a hacer un huerto en tierra muy infructuosa … Su Majestad arranca las malas hierbas y ha de plantar las buenas. Pues hagamos cuenta que está ya hecho esto cuando se determina a tener oración un alma. Y con ayuda de Dios hemos de procurar, como buenos hortelanos, que crezcan estas plantas…que vengan a echar flores que den de sí gran olor para dar recreación a este Señor nuestro y así se venga a deleitar muchas veces en esta huerta. V V11,10. Pues ¿qué hará aquí el que ve que en muchos días no hay sino sequedad y disgusto y dessabor y tan mala gana para venir a sacar el agua, … que es echar muchas veces el caldero en el pozo y sacarle sin agua, lo dejaría todo? Y muchas veces le acaecerá … , ni podrá tener un buen pensamiento: que este obrar con el entendimiento, entendido va que es el sacar agua del pozo.
Pues, como digo, ¿qué hará aquí el hortelano? Alegrarse y consolarse y tener por grandísima merced de trabajar en huerto de tan gran Emperador. Y pues sabe le contenta en aquello y su intento no ha de ser contentarse a sí sino a El, alábele mucho, que hace de él confianza, pues ve que sin pagarle nada tiene tan gran cuidado de lo que le encomendó. … no quiera acá su reino ni deje jamás la oración…. . Tiempo vendrá que se lo pague por junto. No haya miedo que se pierda el trabajo. A buen amo sirve. Mirándole está. No haga caso de malos pensamientos.
V 11,11. … cuando una gota de agua sacaba de este bendito pozo pensaba me hacía Dios merced … y me parece es menester más ánimo que para otros muchos trabajos del mundo. Mas he visto claro que no deja Dios sin gran premio, aun en esta vida; porque es así, cierto, que una hora de las que el Señor me ha dado de gusto de Sí después acá, me parece quedan pagadas todas las congojas que en sustentarme en la oración mucho tiempo pasé.
Tengo para mí que quiere el Señor dar muchas veces al principio, … Y para bien nuestro creo nos quiere Su Majestad llevar por aquí, para que entendamos bien lo poco que somos; porque son de tan gran dignidad las mercedes de después, que quiere por experiencia veamos antes nuestra miseria primero que nos las dé,
V 11,12. (…) fiad de su bondad, que nunca faltó a sus amigos. Tapaos los ojos de pensar por qué da a aquél de tan pocos días devoción, y a mí no en tantos años. Creamos es todo para más bien nuestro. Guíe Su Majestad por donde quisiere. Ya no somos nuestros, sino suyos. Harta merced nos hace en querer que queramos cavar en su huerto y estarnos cabe el Señor (al lado) de él, que cierto está con nosotros. Si El quiere que crezcan estas plantas y flores a unos con dar agua que
V 11,17. Así que torno a avisar -y aunque lo diga muchas veces no va nada- que importa mucho que de sequedades ni de inquietud y distraimiento en los pensamientos nadie se apriete ni aflija. Si quiere ganar libertad de espíritu y no andar siempre atribulado, comience a no se espantar de la cruz, y verá cómo se la ayuda también a llevar el Señor y con el contento que anda y el provecho que saca de todo. Porque ya se ve que, si el pozo no mana, que nosotros no podemos poner el agua. Verdad es que no hemos de estar descuidados para que, cuando la haya, sacarla; porque entonces ya quiere Dios por este medio multiplicar las virtudes. CAPÍTULO 12 Prosigue en este primer estado. – Dice hasta dónde podemos llegar con el
favor de Dios por nosotros mismos, y el daño que es querer, hasta que el Señor lo haga, subir el espíritu a cosas sobrenaturales.
V 12,1. (…) Porque en pensar y escudriñar lo que el Señor pasó por nosotros, muévenos a compasión, y es sabrosa esta pena y las lágrimas que proceden de aquí. Y de pensar la gloria que esperamos y el amor que el Señor nos tuvo y su resurrección, muévenos a gozo que ni es del todo espiritual ni sensual (sensible), sino gozo virtuoso y la pena muy meritoria. De esta manera son todas las cosas que causan devoción adquirida con el entendimiento … . Estále muy bien a un alma que no la ha subido de aquí (de estas devociones), no procurar subir ella; y nótese esto mucho, porque no le aprovechará ….
V 12,2 Puede representarse delante de Cristo y acostumbrarse a enamorarse mucho de su sagrada humanidad y traerle siempre consigo y hablar con Él, pedirle para sus necesidades y quejársele de sus trabajos, alegrarse con Él en sus contentos y no olvidarle por ellos, sin procurar oraciones compuestas, sino palabras conforme a sus deseos y necesidad. Es excelente manera de aprovechar y muy en breve; y quien trabajare a traer consigo esta preciosa compañía y se aprovechare mucho de ella y de veras cobrare amor a este Señor.
V 12,3. (…) Este modo de traer a Cristo con nosotros aprovecha en todos estados, y es un medio segurísimo para ir aprovechando en el primero y llegar en breve al segundo grado de oración,
V 12,4. Pues esto es lo que podemos. Quien quisiere pasar de aquí y levantar el espíritu a sentir gustos que no se los dan, es perder lo uno y lo otro, a mi parecer, porque es sobrenatural; y perdido el entendimiento, quédase el alma desierta y con mucha sequedad. Y como este edificio todo va fundado en humildad, mientras más llegados a Dios, más adelante ha de ir esta virtud, y si no, va todo perdido. Y parece algún género de soberbia querer nosotros subir a más, (…)
V 12,5. Pues lo que digo «no se suban sin que Dios los suba», es lenguaje de espíritu. Entenderme ha quien tuviere alguna experiencia, que yo no lo sé decir si por aquí no se entiende. En la mística teología que comencé a decir, pierde de obrar el entendimiento, porque le suspende Dios, como después declararé más, si supiere y El me diere para ello su favor.
CAPÍTULO 13
V 13,2. Tener gran confianza, porque conviene mucho no apocar los deseos, sino creer de Dios que, si nos esforzamos, poco a poco, aunque no sea luego, podremos llegar a lo que muchos santos con su favor; que si ellos nunca se determinaran a desearlo y poco a poco a ponerlo por obra, no subieran a tan alto estado. Quiere Su Majestad y es amigo de ánimas animosas, como vayan con humildad y ninguna confianza de sí. Y no he visto a ninguna de éstas que quede baja en este camino; (…)
V 13,3. Otro tiempo traía yo delante muchas veces lo que dice San Pablo, que todo se puede en Dios. En mí bien entendía no podía nada. Esto me aprovechó mucho, y lo que dice San Agustín: Dame, Señor, lo que me mandas, y manda lo que quisieres. …
Texto de Jiddu Krishnamurti
India 1.895 – Estados Unidos 1.986. Uno de los grandes maestros espirituales del siglo XX.
“Cualquier cosa que hagas, hazla con todas tus fuerzas.
Nada deberá distraerte ni por un instante, del Sendero que has emprendido. Ni las tentaciones, ni los placeres mundanos, e inclusive ningún efecto en la tierra, deberá jamás desviarte.
Porque tú mismo llegarás a ser uno con el Sendero.
De tal modo debe ser éste parte de tu naturaleza, que lo has de seguir sin necesidad de pensar y sin que te sea posible separarte de él.
Tú, la Mónada, (verdadera naturaleza del individuo desprovista de los condicionantes del ego) así lo has decidido; apartarte del sendero sería lo mismo que renunciar a ser tú mismo”.
Extracto “Cuatro modos de regar el huerto” de la Hna. Sagrario Fernández, ocd Olza
A modo de Introducción
No me cabe ninguna duda: … habéis comenzado a ser siervos del amor. Os habéis determinado, palabra tan teresiana y que expresa decisión de seguir por el camino comenzado. Creo que eso es suficiente para vivir en la acción de gracias a Dios, porque reconocemos que Él nos ama y, además, supone esto que nos reconocemos con una dignidad tan grande, que, dice la Santa: me regalo extrañamente en pensar en ella…Por si nunca os habéis parado a reflexionar sobre vuestra propia dignidad, hacedlo, es la misma del Hijo Amado. Parece demasiado hermoso para ser verdad. Pues es verdad: Ahora somos Hij@s de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos, sabemos que cuando se manifieste seremos semejantes a Él porque le veremos tal cual es.
Como expresa el mismo título de esta comunicación (cuatro modos de regar el huerto) vamos … a descubrir de una manera sencilla cómo es eso de regar un huerto y las distintas formas en que podemos hacerlo. Teresa de Jesús, sin duda, había visto cómo se hace un huerto y cómo se riega; por lo tanto, no le cuesta imaginar que nuestra alma se parece un poco a esa realidad. Hoy, … pienso que los que estamos aquí todavía entendemos bastante esta parábola de la Madre Teresa. … los cuatro modos de regar el huerto. Lo tenéis en el Libro de la Vida, capítulos 11 al 21.
Teresa nos está contando su vida. … Teresa es sincera hasta el fondo, esto es lo que la salvó de su propio abismo, cuando ella habla del muladar que fue, lo dice de verdad, lo mismo que ahora reconoce, por la misericordia de Dios, el huerto de tan suaves flores en que se ha convertido su vida, lo cual no le permite descuidarse de trabajar constantemente su terruño, el huerto como la vida misma nos requiere siempre vigilantes. Quien tiene un huerto sabe que tiene trabajo los 365 días del año.
Otro aspecto que me parece importante, antes de seguir adelante es darnos cuenta de que este tratadillo doctrinal, insertado en pleno relato biográfico, está en el punto crucial en que la narración pasa de la vida de lucha ascética de la Santa a su vida mística.
*(Nos remitirnos al texto de noviemb. 2023 de F. Jalics “la relación triple”)
Primer modo: Meditación y Propio conocimiento. El agua del POZO
… la Santa nos pone el principio, la base sobre la que empezar a trabajar. Vuelve a recordarnos la importancia de la determinación de seguir y salir adelante con la empresa. Leyendo este número (V 11,5) nos da la sensación de que el camino conlleva cansancio, esfuerzo grande, sequedad. Teresa no oculta ni disimula lo que supone hacer oración. Teresa pertenece por entero a la escuela del mismo Jesús, quien nunca ocultó el precio del seguimiento: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz de cada día y sígame… Es trabajar un huerto sí, pero, no lo olvidemos nunca, dando el Señor el caudal (agua).
Tenemos un huerto, tierra dura para trabajar, pero: “Su Majestad arranca las malas hierbas y ha de plantar las buenas. Pues hagamos cuenta que está ya hecho esto cuando se determina a tener oración un alma. Y con ayuda de Dios hemos de procurar, como buenos hortelanos, que crezcan estas plantas…que vengan a echar flores que den de sí gran olor para dar recreación a este Señor nuestro y así se venga a deleitar muchas veces en esta huerta” (V11,6).
La oración como la vida es puro don. Dios es el dueño, la fuente de la vida. Le ha concedido la libertad de trabajar y colaborar con Él para culminar su obra creadora en ella. Teresa no entiende que para alcanzar la plenitud la persona pueda ir por otro camino distinto al de la oración. El ser humano destinado a alcanzar la plenitud, es invitado a trabajar su propia parcela para llegar a su identidad más profunda. La oración es pues, el modo de llevar a cabo el trabajo de nuestro ser más profundo, el espiritual. Hay otros modos de entrar en nuestro interior: las ciencias humanas, la psicología, el autoanálisis, el campo de las relaciones, que nos enseñan quienes somos, el servicio de la solidaridad, la empatía hacia los que nos rodean. Todo esto es ayuda y debemos tenerlo en cuenta, pero la oración es finalmente clave para llegar donde nosotros por nosotros mismos no podemos ni entrar ni controlar. Teresa nos dirá que sólo ante Dios nos conocemos de verdad ante la Verdad misma. Es además un conocimiento que posibilita desde dentro el cambio, la transformación de la persona en una criatura nueva.
Una vez determinados a recorrer este camino la Santa nos habla de dos virtudes hermanas: la discreción y la humildad, llevar al alma con suavidad, sin apretarla, sino con maña, para que no se espante. Pedagogía Teresiana acendrada en su experiencia personal. No olvidemos nunca lo que la Santa pasó por no encontrar maestros que la ayudasen. Eso de tomar recreación, viendo campo, agua, flores, hace parte de su técnica de aprendizaje. Luego la que hace de cimiento y fundamento de toda la vida humana: “Este edificio, todo va fundado en humildad (V 12,4)”.La humildad no es encogimiento, sino sinónimo de transparencia y radica en el propio conocimiento.
Existencialmente … es el momento en el que luchamos por un perfeccionismo moral o ético que nunca acaba de lograrse, buscando encerrar a Dios en nuestras estrechas ideas. La tarea de la meditación, para la que hay muchos maestros y escuelas que enseñan, pero la santa usa una estrategia muy característica suya: hacerse cuenta que estamos ayudando a Cristo a llevar la Cruz. Ella motiva este esfuerzo, porque sacar el agua del pozo supone esfuerzo, apelando al corazón, despertando el amor por Él, cobrando amor a su humanidad: (V12,2). Este hablar con Dios desde el corazón, es conceder a la persona la grandísima dignidad de hacerla sentirse capaz de dialogar con Dios, de tú a Tú. Sin duda usar este medio es el mejor modo de avanzar, traer la compañía de Jesús conmigo, aunque no haya devoción, entiéndase gustos, gozos. Por aquí podremos llegar a experimentar el contento de la oración del siguiente grado.
Vemos que esta primera etapa del viaje de la vida del orante está centrada en la práctica de la meditación, por un lado y del propio conocimiento a nivel de desarrollo humano, por otro. … Porque para empezar este viaje hay que hacerlo con decisión sí, pero no menos con alegría y libertad, no es una tarea de trabajos forzados, sino el empeño de aquel que quiere amar más y mejor, porque ya ha conocido antes el amor de Dios en su vida. Esa es la verdadera motivación que regirá todo el trayecto y podrá dar energías cuando en el huerto no haya sino hierbas sin gota de agua. Si uno no se determina a acompañar a Jesús y ayudarle a cargar su cruz, no tendrá ánimo para nada. … Teresa habla de acostumbrarse a enamorarse del buen Jesús, mirando su vida, porque en ella vemos lo que le ha costado su amor por nosotros, por mí, por ti…
También la relación con Dios en este primer grado supone un recolocarse en el modo de vivir la relación con los otros. Libres de las apariencias, las famosas honras, sujeciones sociales que impiden vivir en la verdad ante la verdad de Dios (frente al mundo de la mentira social). … yo os invito a que pongamos nombre a las honras que hoy nos atan y nos impiden vivir en la verdad… Abandonar la actitud de soberbia espiritual para no juzgar las vidas de los otros, optando por un talante humilde en nuestras relaciones, que nos permitirá ver en los demas valores y virtudes. No hay sino que poner los ojos en la propia vida, dejando las naderías que nos infantilizan.
Libres también respecto a los bienes materiales, para aprender a poner toda la confianza en Dios. El camino de la oración no es una diversión espiritual, para gente que se puede permitir ese lujo. … La oración no es para turistas, es para gente que se arriesga a entrar por los caminos de este Dios de Jesús. Sabemos quién es Jesús, cuál fue su intento y cómo terminó. Sabemos también cómo fue su relación con los bienes de este mundo: …. Si oras si lo buscas es ante todo porque Él te quiere para vivir una relación de amistad única. Él es el que llama, pero no hagamos como que no sabemos. La oración es una opción de vida por la que tu vida tendrá que cambiar, hasta que libremente te entregues a sus planes y Él pueda obrar en ti a su modo. Él entonces entrará de tal modo en tu huerto que lo limpiará, arrancará las malas hierbas, trabajará la tierra, para que el huerto quede a punto para la nueva vida, para que crezcan las suaves flores que espera cosechar.
Texto de Dogen
maestro zen, Japón, 1.200 – 1.253.
“Para aprender el camino de la iluminación, hay que conocerse a sí mismo.
Para conocerse a sí mismo, hay que olvidarse de sí.
Olvidarse de sí es hacerse transparente a todo y dejarse iluminar por todas las cosas”.
PROGRAMA DEL ENCUENTRO
Una vez acondicionado nuestro espacio:
- Bienvenida, en torno a las 10,15-30 horas y repaso del programa.
- Primera parte: de 50 a 60 minutos.
- . Sintonización corporal (relajación),
. lectura del primer texto
. 20 minutos meditación-oración en silencio junt@s
. 3-5 minutos de pie, ligeros movimientos o ejercicios.
- Seguimos otros 20 minutos ensilencio junt@s de meditación-oración
- Breve compartir de 10-15 minutos.
Descanso de alrededor de 25-30 minutos donde podemos hablar con moderación.
- Segunda parte: de 90 a 100 minutos.
- . Canto de interiorización,
. lectura de textos,
. 20 minutos de meditación-oración en silencio junt@s.
- Meditación-oración libre a solas o junt@s (en la
naturaleza, en la capilla, en la sala…), en silencio, en torno a 45-60 minutos.
- Compartir libremente, 15 minutos.
- Comida, los apuntados, a partir de las 14 horas.
Cantos de Interiorización
- En el silencio tú me encontraste,
en el silencio yo te encontré.
Nada dijiste, nada te dije,
en el silencio nada se oyó.
Tú me miraste, yo te miré,
en el silencio me abandoné.
2- Nada te puede separar de Mí,
yo estoy en ti.
Nada te puede separar de Mí,
Tú estás en mí.
Nada, nada, nada, yo estoy en ti.
Nada, nada, nada, tú estás en Mí.
