Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. El hilo conductor de la oración contemplativa de este jueves gira en torno a que somos valiosos a los ojos de Dios.
Para los ojos de Dios, el valor de cada persona está en ser quien es, no en lo que hace. Nuestra dignidad está en ser imagen de Dios, presencia viva de Dios en nosotros. Dios nos ama, no por lo que hacemos, sino por lo que somos con nuestras imperfecciones y errores. Somos valiosos por el Amor que nos habita, por la presencia divina en nosotros: “Tenemos este tesoro en vasijas de barro…” Vasijas de barro frágiles y a veces agrietadas, pero Dios ha querido habitar en nuestra fragilidad, porque ahí es donde más brilla su amor. No importa que a veces la vasija esté cubierta por tierra o por piedras, la semilla sigue viva, porque es Dios mismo el que habita en nosotros. No tienes que ganarte tu valor. Sólo tienes que permitir que florezca.
Rumi escribe: «No escondas tu corazón, aunque esté roto. Por esa grieta entra la luz”.
En la filosofía del Maestro Eckhart, ser valioso para Dios no se refiere a realizar acciones meritorias o acumular virtudes, sino a un estado de vacío y desapego, que permite que Dios se manifieste en el alma. Es un proceso de divinización, donde el ser humano, a través de la humildad y la renuncia a lo propio, se une a la esencia divina.
Ser valioso para Dios no es algo que se pueda alcanzar por mérito propio, es pura gracia, es puro don sembrado en lo profundo del corazón. Y, porque fuimos creados a su imagen y semejanza, somos amados incondicionalmente.
Hoy tenemos presente a nuestros hermanos baha’ís, que el día 9 han celebrado el Martirio de «El Bab», fusilado con uno de sus discípulos en el año 1850 en Tabriz (Irán). Esta festividad se encuentra entre uno de los nueve días sagrados del calendario bahá’í.
Este mismo jueves, nuestros hermanos del budismo theravada, celebran la fiesta del Asalha Puja, que recuerda el primer discurso de Buda en el parque de Benarés. Este sermón fue entregado a cinco monjes con los cuales el Buda había practicado la vía ascética antes de recibir su iluminación.
Igualmente hoy jueves, nuestros hermanos hinduistas están celebrando la fiesta de Gurú Purnima, para honrar a los maestros espirituales y gurús, que han compartido su sabiduría y guiado a los buscadores de la verdad en su camino a la iluminación.
Oración on line:
Dia 10.7.2025 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK
Textos Orantes:
Isaías 43, 4 “Dice el Señor a su pueblo, tú vales mucho para mi, eres valioso y yo te amo”.
Isaías 49, 5 “Yo soy valioso para el Señor y en Dios se halla mi fuerza”
Texto de Alfonso Baldeón Santiago, OSB, (1958-2017) en un retiro de 2.006: “Releer la experiencia creyente desde un poema de amor”.
“…Dios, cuando nos mira, ve siempre nuestra riqueza interior, nuestra perla, sea quien sea, hasta el más empecatado de los seres humanos. La mirada del Señor no es como la mirada del ser humano, le decía el Señor a Samuel. Porque la persona mira sólo las apariencias, pero Dios ve el corazón.
…Él nos ve de dentro afuera. Y de dentro a fuera, lo que ve es la perla preciosa, por la cual vende todo.
Cuando Dios nos mira nos ve desde dentro, desde nuestra riqueza interior, ese tesoro que llevamos en esa vasija de barro. Y ahí nos dice: “tú vales mucho para mí, eres valioso y yo te amo”.
¿Y qué vamos a escuchar al Señor, cuando nos abrimos a Él en la oración? -“Yo soy valioso para el Señor y en Dios se halla mi fuerza”. Es descubrir la propia hermosura, la propia dignidad, el propio valor”.
El Báb, (Siyyid Ali Muhammed Shírází), La Puerta. Irán (1819-1850). Anunció la llegada de Bahá’u’lláh, fundador de la Fe bahá’i’.
“Yo te he conocido, oh mi Dios, en razón de que Tú te has dado a conocer, pues si Tú no te hubieras revelado a mí, no Te habría conocido.
Te venero porque tu me convocaste hacia Ti, pues, de no haber sido por Tú llamada, yo no te habría adorado”.
Textos orantes:

