Introducción
Es habitual en nuestras mañas de sábado en el Silencio Contemplativo acompañarnos de textos de l@s místicas carmelitas ecuménicas e interreligiosas haciendo que su inspiración se haga presente. En esta ocasión tuvimos la suerte de contar con una persona el padre Antonio Kaddissy ocd, que ha estudiado a la mística carmelita Sta. Isabel de la Trinidad. Estudiarla y dejarse acompañar en su camino espiritual por ella es lo que manifestó. Así, a los textos abundantemente leídos, se sumaron palabras experimentadas, sin necesidad de tenerlos en papel, lo que ha impedido dejarlos en esta reseña como es habitual. Serán sustituidos en esta nota de blog por el testimonio de alguna de las participantes, y la bienvenida habitual.
El CEI impulsa construir espacios de encuentro en Dios, con textos, en la naturaleza, en el silencio, junt@s y a solas. Donde la experiencia se amase al compartirla. Donde la unidad con quienes llaman a Dios con otras palabras, tradiciones y ritos, se vaya vislumbrando.

Bienvenida
Septiembre ayuda a iniciar nuevos periodos en las sendas de la vida.
Queremos extender nuestra bienvenida habitual de este espacio, a esas sendas personales y comunitarias. Nos gusta dar la bienvenida a las personas nuevas en este espacio y tiempo. Hoy lo hacemos con Elena amiga de América y al padre Antonio, carmelita descalzo, que nos acompañará con sus palabras.
Los textos usuales de nuestros místic@s carmelitas, ecuménicos e interreligiosos que nos lanzan a los distintos momentos de silencio contemplativo, van a ser sustituidos por las palabras del padre Antonio Kaddissy. Es profesor del CITES, Universidad de la Mística nos gusta llamarla y forma parte de su equipo directivo. Libanés de origen, habla un castellano claro y su acento ayuda a que lo que comunica, resuene dentro de cada una de nosotras.
Santa Isabel de la Trinidad, OCD es la mística que nos va a presentar, en pinceladas breves, como no puede ser de otra manera, en dos momentos de 25 minutos cada uno. Así el programa mantiene las dos partes de la mañana y sus habituales periodos de silencio.
Primera parte: charla de Antonio, dos momentos de silencio orante juntas y descanso. Mantenemos los breves estiramientos voluntarios entre los dos silencios.
Segunda parte: charla de Antonio, un momento de silencio orante, juntas y otro momento en silencio a solas donde cada una quiera libremente: en la iglesia, en el exterior, en la naturaleza, en la sala.
Final: Terminaremos juntas en la sala, con un tiempo de intercambio de preguntas, de palabras. Postre: la comida.
En cada encuentro nos gusta recordar los “componentes” que vamos construyendo, característicos de este espacio y tiempo en el silencio contemplativo, como son:
Silencio: donde el ritmo de un mantra o invocación personal acalla la mente y posibilita percibir la infinita atención de Dios hacia cada un@. Silencio, senda, hábito, que abre la mirada de nuestra atención hacia los demás, hacia todo, hacia Dios.
Textos inspirados: hoy con palabras habladas, que quieren lanzar hacia el infinitito nuestro andar; el Carmelo tiene una riqueza singular de místic@s, sobre todo mujeres. Hoy, Santa Isabel de la Trinidad nos comunica su camino y su encuentro con Dios-Amor. Textos de nuestra tradición cristina, ecuménica, abiertos a la profundidad de todos los linajes y senderos. Y un anhelo de textos místicos de otras tradiciones, en los que se refleja el camino y la relación con Dios, con otras palabras y maneras.
El cuerpo que somos: reconocer su hablar, hablares. Atender la postura, la respiración el movimiento, la relajación, la quietud; en nuestro cuerpo habita la relación con Dios.
En soledad y en compañía: donde la libertad de la experiencia personal se hace consciente y se cimentan las relaciones que somos, con todo.
La Naturaleza: los “vestidos” de Dios, ojos del Amado, donde mirarla y ser miradas, donde sentirnos queridas en la Presencia.
El Amor Misterio de Dios: Hacemos consciente su Presencia como invocación que sustenta y acoge todo y la “nada” que menciona Juan de la Cruz. Nombramos y así proclamamos; la confidencialidad sobre las otras que cuida y nos cuida, la sabiduría que nos legaron, que forma y nos forma. Donde el intercambio de nuestras palabras es apropiada, suficiente y caben todas.
Damos gracias, como es nuestra costumbre, a esta casa de monjas trinitarias, este faro que acoge y expande la experiencia libre, consciente y determinadamente concentrada de unión personal y comunitaria con/en Dios-Amor.
RESEÑAS de l@s PARTICIPANTES

E.L.
Qué suerte pasar una mañana más de sábado con vosotras y en esta ocasión con Antonio Kaddissy.
Estoy muy agradecida de encontrar un tiempo y un lugar para acallarme un poco y dejarme inspirar por personas místicas que han recorrido un camino y/o por personas que y buscan seguirlo. Para mi sólo intuido o pensado.
De la experiencia espiritual de Sta Isabel de la Trinidad que Antonio Kaddyssy nos ha trasmitido querría destacar dos ideas que me iluminan :
Dejarnos mirar amorosamente por Dios, la Presencia .Mirar a Quien nos mira sin apartarnos nos acerca a nosotras mismas. Dios mira todo los nuestro, su mirada abarca e incluye todo: nuestros anhelos, nuestro pasado, nuestras aspiraciones, nuestras heridas, nuestros arrepentimientos, …. Dios-Amor lo mira todo y está bien.
Integrar todo en nuestra vida. Normalmente vivimos la vida por dos caminos : uno el presente, lo que nos acontece y otro camino es el de nuestras aspiraciones a ser perfectas/os, soñado para el futuro, el ideal. Isabel de la Trinidad nos transmite la necesidad de unificar esos dos caminos así viviremos de manera más unificada . Cuando mantenemos separados estos caminos vivimos desintegradas e infelices
Gracias y si os sirve estupendo. Si lo publicais , mejor sin nombre…soy tímida (ja,ja,ja)
Mª Antonia Fernández Pérez
Estuve el sábado anterior en un retiro con el CEI. Nos acompañó Antonio, un carmelita que habló de Isabel de la Trinidad.
Yo no sé nada de ella, así que todo me podía aportar.
Oimos muchas cosas una y otra vez y creemos saber, pero detenerte, a veces te hace comenzar a escuchar y ver. Eso me ocurrió este sábado. Algunas cosas no eran nuevas, pero replantearlas y retomarlas siempre lo es. Aceptar lo que somos en plenitud , somos lo claro y lo oscuro y así somos amadas por El y así debemos amarnos.
Me gustó mucho como Isabel de la Trinidad insiste en mirar y en enfocar bien, cuando tenga algo que es fundamental, no dejar que las cosillas o raposas de la vida llenen de maleza el camino. Anclarte en ello y no desviarte
Hago oración con ello
Gracias a Antonio porque su pasión nos regaló . Gracias al CEI por ofrecer espacios de oración y vida


Elisabeth
Amigos/as:
Me resulta más cómodo escribir algo por una red social.
Cuando Antonio relata que Isabel de la Trinidad le responde a alguien su esperanza de morar con la Trinidad. Y tras pensarlo unos días, le dice que desde el más allá se dedicará a atraer a las almas hacia esa Trinidad.
Me hizo pensar que esa atracción yo la siento, a veces, en los encuentros del CEI.

Maite González
Sor Isabel de la Trinidad, su gran doctrina, que nos presento el p. Antonio Kaddissy de forma tan clara y asequible el sábado, es un tesoro místico carmelitano que nos acerca a Dios desde cualquier situación y tiempo en que estemos. Pido al Señor que me ayude a vivirlo en bien a quienes me rodean y sobre todo a agradecerlo humildemente.
José Antonio González
Realmente las charlas sobre Isabel de la Trinidad, de quien no sabia nada, han tenido dos contenidos diferentes pero relacionados : el mensaje y el mensajero.
Sobre Isabel, o más concretamente sobre el Dios de Isabel de la Trinidad me ha encantado la doble faceta, existente en otros místicos también, de ser un Dios que está en las cosas cotidianas y pequeñas y por otro lado es un Dios que nos habita, como decía Antonio, un Dios del que casi formamos parte. Me parecido muy interesante el hecho de que este Dios no se le revela de repente , como un todo, si no que ella iba caminando en el descubrimiento, o mas bien , iba integrando en ella la revelación de ese Dios . Un Dios amor.
Aprender a mirar y oír con los ojos y oídos de Dioses otro punto importante del mensaje de Isabel. Y aprender a hacerlo con amor y esperanza, a veces, a pesar de que el mundo que se puede ver y oír los los sentidos del cuerpo no es precisamente el mejor
El mensajero, Antonio, a parte de hablar de la Isabel que ha estudiado y conoce, transmite la sabiduría del que sabe de lo que habla porque lo vive. No habla solo de conocimientos, si no experiencia y esto se nota a la hora de hablar.
Gracias por invitarme a participar con vosotros.

