Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. En la oración de este jueves, vamos contemplar un tema fundamental en todas las tradiciones espirituales: el origen divino del ser humano.
En el Zohar encontramos: “Dios llena y rodea todos los mundos. Él es la esencia de todo y está en todo…”
El Maestro Eckhart lo expresa así: “El fondo de Dios y el fondo del ser humano, son un mismo y único fondo”. Entendiendo fondo, como centro, corazón..
Teresa de Jesús desarrolla algo muy parecido en el poema: “Alma, buscarte has en Mí y a Mí buscarme has en tí”..
San Juan de la Cruz en el poema de la Fonte, nos lo presenta así: «¡Qué bien sé yo la Fonte, que mana y corre, aunque es de noche!.. Su origen no lo sé, pues no le tiene, más sé que todo origen de ella viene, aunque es de noche… »
Este poema está hablando del origen del alma, de su procedencia, que es Dios mismo. La Fuente es Dios en su Ser, de donde mana toda vida. El ser humano tiene su origen divino, nace de Dios, es imagen de Dios, imagen velada y en proceso de purificación y en el camino de la vida vuelve hacia su Origen. La fuente no se agota, no deja de brotar. El alma, según S. Juan de la Cruz, está siempre recibiendo el ser de la Fuente, porque de Él venimos, en Él vivimos y hacia Él regresamos.
Ignacio de Loyola escribe: “Considerar que Dios habita en las criaturas dando el ser, en los vegetales vegetando, en los animales pensando, en los seres humano dando a entender”.
También Juliana de Norwich capta que toda la Realidad se halla en Dios, que es inseparable de Dios y que participa del ser de Dios.
La razón de nuestra existencia es llegar a descubrir que nuestro ser, es manifestación de su Ser. Una del la visiones de Juliana de Norwich lo describe así: “No vi ninguna diferencia entre Dios y nuestra sustancia, sino como si todo fuera Dios. Sin embargo, mi inteligencia aceptaba que nuestra sustancia está en Dios, es decir que Dios es Dios y nuestra sustancia es criatura en Dios”.
Ibn Arabi, místico sufí, escribe: “El ser humano es el espejo, donde Dios de contempla”.
Todas las religiones y caminos místicos, aunque con lenguajes distintos, coinciden en los esencial: El ser humano tiene su origen en la Fuente Divina, que es Dios Amor.
Los místicos de todos los tiempos señalan lo mismo: vuelve a tu interior y encontrarás tu origen, donde fuimos creados por Amor. El Amor es nuestro origen, nuestra casa y nuestro destino.
Oración on line:
Día 20.11.2025 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm.
La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBP
Textos Orantes:
John Main, monje benedictino y destacado maestro espiritual. Londres 1.926 – Montreal 1.982.
“Nuestro origen es divino. Dios es nuestro creador y no actúa como creador trayéndonos a la existencia y luego dejándonos solos, sino que también es nuestro Padre amoroso.
El misterio de nuestra relación con Dios conforma un lienzo tan vasto, que solamente desarrollando ante él nuestra capacidad de permanecer en un silencio asombrado y reverente, podremos valorar una mínima parte de su maravilla. Sabemos que Dios está con nosotros íntimamente y al mismo tiempo nos trasciende infinitamente. Tan solo a través de un profundo y liberador silencio, podremos reconciliar los polos de esta misteriosa paradoja”.
Bhagavad Gita, 10. Texto sagrado hinduista, siglos V a II a.C.
“Yo soy el origen de todo. La evolución de todo procede de Mí.
Guiado por mi compasión, habito en sus corazones y disipo las tinieblas de la ignorancia, mediante la luz de la lámpara de la sabiduría.
Yo soy el alma, que habita en el corazón de todas las cosas. Soy el principio, el medio y el fin de todo cuanto vive.
Sábete que todo cuanto es hermoso y bueno, cuanto posee gloria y poder, no es sino una porción de mi esplendor.
Sabe que, con una simple fracción de mi ser, penetro y sostengo el universo; sábete que Yo Soy”.

