

Índice del Articulo
Bienvenida- Presentación del encuentro.
1º Texto: III Extracto; CANTICO ESPIRITUAL (CB) de S. Juan de la Cruz
2º Texto; III Extracto articulo: “Fenomenología de una presencia” (El Dios de Juan de la Cruz) JUAN ANTONIO MARCOS OCD
3º Texto; Poema de AL-NURI, ABÚ ´L-HUSAYN
Características del Espacio y Tiempo “en el silencio contemplativo”
Bienvenida
Buenos días. Sabemos y nos decimos que somos bienvenidas a esta casa donde la comunidad eclesial grande, diocesana, nos facilita hacer nuestra experiencia de silencio en Dios. Abramos nuestra percepción. Quizás nos demos cuenta como nuestros corazones y cerebros se sintonizan entre nosotr@s , además nuestra fe nos dice que también nuestro corazón y mente se sintonizan en Dios, en la Presencia.
Nazreth Castellanos aludiendo a diversos trabajos científicos sobre la importante relación del corazón biológico y la mente escribe “La percepción está influenciada por el corazón. … vemos un objeto si nuestro cerebro responde a los latidos del corazón, de lo contrario, ese objeto pasara desapercibido.” También señala “el corazón influye en la percepción de cualquier estimulo, no solo en lo que nos despierta emociones.” Y “la percepción depende del eje cerebro-corazón. … El corazón no solo es una puerta hacia la percepción, marca también el ritmo de entrada”. No somos conscientes de la importancia del latir biológico de nuestro corazón sobre nuestra mente, pero sin duda nos influye. San Juan de la Cruz nos impulsa, poco a poco, a identificar cual son las claves del verdadero latir de nuestro corazón. Nos impulsa a buscar las claves amorosas esenciales que templen un corazón libre y desnudo de prejuicios que permita el encuentro con Dios. Hoy traemos la tercera entrega del Cantico, y la tercera parte del artículo de J. Antonio Marcos, lo acompañamos de un texto precioso y profundo del místico sufí AL-NURI, ABÚ ´L-HUSAYN.
La propuesta es abrir nuestro cuerpo y mente para atisbar en el silencio, quizás por un instante, que el corazón del alma se sustenta en el de Dios. Gracias desde el latido del alma a estas paredes monásticas, tantas veces sustentadas, una y otra vez por los deseos del encuentro de Dios. Estos deseos que manifiestan nuestro ser son cual argamasa que mantienen de pie estos muros generación tras generación.


1º Texto; III Extracto; CANTICO ESPIRITUAL (CB) de S. Juan de la Cruz
CANCIÓN 2 Y CANCIÓN 3
Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquel que yo más quiero,
decilde que adolezco, peno y muero
Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.
DECLARACIÓN CANCION 2
2. llamando pastores a sus deseos, afectos y gemidos, por cuanto ellos apacientan el alma de bienes espirituales [porque pastor quiere decir apacentador], y mediante ellos se comunica Dios a ella (alma) y le da divino pasto;..
También se pueden entender estos pastores del alma por los mismos ángeles; porque no sólo llevan a Dios nuestros recaudos, sino también traen los de Dios a nuestras almas, apacentándolas, como buenos pastores, de dulces comunicaciones e inspiraciones de Dios, por cuyo medio Dios también las hace, y ellos nos amparan y defienden de los lobos, que son los demonios **….
4*. Y es tanto como decir: si por mi buena dicha y ventura llegáredes a su presencia, de manera que él os vea y os oiga. Donde es de notar que, aunque es verdad que Dios todo lo sabe y entiende, y hasta los mismos pensamientos del alma ve y nota, …, entonces se dice ver nuestras necesidades y oraciones u oírlas, cuando las remedia o las cumple. :… Y así ha de entender cualquiera alma que, aunque Dios no acuda luego a su necesidad y ruego, que no por eso dejará de acudir en el tiempo oportuno el que es ayudador, … si ella (la persona) no desmayare y cesare. Esto, pues, quiere decir aquí el alma cuando dice: Si por ventura viéredes, es a saber, si por ventura es llegado el tiempo en que tenga por bien de otorgar mis peticiones “aquel que yo más quiero, Decilde que adolezco, peno y muero.”
8*. Y es de notar que el alma en el dicho verso no hace más que representar su necesidad y pena al Amado; porque el que discretamente ama no cura de pedir lo que le falta y desea, sino de representar su necesidad para que el Amado haga lo que fuere servido,… . … decid a mi Amado que, pues adolezco, y él solo es mi salud, que me dé mi salud; y que, pues peno, y él solo es mi gozo, que me dé mi gozo; y que, pues muero, y él solo es mi vida, que me dé mi vida. …
“Si por ventura vierdes.” ………………………………………………. ** «cuando se refiere a los demonios, Juan está hablando de los apegos, el ego descontrolado, la dispersión, los deseos desordenados, la falsa imagen de Dios, es decir todo lo que me hace vivir solo centrado en mí mismo, todo lo que me aparta de la unión con Dios».
DECLARACIÓN CANCION 3
1*. Viendo el alma que para hallar al Amado no le bastan gemidos y oraciones, ni tampoco ayudarse de buenos terceros, como ha hecho en la primera y segunda canción, por cuanto el deseo con que le busca es verdadero y su amor grande, no quiere dejar de hacer alguna diligencia…
Y así, en esta tercera canción dice que ella misma por la obra le quiere buscar, y dice el modo que ha de tener en hallarlo, conviene a saber: que ha de ir ejercitándose en las virtudes y ejercicios espirituales de la vida activa y contemplativa; y que para esto no ha de admitir deleites ni regalos algunos, ni bastarán a detenerla e impedirla este camino todas las fuerzas y asechanzas de los tres enemigos del alma, …
“Buscando mis amores,”
2+. Bien da a entender aquí el alma que para hallar a Dios de veras no basta sólo orar con el corazón y la lengua, ni tampoco ayudarse de beneficios ajenos, sino que también, junto con eso, es menester obrar de su parte lo que en sí es. Porque más suele estimar Dios una obra de la propia persona, que muchas que otras hacen por ella … y por él no quieren hacer casi cosa que les cueste algo, y algunos aun no levantarse de un lugar de su gusto y contento por él, sino que así se les viniese el sabor de Dios a la boca y al corazón, sin dar paso y mortificarse en perder alguno de sus gustos, consuelos y quereres inútiles.
Pero hasta que de ellos salgan a buscarle, aunque más voces den a Dios, no le hallarán; … Y, después de haber pasado algunos trabajos, dice (3, 4) que le halló. “iré por esos montes y riberas”.
4*. …Es, pues tanto como decir: buscando a mi Amado, iré poniendo por obra las altas virtudes y humillándome en las bajas mortificaciones y ejercicios humildes. Esto dice – el alma esposa – porque el camino de buscar a Dios es ir obrando en Dios el bien y mortificando en sí el mal, de la manera que va diciendo en los versos siguientes, es a saber: “Ni cogeré las flores.”
5. Por cuanto, para buscar a Dios se requiere un corazón desnudo y fuerte, libre de todos los males y bienes que puramente no son Dios, dice en el presente verso y los siguientes el alma, la libertad y fortaleza que ha de tener para buscarle. Y en éste dice que no cogerá las flores que encontrare en este camino, por las cuales entiende todos los gustos y contentamientos y deleites que se le pueden ofrecer en esta vida, que le podrían impedir el camino si cogerlos y admitirlos quisiese … Y porque los unos y los otros ocupan el corazón y le son impedimento para la desnudez espiritual … para buscarle [a Dios esposo] no cogerá todas estas dichas cosas. Y así, es como si dijera: ni pondré mi corazón en las riquezas y bienes que ofrece el mundo, ni admitiré los contentamientos y deleites de mi carne, ni repararé en los gustos y consuelos de mi espíritu, de suerte que me detenga en buscar a mis amores por los montes y riberas de las virtudes y trabajos. “Ni temeré las fieras, y pasaré los fuertes y fronteras.”
7. Llama fieras al mundo, porque el alma que comienza el camino de Dios parece que se le representa en la imaginación el mundo como a manera de fieras, haciéndole amenazas y fieros. Y es principalmente en tres maneras: la primera, que le ha de faltar el favor del mundo, perder los amigos, el crédito, valor y aun la hacienda; la segunda, no haber ya jamás de tener contentos ni deleites del mundo y carecer de todos los regalos de él; y la tercera …que se han de levantar contra ella las lenguas, y han de hacer burla y ha de haber muchos dichos y mofas, y la han de tener en poco. Las cuales cosas de tal manera se les suelen anteponer a algunas almas, que se les hace dificultosísimo no sólo el perseverar contra estas fieras, más aún el poder comenzar el camino.
8. Pero a algunas almas generosas se les suelen poner otras fieras más interiores y espirituales de dificultades y tentaciones, tribulaciones y trabajos de muchas maneras, porque les conviene pasar, cuales los envía Dios a los que quiere levantar a alta perfección, probándolos y examinándolos como al oro en el fuego… Pero el alma bien enamorada, que estima a su Amado más que a todas las cosas, confiada del amor y favor de él, no tiene en mucho decir: Ni temeré las fieras, “y pasaré los fuertes y fronteras.”
9. A los demonios, que es el segundo enemigo, llama fuertes … así sólo el poder divino basta para poderle vencer y sola la luz divina para poder entender sus ardides. Por lo cual el alma que hubiere de vencer su fortaleza no podrá sin oración, ni sus engaños podrá entender sin mortificación y sin humildad. …
10. … pone como en frontera resistiendo al camino espiritual. Y estas fronteras ha de pasar el alma, rompiendo las dificultades y echando por tierra con la fuerza y determinación del espíritu todos los apetitos sensuales y afecciones naturales; … Este, pues, es el estilo que dice el alma en la dicha canción que le conviene tener para en este camino buscar a su Amado; el cual, en suma, es tal: constancia y valor para no bajarse a coger las flores, y ánimo para no temer las fieras, y fortaleza para pasar los fuertes y fronteras, sólo entendiendo en ir por los montes y riberas de virtudes, de la manera que está ya declarado.

2º Texto III Extracto articulo: “Fenomenología de una presencia”
(El Dios de Juan de la Cruz) por JUAN ANTONIO MARCOS OCD
El amado está presente aunque escondido (15). ¿Dónde? En la naturaleza, en la creación, en nuestra propia interioridad. El poderoso anhelo de ‘presencia’ ha comenzado a activar la sensación de una Presencia. Se ha entreabierto una nueva ventana a un mundo diferente.
2. EL ‘SENTIMIENTO’ DE UNA PRESENCIA: LOS ‘MENSAJEROS’ DE CÁNTICO
… Y después de la pascua, … capaz de desaparecer en el preciso instante de ser reconocido (Lc 24,31), después de haber caminado con ellos un largo trecho. Es el Jesús presente y ausente en el relato de Emaús, que llega de súbito y desaparece bruscamente, con estatuto de viajero permanente.
… Hoy los discípulos de Emaús somos nosotros, convidados de nuevo a su mesa e invitados de nuevo a ‘sentir’ su presencia. A ello nos ayudarán los ‘sentimientos’, …. Y es que la divinidad, más que ser ‘concebida’, es ‘sentida’. …
Definiendo los sentimientos
Según la moderna neurobiología, … En esencia podríamos decir que el sentimiento es una idea: una idea del cuerpo (según Damasio A.).
Pues bien, el ‘sentimiento’ de la presencia de Dios es algo que se percibe también a través del ‘cuerpo’. En cierto sentido se puede afirmar que para Juan de la Cruz, los ‘sentimientos’ son como ‘mensajeros’ de Dios. Pero los ‘mensajeros’ de Dios no son Dios. Nuestros ‘sentimientos’ [o ‘ideas’] sobre Dios no son Dios, pero de alguna forma nos abren canales y códigos para entrar en contacto con él. De ahí la queja y petición de nuestro místico, cuyo destinatario es Dios mismo: En lugar, pues, de estos mensajeros, tú seas el mensajero y los mensajes (C 6,7). Es la petición directa de una ‘presencia’ personal, más allá de o junto a los ‘sentimientos’ de dicha presencia. Y si Dios es ‘presencia’, eso significa que también es un ‘tú’ con el que se puede dialogar. Es ‘relación’. …
… En la misma línea insiste Juan de la Cruz cuando afirma que la comunicación con Dios se da “dentro del alma” (C 16,1). Y de ahí la genial comparación sanjuanista: “Así como el sol está madrugando y dando en tu casa para entrar si destapas el agujero, así Dios…, entrará en el alma vacía y la llenará de bienes divinos” (L 3,46). Repárese en esta afortunada y bonitísima imagen/personificación. El sol siempre ha estado [y está] ahí, aunque no siempre sintamos su luz y su calor. “Allí donde una rendija se abre a su luz, allí donde un corazón se percata oscuramente de su voz, Dios irrumpe con la impaciencia del amor e inaugura un ‘diálogo’ que, aprovechando esta apertura, se va ampliando y profundizando” (dice Torres Quiruga).
Dios, como el sol, está desde siempre madrugando por nosotros. ¿Cuándo caeremos en la cuenta de ello? Si la experiencia mística comienza con una ‘búsqueda’, al final dicha búsqueda se transforma en experiencia de desvelamiento (según Jäger.W.) La cuestión estaría pues, en derribar muros, quitar obstáculos, borrar fronteras. Crear las ‘condiciones’ de vida que nos permitan hacernos conscientes de que Dios [como el ‘sol’] siempre ha estado y estará presente, iluminando y dando calor a todos y gratuitamente. Aunque no siempre ‘destapemos el agujero’
Y es que el ‘sentimiento’ de la presencia de Dios se da a intermitencias, en una suerte de ‘presencia/ausencia’, como destaca Juan de la Cruz en Cántico. Y no es que Dios juegue al escondite con nosotros. Todo esto es fruto de la finitud humana, de nuestras propias limitaciones. También la presencia de nuestros seres queridos se vive a intermitencias. Lo mismo ocurre con la felicidad, sólo se puede vivir a intermitencias. Y con la ‘presencia’ de Dios las cosas son idénticas.
Porque ni la alta comunicación ni ‘presencia sensible’ es cierto testimonio de su graciosa presencia, ni la sequedad y carencia de todo eso en el alma [en la vida cotidiana] lo es de su ausencia… (C 1,3): la ‘presencia’ de Dios no depende de nuestra voluble psicología [emociones]. Al tiempo que quise ‘comprehender’ tu presencia, no te hallé… el enamorado vive siempre penado en la ausencia (C 1,21): la ‘presencia’ de Dios tampoco depende de nuestra capacidad intelectiva. Dios está ahí, pero cuando queremos agarrarlo se nos es-capa siempre [como el aire cuando cerramos el puño]. Y esto es así hasta el punto de que “por grandes comunicaciones y ‘presencias’… de Dios que un alma en esta vida tenga, no es aquello esencialmente Dios ni tiene que ver con él…” (C 1,3). Dios siempre es más que nuestras ideas o sentimientos, que hemos de aprender a trascender. Y porque los ‘sentimientos’ sobre Dios, no son Dios. Pero sí son susceptibles de convertirse en sus ‘mensajeros’.

3º Texto; de AL-NURI, ABÚ ´L-HUSAYN,**.
“Mi Señor me ha convertido en un vagabundo,
¡ah sí, así me ha tratado!
De mi país me echó,
separándome de mis allegados.
Sí, a errar sin cesar me ha condenado.
Y todo para que él se manifieste
cuando yo desaparezco;
para hacerme desaparecer
cuando Él se manifiesta.
Señor,
Tú me has visitado,
y luego me has abandonado
cuando yo trataba
de devolverte Tu visita.
Pero antes de irte, dijiste:
“desde ahora ya no verás
nada de lo que mires,
a no ser que Me veas
en todo cuanto mires”.
** místico sufí, Bagdad 846 – 907. En su obra “Las moradas de los corazones”, describe el camino espiritual del alma hacia la unión con Dios, similar al “Castillo Interior”, de Santa Teresa de Jesús
Características del Espacio y Tiempo “en el silencio contemplativo”
Nos gusta recordar en cada encuentro de meditación los elementos que vamos construyendo:
Silencio: donde el ritmo de un mantra o invocación personal acalla la mente y posibilita percibir la infinita atención de Dios hacia cada un@. Silencio como senda, hábito, que abre la mirada de nuestra atención hacia los demás, hacia todo, hacia Dios.
Textos inspirados: que quieren lanzar hacia el infinitito nuestro andar; el Carmelo tiene una riqueza singular de místic@s, sobre todo mujeres: Teresa de Jesús, Isabel de la Trinidad, Teresita de Lisieux … nos comunican su camino y su encuentro con Dios-Amor. Textos de nuestra diversa tradición cristina, ecuménicos, abiertos a la profundidad de todos los linajes y senderos. Y un anhelo, es nuestra identidad, también de textos místicos de otras tradiciones, en los que se refleja el camino y la relación con Dios, con otras palabras y maneras.
El Cuerpo que somos: reconocer su hablar, hablares. Atender la postura, la respiración, el movimiento, la relajación, la quietud; en nuestro cuerpo habita la relación con Dios.
En Soledad y en Compañía: donde la libertad de la experiencia personal se hace consciente y donde se cimentan las relaciones que somos con todo.
La Naturaleza: los “vestidos” de Dios, ojos del Amado, donde mirarla y ser miradas, donde sentirnos queridas en la Presencia.
El Amor Misterio de Dios: Hacemos consciente su Presencia como invocación, que sustenta y acoge todo y la “nada” que menciona Juan de la Cruz. Donde la confidencialidad que cuida, nos cuida y la sabiduría que nos legaron, nos forma. Donde el intercambio de nuestras palabras es apropiada, contagiosa, suficiente y caben todas.
