Un día en Brihuega. Del hinduismo al zen.


El pasado 21 de junio se celebró la jornada de puertas abiertas del principal centro Zen de la escuela Zendo Betania. Se trata de un único día al año dedicado a la recepción de visitantes en el que practicantes vinculados a esta escuela ofrecen una visita al centro, aderezada de divertidas actividades lúdicas y de una suculenta merienda. En esta ocasión, el CEI no quiso perderse esta actividad, no solo por el aprecio al centro, también como homenaje y cariño hacia la gran ausente-presente Ana María Schlüter (KiUn Roshi), cuya impronta sigue muy viva desde que partió a la casa del Padre-Madre el pasado mes de octubre. Su actividad y su compromiso con el diálogo ecuménico e interreligioso, tanto desde Zendo Betania como desde Mujeres de Betania, ha sido una constante en su vida y ha merecido construir un espacio de encuentro y silencio en el que el espíritu Zen y la vida cristiana se abrazan sin mezclarse. El CEI agradece profundamente y aplaude toda su labor.

Aunque el calor en el exterior fue el gran protagonista de la tarde, el interior de los espacios del centro eran francamente agradables, y mucho más al ser recibidos con una refrescante limonada que revitalizaba a cualquiera. Después, cuenta-cuentos muy simbólicos, llenos de enseñanza, como se espera de practicantes Zen, cuyo espíritu apunta siempre hacia el despertar del prójimo, también canciones y teatro. Durante el tiempo de la jornada, nos regalaron una visita guiada por las distintas dependencias, acompañada por la nueva maestra y responsable del zendo, Mª Luz Román Agulló, así como por los frondosos jardines, cuya belleza y forma son reflejo y labra fiel del espíritu con el que fueron fundados (oh, prado de verduras, de flores esmaltado, decid si por vosotros ha pasado), terminando frente a la humilde casa donde habitó Ana María hasta sus últimos momentos.

Frente a la casa de Ana María Schlüter

Dado que el evento comenzaba a primera hora de la tarde, era una magnífica oportunidad para visitar la finca Santa Clara (Nueva Vrajamandala), de la Asociación para la Conciencia de Krishna, a unos pasos de Zendo Betania. Al estar ausente Yadunandana Swami, actual responsable de este centro así como del instituto de Estudios Bhaktivedanta en España, cuya misión es la difusión y el aprendizaje teológico de la filosofía Vaishnava tuvimos el placer de ser recibidos y guiados en un completo recorrido físico, histórico y espiritual por un colaborador del centro, Sudama, cuyo conocimiento abarcaba detalles que hicieron de la visita un tiempo de placer espiritual y, como no, también gastronómico, ya que tuvimos el gusto de ser invitados a una comida al aire libre en la que distintos manjares fueron servidos muy al estilo hindú.

Con Sudama, visitando el centro
Bajo la hospitalidad de los residentes del centro Nueva Vrajamandala

Previo a la comida, habíamos participado en el tiempo de la alegre celebración matutina del centro, donde el canto de mantras y la danza convierten el espacio del templo en un lugar alegre y lleno del espíritu de Dios, en la presencia de los avatares propios del Vendanta, cuya principal esencia se destila en las enseñanzas de Krishna expuestas en la Bhagavad Gîtâ.

Altar del templo del centro

Antes de comer, también tuvimos la oportunidad de participar en una interesante charla introductoria sobre Bhakti yoga, la filosofía esencial de Hare Krishna y que es uno de los capítulos más bellos del sagrado Gita, a la que siguió un tiempo en el que el CEI pudo entrar en conversación abierta sobre las experiencias compartidas de los distintos caminos, acogiendo con escucha amorosa cada camino personal y recibiendo con alegría la pasión que los místicos del carmelo suscitan en otros caminos religiosos.

El Carmelo Ecuménico e Interreligioso os da las gracias por la cariñosa acogida a ambas comunidades, siendo conscientes de que refuerza los lazos y la comprensión mutua de que todos nos dirigimos hacia el mismo fondo que se respira en toda religión, en toda búsqueda, en la perla escondida en el interior de cada ser humano.

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