Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. El hilo conductor de la oración de este jueves trata sobre el Perdón, como camino contemplativo de apertura, de libertad y de transformación.
En el cristianismo, el perdón está ligado a la misericordia total y se identifica con el Amor absoluto.
Perdonar es dejar de vivir desde la herida recibida; es permitir que el Amor recupere su centro. El resentimiento endurece el corazón, impidiendo que fluya el amor divino. El perdón es el disolvente que rompe esa dureza, que no niega el mal sufrido, pero hace que la misericordia no quiera devolver mal por mal, dolor por dolor.
Desde el ego es imposible entender el perdón del evangelio. Cuando el corazón se abre a Dios, el ego, que necesita defenderse, pierde su centralidad.
En Mt (18.21), Pedro le pregunta a Jesús: “Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano, que peque contra mi?¿Hasta siete? Jesús le responde: No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete”. Esto significa que debemos perdonar siempre.
El perdón no libera solamente al ofenso; libera también al ofendido, que no quiere vivir atado a la ofensa. El perdón es un acto de libertad interior.
Para Juan de la Cruz y Teresa de Jesús el perdón es una experiencia en la que el alma, al recibir el amor incondicional de Dios, se convierte en un canal de ese mismo amor.
El perdón, en sus escritos, se entiende como un desasimiento radical del propio yo.
Así nos dice Juan de la Cruz en dichos de luz y amor: ”A la tarde te examinarán en el amor. Aprende a amar como Dios quiere ser amado y deja tu condición.»
Ibn Arabi, místico sufí, explicaba que, dado que toda la creación es un espejo de lo Divino, el que no perdona a otra criatura, está rechazando una manifestación de Dios. El perdón es reconocer la unidad subyacente de todo. Escribe: “Ahora mi corazón se ha hecho capaz de todas las formas (…) Sigo la religión del Amor, allá donde vaya su cabalgadura; el Amor es mi religión y mi fe.»
El perdón, en la corrientes místicas orientales, como el Advaita Vedanta, el Budismo Zen o el Taoísmo, se vincula estrechamente con la compasión universal (Karuna) y la comprensión de la ignorancia. Se perdona, porque se comprende que el error del otro nace de la ignorancia de su verdadera naturaleza (Avidya).
Perdonar es dejar que el Amor tenga la última palabra, es no responder al mal sufrido, es abrir un espacio, que permita actuar al Amor.
Nos unimos a nuestros hermanos jainistas en su festividad Samvatsari, Día del Perdón Universal. Simboliza la purificación del alma, la renuncia al ego y la reconciliación. Se pide perdón a todos los seres vivos del planeta por cualquier daño causado de pensamiento, palabra u obra, terminando con la frase sagrada: “que todos mis malos actos carezcan de consecuencias”..
El próximo día 21 nuestros hermanos judíos celebran Yom Kipur, o Día del Perdón, que es la festividad más sagrada del judaísmo. Es un tiempo dedicado al arrepentimiento sincero, la introspección y la reconciliación con el prójimo y con Dios. Se recuerda el día en que Dios perdonó al pueblo judío por adorar el becerro de oro y entregó a Moisés las segundas Tablas de la Ley.
El pasado día 14 la Iglesia Ortodoxa y Católica han celebrado la exaltación de la Santa Cruz; así la Cruz pasa de ser un emblema de sufrimiento, a ser un signo de victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, del amor divino y de la redención. Se invita los fieles a la contemplación y a la esperanza.
Oración on line:
Día 17.9.2026 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm. La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom:
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ID de reunión: 837 1363 6409En la
Código de acceso: 8CiBPK
Textos orantes:
Santiago Agrelo, franciscano, Arzobispo emérito de Tánger.
“El perdón es el fruto natural de esa forma de ser de Dios, que es el amor”
Santa Teresa de Jesús, OCD. “Vida, Camino de Perfección”
“Fíe de la bondad de Dios, que es mayor que todos los males que podemos hacer y no se acuerda de nuestra ingratitud… miren lo que ha hecho conmigo, que primero me cansé de ofenderle que su Majestad dejó de perdonarme. Nunca se cansa de dar, ni se pueden agotar sus misericordias.
No puedo yo creer que alma que tan junto llega de la misma misericordia adonde conoce la que es y lo mucho que le ha perdonado Dios, deje de perdonar luego con toda facilidad y quede allanada en quedar muy bien con quien la injurió”.
Patrikramana (ritual sagrado de purificación jainista) que se celebra en Samvatsari, Día del Perdón Anual.
“En este momento me detengo, me libero de las distracciones del mundo exterior y dirijo mi mirada hacia el interior de mi alma.
Que todas mis faltas sean expuestas a la luz de mi conciencia.
Deseo liberarme de la carga del karma negativo.
No busco excusas ni justifico mis errores.
Que todos los seres vivos me perdonen a mí.
Mantengo amistad con todas las criaturas del universo.
No guardo enemistad hacia nadie.
Que todos mis actos y pensamientos negativos queden totalmente anulados y olvidados: Michhami Dukkadam”.

