Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. El día 1 de octubre la Iglesia celebra la festividad de Santa Teresa de Lisieux, carmelita descalza francesa, Doctora de la Iglesia y Patrona de la Misiones. Teresita del Niño Jesús descubrió que su vocación era el amor; un amor que impulsa todas las acciones dentro del Cuerpo Místico de la Iglesia. El hilo conductor de la oración de este jueves nos lleva a meditar cómo la experiencia espiritual interior, nos lleva al servicio de los demás.
La verdadera contemplación no nos aleja del mundo; nos hace capaces de amar el mundo y a las personas con amor gratuito. Lo que acontece en el interior está llamado a hacerse vida en el exterior. Es el amor en acción.
Teresa de Lisieux descubrió que su vocación era el amor, un amor que impulsa todas las acciones. Nos dice que no son las grandes acciones las que agradan al Señor, sino el Amor: “Jesús no pide grandes hazañas, sino únicamente abandono y gratitud”….“Comprendí que la caridad no debe quedar encerrada en el fondo del corazón…sino en soportar los defectos del prójimo con obras reales de paciencia y servicio…»Los pensamientos más hermosos, no son nada sin obras”.
El Evangelio y los grandes místicos cristianos y de todas las épocas, reflejan la unión inseparable entre la contemplación y la acción.
La 1ª Carta de San Juan (3, 18) nos dice: «Hijos míos, no amemos de palabra, ni de lengua, sino de obra y en verdad.»
San Bernardo de Claraval (Siglo XII): “El amor no se sostiene con palabras; necesita obras. El amor, que es puro, no busca su propio interés, sino que se derrama en el servicio del otro, transformando la contemplación en acción fecunda.”
Teresa de Jesús llega a decir: «Para esto es la oración hijas mías..para que nazcan siempre obras, obras”. Teresa está hablando de la fecundidad de la oración.
Esta intuición no pertenece sólo al cristianismo. Todas las tradiciones místicas coinciden en una paradoja: la quietud interior de la contemplación es el combustible más potente para una acción exterior transformadora. La Bhagavad Gita enseña a realizar la acción sin apego al fruto, ofreciendo la propia acción, como crecimiento en el camino espiritual.
La señal más sencilla de que la experiencia espiritual ha tocado nuestro corazón, es cuando el amor recibido, comienza a convertirse en amor entregado. La contemplación y el servicio no son dos caminos diferentes. La Fuente que mana y corre, se convierte en Fuente para otros y el servicio entregado se hace comunión, porque, como dice Thomas Merton, la acción es la caridad hacia afuera y la contemplación es la caridad dibujada hacia dentro, hacia su propia fuente divina.
El día 30, se ha celebrado la festividad china del nacimiento de Confucio, venerado como Maestro Kong. El Confucionismo creado por Confucio en la antigua China (551-479 a.C) no es una religión teísta con dogmas o deidades, sino un sistema ético, moral y fiosófico que busca la armonía social y personal, a través de la bondad, la compasión hacia los demás, la rectitud, el respeto a los ritos sociales, y la fidelidad a la palabra dada.
Oración on line:
Día 1.10.2026 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm. La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom:
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409En la
Código de acceso: 8CiBPK
Textos orantes:
Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz, OCD. Francia, (1873 – 1897).
Patrona de las Misiones. Doctora de la Iglesia, Doctora del Amor.
También figura en el calendario litúrgico de la Iglesia anglicana.
De su “Manuscrito C”.
“No desprecio los pensamientos profundos que alimentan el alma y la unen a Dios. Hace mucho tiempo ya, que he comprendido que el alma no debe apoyarse en ellos, ni hacer consistir la perfección en recibir muchas iluminaciones. Los pensamientos más hermosos no son nada sin las obras”.
Confucio, China, 551 – 479 a.C. Uno de los pensadores más influyentes en la historia de la filosofía. De sus “analectas” (enseñanzas).
“Zi Gong preguntó sobre el hombre superior. El Maestro dijo: «Primero pone en práctica lo que quiere decir, y solo después habla de acuerdo con sus acciones.»
Aquel que exige que sus palabras sean siempre creídas y que sus intenciones se mantengan firmes, pero no respalda nada con actos, es un hombre insignificante.
Al principio, cuando trataba con la gente, escuchaba sus palabras y confiaba en su conducta. Ahora, escucho sus palabras, pero observo su conducta.”

