Queridos amigos del Carmelo Ecuménico e Interreligioso, CEI. El hilo conductor de la oración de este jueves trata sobre “el amor, que ya no se contempla a sí mismo, sino que se olvida de sí”. Un amor que no busca su propio interés, sino la comunión profunda y el bien del otro.
Santa Isabel de la Trinidad, en la oración de hoy, nos invita a vivir un amor, que ya no se contempla a sí mismo. Nos invita a pasar de un amor, que todavía está centrado en el ego, a un amor que se olvida de sí; a pasar de un yo que se mira, a un yo que se entrega y descubre que amar es entrar en la Unidad. El Amor constituye la Unidad.
Santa Isabel de la Trinidad escribe: “¡Oh Dios mío, Trinidad a quien adoro, ayúdame a olvidarme enteramente de mí para establecerme en Vos”..
Es dejar que Dios sea Dios en nosotros; como una semilla que ya no necesita contemplarse a sí misma para crecer, porque sencillamente se deja alimentar por la Fuente.
También San Juan de la Cruz describe el mismo proceso místico, el olvido de sí mismo y la desapropiación del yo, para lograr la unión con Dios. En la famosa Suma de la perfección escribe: “Olvido de lo criado, memoria del Criador, atención a lo interior, y estarse amando al Amado”.
Para Santa Isabel de la Trinidad, “el amor ya no se contempla a sí mismo, sino que se olvida de sí..” Para San Juan de la Cruz, el amor es “olvido de lo criado”.
El mayor obstáculo para el amor es estarse mirando a si mismo; es necesario bajar a la profundidad del Espíritu, donde habita el Amor.
Cuando el alma está vacía de si misma, olvidada de sí y está atenta a su centro más profundo, queda libre para convertirse en donación. Al no haber ya una barrera entre el yo y el Tú, se produce la Unidad, es «estarse amando al Amado…”.
Los místicos de todas las religiones nos muestran que el camino espiritual hacia la unión con Dios, pasa por el descentramiento del ego, para encontrarse en la profundidad del Dios Amor. Se trata de descubrir que las distintas tradiciones espirituales podemos ayudarnos a caminar hacia ese Centro, donde el yo pequeño deja de separarnos y el Amor comienza a Unirnos.
Oración on line:
Día 8.10.2026 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm. La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom:
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ID de reunión: 837 1363 6409En la
Código de acceso: 8CiBPK
Textos orantes:
Santa Isabel de la Trinidad, OCD, mística contemplativa. Francia 1880 – 1906.
“Misivas espirituales”, Junio 1902
… como la Magdalena, esa mujer divinamente apasionada e iluminada, pasemos nuestra vida, a través de todo, perdidas en el Infinito. “Se le han perdonado los pecados, aunque sean muchos, porque tiene mucho amor” (Lc. 7, 47). Esto mismo nos pide el Señor: el amor que ya no se contempla a sí mismo, sino que se olvida de sí, se eleva sobre sus sentimientos y sus impresiones; el amor que es donación y entrega; el amor que constituye la Unidad.
Vivamos como Magdalena, a través de todas las cosas, día y noche, envueltas por la luz o las tinieblas, siempre bajo la mirada de la Belleza Inmutable, que quiere fascinarnos, cautivarnos. Más aún, divinizarnos”.
Bhagabad Gita, 12. Texto sagrado hinduista, siglo V a II a.C.
“El ser humano que muestra buena voluntad hacia todos, que es afable y compasivo, que no piensa en el “yo” ni en “lo mío”, que se halla dispuesto siempre a perdonar, en unión y siempre lleno de gozo, cuya alma está en armonía, cuya mente y visión interior se hallan instaladas en Mí, ese ser humano me ama y me es grato”.

