
La honra nos conduce a descubrir nuestra verdadera dignidad como hijos de Dios, y esa dignidad nos lleva a vivir para su gloria.
La honra a Dios es una actitud del corazón que nace del amor, del reconocimiento de su grandeza, y de la gratitud por su presencia amorosa en nuestra vida. Honrar a Dios es vivir reflejando su amor, reconociendo que toda dignidad y gloria proceden de Él.
La honra no es un sentimiento, es una forma de vivir y se manifiesta cuando dejamos que Cristo viva en nosotros. Los místicos cristianos coinciden en que la gloria de Dios se expresa en un corazón transformado por el amor.
El Profeta Elías, Padre espiritual del Carmelo, cuyo nombre significa “Mi Dios es Yahvé” y cuya festividad hemos celebrado el 20 de julio, es ejemplo de un hombre, que honró a Dios con total fidelidad, en un tiempo en el que el pueblo y los profetas del dios cananeo Baal habían olvidado al Dios verdadero y adoraban a ídolos. Su oración confiada hizo descender fuego del cielo sobre el altar de Yahvé en el Monte Carmelo, manifestando que quien vive la gloria de Dios, nunca queda defraudado.Toda la misión de Elías consistió en restaurar la adoración al único Dios verdadero, restableciendo la honra y la gloria de Dios.
Su profunda experiencia de Dios en el susurro de la brisa del Monte Horeb y su misterioso arrebatamiento al cielo en un carro de fuego, lo convirtieron en el modelo de la vida contemplativa y profética.
Del Profeta Elias hemos aprendido, entre otras, a tomar conciencia de la Presencia de Dios en lo inesperado. Elías dijo: “Vive Dios en cuya presencia estoy”..
San Juan de la Cruz escribe en Subida al Monte Carmelo: «Nada, nada, nada… nada y en el Monte nada”.. En la cima del Monte sólo mora la gloria y honra de Dios.
Estas nadas nos indican que, cuando el alma logra vaciarse de si misma, la llena la presencia de Dios. No es un vacío en si mismo, es el desprendimiento radical para que nada estorbe el camino hacia lo divino y se transforme en la honra y gloria de Dios.
La honra de Dios se manifiesta en el silencio y la intimidad y requiere valentía, fidelidad, oración y confianza absoluta.
Oración on line:
Día 23.7.2026 jueves, a las 5,30h pm. puntualmente. La sala se abrirá a las 5,15 pm. La duración será aproximadamente de 1,15h.
Unirse a la reunión Zoom:
https://us02web.zoom.us/j/83713636409?pwd=dlhDZ1BJUC90MS92Y3BXZDBNSlFuUT09
ID de reunión: 837 1363 6409
Código de acceso: 8CiBPK
Textos orantes:
Santa Teresa de Jesús, OCD. VII Moradas 4; Cuentas de Conciencia, 35; Conceptos del Amor de Dios/Meditación sobre los Cantares, 7
“… aquella hambre que tuvo nuestro padre Elías de la honra (dignidad, gloria) de su Dios.
… de aquí en adelante, no solo como Criador y como Rey y tu Dios, mirarás mi honra, sino como verdadera esposa mía. Mi honra es ya tuya y la tuya mía”
… un mirar a la sola honra y gloria de Dios en todo. Que verdaderamente a las almas que el Señor llega aquí, según he entendido de algunas, creo no se acuerdan más de sí… solo miran al servir y contentar al Señor”
Bhagavad Gita, 12
“Aquellos para los que constituyo el fin supremo, que me entregan sus acciones, y que con amor puro meditan sobre Mí y me adoran, esos muy pronto los libro del océano de la muerte y de la vida en la muerte, porque ellos han instalado en Mí su corazón.
Instala pues solo en Mi tu corazón, y dame tu entendimiento; ciertamente vivirás en Mí de aquí en adelante.

